¿Cuánta agua tiene que beber mi hijo para estar hidratado?

Es muy importante estar bien hidratados, tanto es así que en Internet corre la broma de «bebe agüita» cuando algún influencer o streamer famoso se despide de su directo, vídeo o publicación. Estar hidratados parece fácil, pero ¿cuántas veces hemos ido al gimnasio sin agua? O hemos estamos trabajando varias horas sin beber nada de líquido y sin comer… Pues de ahí que los expertos digan que es bueno beber, aunque no tengamos sed. A lo largo de este texto vamos a saber la cantidad necesaria de hidratación en niños según su edad, así como saber diferenciar entre agua y otros líquidos, ya que no vale cualquiera.

Sabemos de sobra que todos necesitamos beber agua para poder vivir, pues los niños son iguales que nosotros, los adultos. La cantidad va en relación a la edad, el peso, la actividad física, condición de salud, etc. Es más, un adulto medio necesita 1,5 litros de agua mínimo al día y las necesidades de hidratación de un niño supera con creces esta cantidad.

No nos centremos solo en la hidratación de bebés, niños, preadolescentes y adolescentes, ya que a través de una correcta alimentación también se consigue hidratar el cuerpo, aunque a lo largo de este texto entenderemos la importancia del agua frente a otros alimentos o bebidas como zumos y batidos, ya que no es lo mismo beber que hidratarse.

Nosotros desde aquí animamos a los padres a estar muy pendientes de sus hijos para que beban agua, y sobre todo de enseñarles a los niños a pedir las cosas desde pequeños como beber agua, aunque no tengan sed, de esa forma, nos ahorraremos muchos disgustos innecesarios, para ellos y para nosotros. No es nada recomendable esperar a que al niño se le ocurra pedir algo de beber si no sabe lo que es o no entiende para qué sirve, ya que ellos aún no saben identificar las señales de su cuerpo.

Importancia de la hidratación en niños

Vamos a decir algunas de las consecuencias de no hidratarnos adecuadamente, ya seamos niños, adultos, ancianos, deportistas, embarazadas, etc. Y es que, al no beber suficiente agua a lo largo del día podemos desarrollar problemas gastrointestinales, diabetes, podemos aumentar de peso, la piel se reseca y pica, tendremos colesterol alto, sentiremos fatiga, tendremos estreñimiento, etc.

Beber agua es de vital importancia porque ayuda al organismo a fluir, digamos que es como el aceite del motor para que funcione todo a su ritmo. El 70% de nuestro cuerpo es agua, es decir que es un líquido esencial para estar vivos. Además, nuestro cerebro es 85% agua y una correcta hidratación favorece el rendimiento cerebral y nos mantiene activos y alerta.

La hidratación en niños es muy importante, sobre todo si estamos en verano o son niños muy activos. La falta de hidratación en niños produce sequedad en la boca, ausencia de lágrimas al llorar, hendiduras en la cabeza (solo sucede con bebés), piel seca, piel fría, mareos o somnolencia, ojos hundidos, pocas ganas de orinar, etc.

Y es que si la deshidratación se prolonga en el tiempo las consecuencias son graves, desde infecciones, piedras en los riñones, insuficiencia renal, convulsiones, se quedan aletargados, la piel se les vuelve azulada, respiración acelerada, etc. Son signos de que el niño no está bien y hay que acudir al médico cuanto nates, ya que podría entrar en coma, tener daño cerebral o incluso morir.

Impportancia de la hidratación en niños

Bebidas no adecuadas para la hidratación

Hemos visto que mantener una buena hidratación es fundamental a cualquier edad, pero queremos ir más allá y es que no es lo mismo hidratarse comiendo lechuga, bebiendo zumos o leche, que bebiendo directamente agua.

Partiendo de la base de que el agua limpia y fresca ayuda a limpiar el organismo, a la par que hidrata, también sabemos que existen muchas otras opciones que se usan a modo de sustitutos del agua y no es correcto. Se tratan de opciones como batidos, tés de frutas y zumos, que son bebidas azucaradas, con poco porcentaje nutricional, pero muchas calorías vacías. Así que lo que se consigue es que no nos deshidratemos, pero no es una correcta hidratación.

Este tipo de bebidas nunca han de ser sustitutos, solo complementos de una hidratación que ya de base ha de ser buena y donde esté presente el agua en grandes cantidades.

Es importante que los niños tengan una dieta saludable, sin ultraprocesados, bajo en grasas y azúcares, con gran cantidad de frutas y verduras. Una correcta alimentación ayuda a la hidratación, lo mismo sucede con los adultos y las embarazadas o en periodo de lactancia.

Consejos para aumentar la hidratación en niños

Ya hemos visto cómo de importante es que nuestro hijo o hija esté bien hidratado, ahora solo falta llevar a cabo esa hidratación y tratándose de niños, puede complicarse un poco la ingesta de líquidos. Si el niño está acostumbrado a pedir zumos y batidos, es probable que no le llame la atención una botella de agua o un vaso. De ahí que las botellas infantiles tengan forma de sus personajes favoritos.

  • Para reducir el consumo de plásticos, nosotros recomendamos, comprar una botella reutilizable y libre de BPA y rellenarla de agua para que la tengan siempre a su alcance.
  • Hacer polos con agua y frutas.
  • Aumentar la cantidad de frutas y verduras con un alto porcentaje de hidratación.
  • Encargarles la tarea de rellenar la jarra filtrante de la nevera (con nuestra ayuda, por supuesto).
  • Crear un juego en el que nos aseguremos que beben al menos 4 o 5 vasos de agua al día.
  • Explicarles por qué es tan importante estar hidratados.

Cómo calcular la ingesta de líquidos en niños

Vamos a empezar explicando qué cantidad han de tomar los niños, adolescentes, adultos, embarazadas y lactantes, y después aprenderemos a calcular el agua que necesita diariamente nuestro hijo. Es un cálculo muy sencillo y que podemos hacer en menos de un minuto.

  • Entre 6 meses y 1 año: 900 ml al día.
  • De 1 a 2 años: 1.200 ml por día.
  • Niños de entre 2 y 3 años: 1.300 ml diarios.
  • Niños de entre 4 y 8 años: 1.600 ml al día.
  • Niños de 9 a 13 años: 2.100 ml al día.
  • Niñas de 9 a 13 años: 1.900 ml por día.
  • Adolescentes mayores de 14: 2.500 ml para chicos y 2.000 ml para chicas por día.
  • Adultos: 2.500 ml para hombres y 2.000 ml para mujeres cada día.
  • Embarazadas: 2.300 ml por día.
  • Lactancia: 2,700 ml cada día.

Teniendo las cantidades claras, ahora vamos a aprender a calcular la cantidad de hidratación en niños de forma personalizada, sencilla y directa. Podemos ayudarnos de multitud de páginas web que hay en Internet donde nos lo hacen rápidamente con poner los datos, pero el proceso es tan sencillo que queríamos ponerlo nosotros aquí.

Tan solo tenemos que conocer el peso de nuestro hijo y por cada kilo de peso agregar 100 ml de agua.

  • Niños hasta 10 kilo: se agregan 100 ml por cada kilo de peso.
  • Entre 11 y 20 kilos de peso: se agrega 1 litro + 50 ml por cada kilo de peso.
  • Para más de 20 kilos: se coloca 1,5 litros y se añaden 0,20 ml por cada kilo de peso.
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