Despertar con un resfriado inesperado. Pasar al lado de una persona que está tosiendo. Entrar en un supermercado concurrido. Es posible que este tipo de situaciones no te hayan estresado a lo largo de tu vida, incluso con la temporada de resfriados y gripe aumentando. Pero en 2020, la inminente amenaza de COVID-19 probablemente te tenga al borde, o incluso roces la ansiedad, por enfermarte. Y eso, a su vez, puede ser una mala noticia para tu salud.

El exceso en cualquier cosa no es bueno. Estar alerta y rastrear los síntomas puede ser parte de la salud, pero también puede llegar a un punto en el que se vuelva demasiado. ¿Qué puedes hacer para mantener esas preocupaciones no deseadas bajo control sin bajar la guardia por completo? A continuación te damos algunas estrategias para mantenerte cuerdo mientras te aventuras en este signo de interrogación de una temporada de estornudos, donde las apuestas se sienten mucho más altas de lo normal.

Es normal sentirse ansioso ahora mismo

La ansiedad no se siente bien, pero en realidad tiene un propósito de seguridad importante.

Cuando estás preocupado, es más probable que te mantengas alerta ante posibles amenazas y tomes medidas para protegerte. En el caso de la pandemia, eso podría significar ser hipervigilante acerca de los síntomas a los que quizás no hayas prestado atención antes, o sentirte estresado por actividades que normalmente no son un gran problema, como reunirte con amigos o ir al supermercado.

No eres raro por sentirte así. Es normal sentirse más ansioso, porque la COVID-19 tiene un espectro tan amplio de síntomas vagos y generalizados que son comunes entre muchas infecciones.

Además de no poder saber cuándo es posible que tengas coronavirus, existe el temor de desarrollar complicaciones o infectar a seres queridos que podrían tener un mayor riesgo. Para colmo, estás lidiando con la ansiedad adicional de que es posible infectarse y enfermar a otras personas incluso sin ningún síntoma.

hombre con ansiedad por covid-19

Demasiado estrés puede aumentar tu riesgo de enfermar

Controlar tu ansiedad puede quitarte algo de ese peso emocional de los hombros. ¿Es igualmente importante? De hecho, puede ayudar a tu cuerpo a defenderte de los gérmenes.

Esto se debe a que el estrés crónico puede hacerte más susceptible a enfermarte, al COVID-19 o cualquier otro virus desagradable. Los niveles altos de cortisol, la hormona del estrés, aumentan la inflamación y disminuyen las células inmunitarias que combaten las infecciones, lo cual puede hacer que seas más vulnerable a los gérmenes.

Y el efecto es mensurable. Cuando los investigadores administraron gotas nasales a adultos sanos que contenían un virus del resfriado común, los sujetos que informaron niveles altos de estrés emocional tenían el doble de probabilidades de enfermar en comparación con aquellos que no estaban muy estresados, según un estudio publicado en abril de 2012 en PNAS.

4 trucos para controlar el estrés relacionado con la salud

Es difícil para cualquiera sentirse 100 por ciento relajado acerca de la situación actual y lo que podría suceder si te enfermas. Pero con un poco de trabajo, puedes reducir tus ansiedades a un nivel más manejable.

Sé proactivo en la prevención

Siéntete cómodo sabiendo que estás haciendo las cosas que sabemos que pueden ayudar a prevenir la propagación de gérmenes y reducir tu riesgo de enfermarte, como usar una mascarilla, practicar el distanciamiento social y lavarte las manos con regularidad. No deberías preocuparte las 24 horas del día, los 7 días de la semana si te estás protegiendo con las precauciones adecuadas.

Mantente al día con tus citas médicas habituales y resiste la tentación de cancelar las visitas rutinarias. Aunque la COVID-19 podría ser tu primera preocupación, mantenerse al tanto de su salud en general te ayuda a estar en la mejor forma posible y puedes reducir tus probabilidades de enfermar gravemente.

limpiar el portatil con toallitas para evitar coronavirus

Establecer límites

¿Te encuentras haciendo scroll obsesivo, viendo las noticias o tomándote la temperatura? Establecer límites le da a tu cerebro espacio para pensar en otra cosa, por lo que no estás constantemente en alerta.

Decide que solo verás las noticias durante 20 minutos al día, por ejemplo, o solo comprobarás las temperaturas de tu familia en ciertos momentos del día, como por la mañana y por la noche.

Reserva tiempo todos los días para hacer lo que amas

Claro, puedes meditar o hacer una clase de yoga virtual si eso es lo que te calma. Pero reservar tiempo para cualquier actividad que disfrutes sirve como un escape mental y puede ayudar a sentirte más relajado.

Si le encanta leer, por ejemplo, pon un temporizador para 20 minutos, apaga el teléfono y lee.

Sea físicamente activo

Medidas básicas de cuidado personal como el ejercicio y comer con regularidad puede ser de gran ayuda para que te sientas mejor. De hecho, solo cinco minutos de actividad aeróbica pueden tener un efecto de aplastamiento de la ansiedad.

Si puedes hacer ejercicio al aire libre, mucho mejor. No solo ayudará a combatir la sensación de fiebre en la cabina por pasar más tiempo en casa, sino que la naturaleza también mejora el estado de ánimo.