Descubre por qué te duele detrás de la rodilla

Descubre por qué te duele detrás de la rodilla

Carol Álvarez

Es posible que últimamente hayas notado dolor detrás de la rodilla al caminar, doblar las piernas, correr o sentarte y no sepas relacionarlo con alguna causa. Es un dolor muy común y puede depender de los huesos, estructuras musculotendinosas, ligamentos, nervios o bursas; por lo que es altamente recomendable que acudas al médico para que sea él quien de un diagnóstico fidedigno.

Aun así, vamos a darte algunas posibles causas por las que padeces ese incómodo dolor. No lo adoptes como algo normal, ni intentes tapar los síntomas con medicación. Averigua el origen del problema.

Causas del dolor trasero en la rodilla

El origen del dolor punzante en la parte de atrás de la rodilla tiene su origen en muchas causas. Quizá tu problema se deba a un problema de estiramientos o a causas más graves, como un quite o tendinitis.

Sobrecargas de los músculos y calambres

Músculo gastrocnemio

Aunque nos hemos puesto un poco técnicos, el músculo gastrocnemio es lo que popularmente se conoce como «gemelos«. Los músculos que tenemos en la pantorrilla pueden provocar dolor detrás de la rodilla, ya sea el gastrocnemio o el sóleo (justo debajo de los gemelos).

Los músculos de las pantorrillas son bastante importantes durante la zancada, ya que se implican en la flexión de las rodillas y en el movimiento de los tobillos. Además, son los encargados de impulsar tu cuerpo hacia delante en las zancadas y los que distribuyen el impacto contra el suelo.

Su función puede generar una sobrecarga en el gastrocnemio y fastidiar algún tendón debilitándolo y causando dolor en la zona trasera de la rodilla.

Músculo poplíteo

musculo popliteo

Este músculo lo podemos encontrar en la zona superior de la pantorrilla y tiene un tamaño tan pequeño y corto que pasa casi desapercibido. Excepto cuando nos lesionamos.
El poplíteo es el encargado de iniciar la flexión de rodilla cuando la tenemos estirada. Además, se implica en la estabilidad de la rodilla y controla el movimiento rotatorio de la misma durante la fase de apoyo.

Cuando corremos, las piernas aguantan numerosos impactos, que repetidos en el tiempo pueden derivar en una sobrecarga del músculo y provocarle una falta de elasticidad. Si el poplíteo está rígido o mal estirado, puede causar una inflamación en el tendón y radiar dolor en toda la parte posterior de la rodilla.

Es muy común que aparezcan también al realizar sentadillas profundas o cuando corremos cuesta abajo.

Tendinitis del bíceps femoral

biceps femoral

El bíceps femoral es uno de los músculos que se encuentran en la zona posterior de la pierna. Está integrado entre los famosos isquiotibiales, un músculo que conocerás bastante bien si eres corredor.
El bíceps femoral se compone de dos puntas que atraviesan la parte posterior del muslo y permite realizar la flexión de rodilla y extensión de cadera.

Cualquier deporte que requiera que pases rápidamente de una posición de pie a una carrera, como el tenis o el squash, puede tensar o desgarrar el músculo gastrocnemio. Sabrás que has tensado este músculo por el dolor repentino que causa en la parte posterior de la pierna.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolor e hinchazón en la pantorrilla
  • Moretones en el gemelo
  • Problemas para ponerte de puntillas

El dolor debería desaparecer según el tamaño del desgarro. Descansar, elevar la pierna y aplicar hielo en el área lesionada ayudará a que sane más rápido.

Quiste de Baker en la rodilla

Se produce cuando la cantidad de líquido sinovial de la rodilla se incrementa en exceso y forma una bolsa en la zona poplítea. Es un quiste que puede notarse como un globito de agua, con riesgo a rotura y que puede causar dolor y hematoma en la región. Su origen puede ser por una fractura o lesiones en el cartílago del menisco, artritis o artritis reumatoide.

Un quiste de Baker es un saco lleno de líquido que se forma detrás de la rodilla. El líquido dentro del quiste es líquido sinovial. Normalmente, este líquido actúa como lubricante para la articulación de la rodilla. Pero si tiene artritis o una lesión en la rodilla, esta articulación puede producir demasiado líquido sinovial. El exceso de líquido puede acumularse y formar un quiste.

Los síntomas incluyen:

  • Dolor dentro y detrás de la rodilla
  • Hinchazón detrás de la rodilla
  • Rigidez y dificultad para flexionar la rodilla

Estos síntomas pueden empeorar cuando estás activo. Si el quiste revienta, sentirás un dolor agudo en la rodilla.

Los quistes de Baker a veces desaparecen por sí solos. Para tratar un quiste grande o doloroso, es posible que necesite inyecciones de esteroides, fisioterapia o que se drene el quiste. Es importante determinar si un problema subyacente está causando el quiste, como la artritis. Si es así, ocuparse de este problema primero puede resultar en la eliminación del quiste de Baker.

Lesión del ligamento cruzado posterior

El ligamento cruzado posterior (LCP) es el socio del ligamento anterior cruzado. Es otra banda de tejido que conecta el fémur con la tibia y sostiene la rodilla. Sin embargo, no es tan probable que el posterior se lesione como el anterior. Puedes lesionarte el posterior si recibes un golpe fuerte en la parte delantera de la rodilla, como en un accidente automovilístico. A veces, estas lesiones ocurren por torcer la rodilla o perder un paso al caminar. Estirar demasiado el ligamento provoca tensión. Con suficiente presión, el ligamento puede romperse en dos partes.

Junto con el dolor, una lesión del ligamento cruzado posterior causa:

  • Hinchazón de la rodilla
  • Rigidez
  • Dificultad para caminar
  • Debilidad de la rodilla

El reposo, el hielo y la elevación pueden ayudar a que una lesión de este tipo se cure más rápido. Es posible que necesites cirugía si te lesionaste más de un ligamento en la rodilla, tienes síntomas de inestabilidad o también tienes daño en el cartílago.

hombre jugando a voleibol con dolor de rodilla

Tendinitis rotuliana

La rodilla de saltador es una lesión del tendón, el cordón que conecta la rótula con la espinilla. También se llama tendinitis rotuliana. Puede suceder cuando saltas o cambias de dirección, como cuando juegas voleibol o baloncesto. Estos movimientos pueden causar pequeños desgarros en el tendón. Finalmente, el tendón se hincha y se debilita.

La rodilla del saltador causa dolor debajo de la rótula. El dolor empeora con el tiempo. Otros síntomas incluyen:

  • Debilidad
  • Rigidez
  • Problemas para doblar y estirar la rodilla

¿Qué tratamiento existe para el dolor de rodilla trasero?

Una vez que se presenta el mínimo atisbo de dolor, lo recomendable es disminuir la cantidad de entrenamiento y acudir a un fisioterapeuta para que analice la lesión. Normalmente, con terapia manual se puede relajar y aflojar la parte trasera de la rodilla, hasta conseguir resolver estas molestias. Asimismo, el ejercicio terapéutico puede mejorar el movimiento de la articulación para conseguir un óptimo funcionamiento.  En el caso de los quistes de Baker, suelen resolverse por sí solos a lo largo del tiempo, aunque también nos encontramos con casos que necesitan extirpación quirúrgica.

Siempre debe ser un profesional el que examine tu caso y diagnostique con exactitud. Evitar forzar cualquier parte de tu cuerpo en la que sientas dolor. Y acuérdate de estirar después de cada entrenamiento, así como tomarte días de descanso.

También es una buena idea asegurarse de que los músculos alrededor de la rodilla, especialmente los cuádriceps, las pantorrillas y los isquiotibiales estén estirados correctamente. Es posible que esto no proteja contra algunas de las causas traumáticas del dolor de rodilla, pero podría ayudar a los músculos a responder mejor a la actividad, todos los días o de otra manera.

El tratamiento RICE también puede ayudar con el dolor leve a moderado en la parte posterior de la rodilla. Además, puede ayudar a reducir los síntomas, como el dolor y la hinchazón. Rice significa:

  • Rest: descansar la pierna
  • Ice: poner hielo en la rodilla
  • Compressing: cubrir el área con un vendaje elástico
  • Elevating: elevar la pierna lesionada

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) son otra forma de aliviar el dolor y la hinchazón mientras la rodilla se recupera. Algunos AINE, como el ibuprofeno, están disponibles sin receta médica. En algunos casos, los médicos pueden recomendar inyecciones de esteroides para reducir los síntomas.