Sabes que estar sentado sobre tu trasero todo el día es malo para tu salud. Pero una investigación reciente trae buenas noticias para aquellos de nosotros cuyo trabajo exige que permanezcamos estacionados en un escritorio: tu sesión diaria de ejercicio protege el cerebro, incluso si eres sedentario.

Esto se debe a que ayuda a mantener la corteza cerebral, la capa más externa, gruesa y saludable. Con la edad, la corteza se adelgaza de forma natural, un proceso conocido como adelgazamiento cortical, que se ha asociado con el deterioro cognitivo relacionado con la edad, especialmente cuando ocurre en los lóbulos frontal y temporal, que son responsables de la memoria, la atención y la planificación.

¿Cómo evitar el adelgazamiento cortical con ejercicio?

La investigación muestra que puedes prevenir este adelgazamiento de varias maneras. Uno es con actividad física regular de moderada a vigorosa, como el ciclismo. El otro es limitar el comportamiento sedentario, como sentarse en un escritorio todo el día. Lo que ha sido menos claro es si el ejercicio puede proteger contra ese adelgazamiento independientemente de ser sedentario.

Para averiguarlo, un grupo de científicos de la Columbia Británica midió los niveles de actividad, el comportamiento sedentario y el grosor cortical de 30 adultos, con una edad promedio de 61 años, que se habían inscrito en otro estudio sobre el aumento del ejercicio y la reducción del tiempo sedentario entre adultos con osteoartritis de rodilla.
Los investigadores rastrearon el ejercicio y el tiempo sedentario de los participantes utilizando rastreadores de actividad física durante siete días y utilizaron una resonancia magnética para medir su grosor cortical. El grupo realizó un promedio de 70 minutos de actividad física de moderada a vigorosa cada día, y pasaron casi 12 horas al día sin hacer nada más agotador que leer un libro o navegar por internet fuera de su ejercicio diario.

Cuando los investigadores analizaron los datos y compararon los escáneres cerebrales, encontraron que los niveles altos de actividad física estaban asociados con un mayor grosor cortical, especialmente en las áreas frontales, independientemente del tiempo de sedentarismo. No hubo relación entre un menor grosor o adelgazamiento con una mayor cantidad de comportamiento sedentario fuera del ejercicio.

¿Por qué el ejercicio protege el cerebro?

Sentarse es generalmente malo para tu salud y debe limitarse tanto como sea posible, esta es una buena noticia para las personas que están atrapadas en el escritorio u otros trabajos sedentarios.

Una posible explicación es que cantidades más altas de actividad física de moderada a vigorosa proporcionan una fuerte respuesta neuroprotectora, que mejora las consecuencias negativas de un exceso de comportamiento sedentario, comentaron los autores del estudio en Medicine & Science in Sports & Exercise.

Mantener la corteza gruesa con ejercicio regular puede ayudarte a combatir la demencia y las enfermedades cerebrales. Según el estudio, cumplir con las pautas actuales de ejercicio de al menos 150 minutos a la semana (menos de media hora al día) de ejercicio moderado a vigoroso reduce el riesgo de enfermedad de Alzheimer hasta en un 38 por ciento.