Así puedes sacar el agua de tus oídos

Así puedes sacar el agua de tus oídos

Sofía Pacheco

En varias ocasiones hemos recomendado el uso de tapones especiales para el agua, ya sea natación, un baño normal en la piscina o para las duchas. Es una barrera de protección para el oído y que es útil tengamos o no problemas en el oído. Pues bien, sino lo usamos y nos ha entrado agua en los oídos, vamos a explicar algunos trucos y consejos para vaciarlos y sacar el agua de los oídos de forma rápida y segura.

Sacar el agua de los oídos es importante, ya que el exceso puede dar lugar a infecciones, sobre todo si no es agua limpia, es decir, agua de una piscina, un lago, playa, agua con jabón, etc. Es cierto que el propio diseño del oído hace que él mismo expulse todo desde el interior hasta el exterior, pero un poco de ayuda nunca viene mal, por eso hoy vamos a lanzar algunos consejos, remedios y recomendaciones para conseguir sacar el agua de los oídos sin mucho esfuerzo ni parafernalia.

Que entre un poco de agua limpia no es malo, al revés, está dentro de nuestros consejos para limpiar los oídos suavemente, pero cuando entra gran cantidad y sentimos esa sensación tan irritante de tener algo suelto dentro del oído es cuando queremos ponerle solución.

Remedios para sacar el agua de los oídos

En la actualidad existen algunos remedios caseros para conseguir vaciar el agua que tenemos dentro de los oídos, pero ninguno de ellos recomienda el uso de instrumental, ni bastoncillos, ni introducir ningún objeto, ni usar aceite de oliva, diluciones de alcohol y vinagre, etc. Esas cosas no se recomiendan bajo ningún concepto ni para sacar el agua de los oídos ni para limpiarlos.

Si creemos que tenemos un tapón o algo dentro del oído lo mejor es ponernos en mano de un profesional, ya que de lo contrario podríamos dañar el oído con graves consecuencias como sangrado, pérdida de audición, infección, úlceras, etc.

Una mujer tumbada sobre el aído donde tiene agua

Tumbarnos sobre el lado de la cabeza que tiene agua

Es el método más sencillo y eficaz, tanto para adultos como para niños. Consiste en tumbarnos sobre el lado de la cabeza donde está el oído encharcado y colocar abajo una toalla. No existe un límite de tiempo, ya que hay algunos que en un minuto ya han sacado el agua y otros que necesitan 20 minutos.

Es una técnica sencilla, cómoda y no invasiva que es de lo que se trata, de tocar el oído interno lo mínimo posible para evitar infecciones y daños. El oído es muy sensible y cualquier cambio, golpe, líquido, incluso introducir la uña sucia, es tener todas las papeletas para sufrir una infección.

Saltar con la cabeza ladeada

El más mítico de los consejos para vaciar el agua que tenemos dentro de los oídos. Cuántas veces hemos visto gente saltando en las piscinas y en las playas con la cabeza ladeada. Suele funcionar, pero es más seguro y efectivo el tumbarse del lado del oído con agua.

Al saltar con la cabeza ladeada podemos marearnos y perder el equilibrio, aparte de que los niños pequeños aún no tienen buen control de sus movimientos por lo que es bastante probable que no suelten el agua, por lo que este truco no vale para todos.

Frotar el oído externo

Este es muy común sobre todo en adultos después de la ducha. Consiste en frotar el pabellón exterior del oído con la cabeza ladeada. De esta forma estamos limpiando la zona exterior y rescatando todo el excedente de agua que hay en el oído. Un truco indoloro y útil. También es habitual que los padres se lo hagan a sus hijos pequeños tras el baño o ducha.

No nos olvidemos de que también está el remedio de tirar del lóbulo de forma que se fuerza la salida del agua. Este remedio bien podría estar aquí o ser acompañado de saltitos o movimientos de la cabeza para perfeccionar la técnica y que salga toda el agua.

Hacer vacío en el oído

Esta técnica es solo apta para adultos con oídos sanos, no se recomienda en ancianos o niños, y mucho menos en el caso de personas con problemas auditivos.

Este remedio es más o menos rápido y eficaz, y consiste en colocar la palma abierta en el orificio auditivo y presionar hacia dentro con la cabeza ladeada y soltamos de golpe. De esta forma se hace efecto chupona y se consigue sacar el agua del interior.

Debe ser un método indoloro, si duele es porque algo no está funcionando del todo bien, por lo que es la excusa perfecta para visitar a un otorrinolaringólogo y que nos examine.

Morder o masticar

Morder algo o masticar un chicle consigue crear un movimiento natural en el canal auditivo que propicia la expulsión del agua o la suciedad de dentro del oído. Para aumentar probabilidades hay que masticar con la cabeza ladeada.

Lo que se consigue al masticar es relajar la tensión en las trompas de Eustaquio y favorece la expulsión del agua hacia el exterior. Debemos decir que no siempre funciona y no es que sea un método eficaz. Si queremos algo rápido, mejor probar con los otros remedios que hemos contado hasta ahora.

Una mujer sopla esuma en la ducha para sacar el agua de los oídos

Maniobra de Valsava (precaución)

Puede ser que nunca hayamos oído hablar de esto ni leído nada, pero es una maniobra muy conocida que lleva el nombre de quien la inventó. Este médico italiano dio en la clave y a día de hoy se sigue usando con frecuencia.

Se trata de un método con el que se consigue igualas las presiones, tanto en actividades subacuáticas, como en aviones o cuando tenemos circunstancias como las de sacar agua de los oídos.

Con este remedio hay que tener muchísimo cuidado y no es apto para niños, ancianos, oídos con problemas ni nada. Consiste en coger aire, tapar la boca y la nariz y ahora soplar para que salga aire por los oídos. Si soplamos con mucha fuerza podemos dañar el tímpano.

Aire en el oído (no muy recomendado)

Hemos preguntado a un otorrinolaringólogo si es buena idea secar los oídos con un secador o algún tipo de aire y nos ha dicho que si es aire caliente nos vamos a quemar y no se recomienda, si se trata de aire limpio y fresco podríamos hacer, al igual que el aire que nos da en la calle.

Aun así, es un método no muy recomendado. Lo mejor es usar algo más natural y dejar que la gravedad haga su trabajo y ayudarla con una gasa estéril que es el siguiente y último truco para sacar el agua de los oídos.

Introducir una gasa estéril envuelta en el dedo

Es muy habitual, de hecho, es el más recomendable hasta para perros y gatos. Un modo muy sencillo, indoloro, poco intrusivo, rápido y eficaz. Eso sí, hacemos hincapié en que ha de ser una gasa estéril, las manos siempre limpias y realizar movimientos muy suaves y lentos.

Debemos evitar hacer uso de papeles que se degradan como papel higiénico, pañuelos y servilletas que rápidamente se rompen, sueltan restos, son ásperas, irritan, etc.

La forma de proceder es ladear la cabeza hacia el lado del oído con agua, envolver un dedo en la gasa estéril, introducirlo en el oído 8sin forzar demasiado) y realizar movimientos suaves y lentos. A los pocos segundos veremos que ya hemos extraído todo lo que queríamos.