Un estudio reciente de Deloitte, una de las firmas consultoras más grandes del mundo, ha resaltado el importante papel que jugarán las bicicletas en los próximos años para aliviar la congestión del tráfico y mejorar la calidad del aire urbano y la salud pública, especialmente en las ciudades a medida que se vuelven más pesadas de población.

En general, la investigación predice que el número de personas que van en bicicleta al trabajo se duplicará en muchas ciudades importantes de todo el mundo para 2022.

Los efectos de muchas más bicicletas en la carretera y, en consecuencia, menos vehículos, podrían ser importantes y provocar cambios sociales, como menos tráfico, lo que mejoraría en gran medida la congestión y la calidad del aire. Más personas en bicicleta y menos contaminación también son buenas noticias para la salud pública.

Esto se vuelve aún más crucial cuando se considera el crecimiento futuro de la población, especialmente en ciudades cuyos sistemas de transporte ya están siendo llevados al límite. El estudio dice que para el año 2050, 2.500 millones de personas adicionales vivirán en ciudades. Para poner esto en perspectiva, la ONU informó que 1.700 millones de personas vivían en ciudades en 2018.

Deloitte también cree que este crecimiento radical en la bicicleta para ir al trabajo está siendo impulsado en gran medida por las innovaciones tecnológicas en toda la industria, que hacen que cada vez más sea más fácil y más atractivo para muchos.

«Detrás de este crecimiento en el ciclismo hay una serie de innovaciones tecnológicas diversas, que incluyen análisis predictivo, diseño de productos y aplicaciones, conectividad inalámbrica, herramientas digitales de planificación urbana, piezas impresas en 3D y electrificación«, señala el estudio.

¿Se pueden valorar las bicicletas eléctricas?

Es imposible ignorar el papel que juegan las bicicletas eléctricas aquí. A pesar de la controversia que han generado, como el efecto de las bicicletas eléctricas como bicicletas reales y preocupaciones de seguridad sobre velocidades más altas, las bicicletas eléctricas están aquí para quedarse. Y, como señala el estudio, tampoco son exactamente un concepto nuevo; la primera patente para una bicicleta eléctrica fue creada en 1895.

En pocas palabras, las eléctricas facilitan el viaje y permiten que más personas lo hagan. Otros informes confirman que las eléctricas se están convirtiendo cada vez más en mejores alternativas a los vehículos, especialmente para el transporte urbano. Según el estudio, se espera que el número de bicicletas eléctricas en el mundo aumente entre 2019 y 2023 de 200 millones a 300 millones.

Otras mejoras tecnológicas también facilitan que cada vez sean más las personas que se suben a las bicicletas. Una variedad más amplia de aplicaciones para teléfonos inteligentes ahora ayudan a los ciclistas a planificar y determinar rutas de conducción más seguras, la impresión 3D está haciendo mejores cascos, las bicicletas compartidas se están volviendo comunes en las ciudades y los urbanistas tienen más datos ahora más que nunca para desarrollar calles más seguras y amigables para las bicicletas.

Según el informe, el aumento del ciclismo fue la segunda mayor innovación. Otros elementos en la lista incluyen el crecimiento continuo de 5G, el boom de podcasting y la robótica más avanzada.