De todos los mitos que abundan en el mundo de la nutrición, las suposiciones que rodean el consumo de proteínas y el daño renal parecen ser las que todos hablan con mayor frecuencia. ¿Cómo comenzó este rumor? Hoy nos basamos en lo que la ciencia opina y si deberíamos creer en las leyendas populares.

¿Es un peligro tomar demasiadas proteínas?

Las personas con enfermedad renal tienen dificultades para filtrar proteínas, y es por eso que en algunos casos siguen una dieta baja en proteínas. Así que se llegó a la conclusión de que debido a que los pacientes con enfermedad renal no podían filtrar proteínas, parecía ser que demasiada proteína pone en peligro a los riñones. Impresionante, ¿verdad?

En realidad, se han realizado estudios sobre una mayor ingesta de proteínas, y el resultado es que una mayor ingesta es completamente segura. A corto plazo, el cuerpo se adapta a ese mayor consumo, lo que cambia algunos marcadores de la función renal. Esto es parte del proceso de adaptación a la proteína adicional. Sin embargo, el consumo a largo plazo de mayores cantidades no tiene un impacto negativo en la función renal.

Hay un estudio, elaborado por el Dr. José Antonio, que incluso con la cantidad de proteína consumida, el autor afirma: «no hubo cambios en ninguna de las variables con respecto a los lípidos en la sangre ni el panel metabólico completo. Examinamos a los dos individuos con la mayor ingesta de proteínas registrada (4,66 y 6,59 g/ kg al día) y no encontramos efectos nocivos sobre la función renal en ninguno de los individuos«.

Pero, ¿qué ocurre con la frecuencia glomerular?

Sabemos por estudios anteriores que las dietas altas en proteínas causan hiperfiltración y debemos esperar un aumento inicial en la filtración glomerular (TFG). Vale, no tienes ni idea de lo que es «glomerular», ¿verdad? La frecuencia glomerular es la mejor prueba para medir tu nivel de función renal y determinar tu etapa de enfermedad renal.

Pero, según las conclusiones de otro estudio, «una dieta saludable rica en proteínas aumentó la TFG (la filtración glomerular estimada es una prueba que se utiliza para evaluar qué tan bien están funcionando sus riñones. La prueba calcula el volumen de sangre que los riñones filtran sobre un determinado período de tiempo. Se dice que es ‘estimada’ porque los glomérulos son los pequeños filtros en los riñones. Si estos filtros no funcionan correctamente, se dice que el riñón tiene una función renal reducida o deteriorada). No está claro si el consumo a largo plazo de una dieta alta en proteínas conduce a la enfermedad renal«.

La afirmación de que la ingesta de proteínas conduce a cálculos renales o insuficiencia renal no está respaldada por ningún estudio hasta la fecha. Lógicamente, no te animamos a consumir un exceso de proteínas, todo de manera moderada.