Al finalizar nuestra rutina, ya sea de trabajo, estudios, deporte o cualquier otra, podemos sentir los pies cansados. Atender esta molestia es muy importante y tiene cantidad de beneficios para nuestra salud. Por ello, disfrutar de un masaje en los pies, al acabar el día, puede aportarnos muchas ventajas. ¡Te las contamos!

Beneficios de un masaje en los pies

Puede ser que nuestros pies sufran por diversas causas:

  • Pasar mucho tiempo de pie a lo largo del día
  • Practicar running o cualquier otro deporte con el que el pie se resienta
  • Caminar largas distancias durante el día
  • Utilizar un tipo de calzado inadecuado

Por norma general, casi todos hemos recibido un masaje de pies y hemos sentido cómo, de forma inmediata, nos sentimos mejor. De hecho, no hace falta sentir molestias en la zona específica para disfrutar de él. A nivel interno, consigue que nos calmemos y favorece la relajación previa a conciliar el sueño.

complementos masaje

Mejora la circulación sanguínea

Muchas personas sufren inflamación o dolor en los pies a causa de problemas circulatorios, o por el agitado estilo de vida. Un masaje en los pies, puede mejorar las molestias sobre todo, si lo recibes de forma habitual a lo largo de la semana.

Alivia el dolor localizado

Un masaje en los pies puede ser la mejor respuesta ante diversidad de dolores. Debemos tener en cuenta que nuestros pies llevan mucha carga a lo largo del día. Por ello, dedicar unos minutos a su cuidado es muy favorecedor y reconfortante.

Además, la reflexología podal, defiende que en los pies se encuentran los puntos de contacto con todos los órganos de nuestro cuerpo. En ocasiones puede mejorar, incluso, el dolor de cabeza o de otras zonas específicas.

Alivia la tensión y promueve la relajación

Es una técnica que mejora los estados de estrés y ansiedad al favorecer el estado de relajación. Nos aporta calma de forma inmediata e, incluso, nos recupera en momentos de cansancio, sintiendo cómo la fatiga se disipa.

¿Cómo se realiza un masaje en los pies?

El masaje consiste en la fricción, presión y manipulación de una zona concreta del cuerpo. Puede liberar la tensión acumulada, calmar dolores musculares o articulares y favorecer la relajación. Éste, puede realizarse con las propias manos, o con algunos instrumentos diseñados para ello. Sin embargo, hay algunas modalidades que implican en la ejecución otras partes del cuerpo, como los codos, las rodillas o, incluso, los pies y el propio peso corporal. Para ello hay que tener conocimientos previos ya que, de lo contrario, podría resultar lesivo.

Para llevar a cabo un masaje en los pies en casa, con el fin de calmar el dolor o relajar la zona, utiliza aceite o crema para mejorar la fricción. Dedica como mínimo 10 minutos y emplea otros complementos que favorecen la calma; como música relajante, un aroma sedante, velas… Utiliza los dedos pulgares para ejercer una ligera presión y haz movimientos circulares. Es importante masajear tanto la planta, como los dedos sin que llegue a resultar molesto.