Las vacaciones de verano suponen un momento de gran disfrute para los más pequeños. Pasan más tiempo con la familia y amigos y disponen de muchas alternativas para divertirse y dejar salir toda esa energía que les caracteriza. Protegerlos de las elevadas temperaturas, así como aportarles ciertos alimentos refrescantes es muy importante.

Aunque muchas veces el apetito de los niños disminuye en los meses de verano, también es una oportunidad para comer alimentos que no suelen ingerir el resto del año. Por ello, aprovechar los alimentos de temporada que, además, son ricos en nutrientes y muy coloridos, es una excelente opción. Son hidratantes y de sabor dulce, por lo que no debe haber ningún problema para que el pequeño lo reciba de buen agrado.

Alimentos refrescantes para los niños este verano

Sandía y melón

Aunque no son lo mismo, comparten algunas características. Ambas frutas forman parte de los alimentos estrella para los niños en verano. Resultan muy refrescantes e hidratantes y, además, su sabor es muy agradable. Su contenido en agua es muy elevado, por lo que es ideal para momentos de calor. Son muy ligeros y con pocas calorías, por lo que resultan muy saludables y apetecibles.

Melocotón

Se trata de una fruta deliciosa y dulce con un alto contenido en fibra. De este modo, ayudamos a los más pequeños a cuidar la salud digestiva, previniendo el estreñimiento. Aunque no es una de las que más agua contienen, es muy nutritiva y suele ser bien aceptada por los niños. No obstante, resulta muy alergénica, por lo que conviene prestar atención al resultado cuando se introduzca en las dietas las primeras veces.

Fresas

Son frutas muy sabrosas y de color fuerte que aportan muchos nutrientes a los pequeños. Contienen vitamina C muy necesaria para su crecimiento y su correcto desarrollo. Además, protegen de una forma natural frente a los rayos solares. Son muy hidratantes por lo que resultan muy aconsejables en los meses estivales.

Cuidar de los niños e inculcarles desde una edad temprana la necesidad de alimentarse correctamente, es muy apropiado. De esta manera, ellos crecen sabiendo el tipo de alimentación que les conviene. Aquella que les ayuda a sentirse sanos y fuertes y favorecen el estado de su salud. Educarlos de manera que puedan tomar por sí mismos buenas decisiones, es un regalo para ellos que les acompañará de por vida.