Los ataques al corazón parece están relacionados con personas de avanzada edad, pero existen varios desencadenantes que pueden provocar su aparición. Llevar un estilo de vida saludable, tanto alimentándonos correctamente como realizando ejercicio físico regular, favorecen a un menos riesgo de este problema cardiovascular. El ataque cardíaco no es más que un bloqueo del flujo de sangre hacia el corazón. Lo normal es que ese bloqueo sea por acumulación de colesterol, grasa u otras sustancias que forman la placas en las arterias coronarias. Esa placa llega un momento en que se rompe y forma un coágulo. Cuando se interrumpe el flujo sanguíneo, aparece un daño en el músculo del corazón.

El ataque cardíaco, también es conocido como infarto de miocardio y puede resultar mortal. Aunque es cierto que en los últimos años ha mejorado mucho el tratamiento y el sistema de prevención.

¿Cómo saber si estás sufriendo un ataque cardíaco?

Los infartos son perceptibles por sentir presión, opresión o dolor en el pecho o en los brazos; aunque también puede propagarse hacia el cuello, la mandíbula o la espalda. En algunos casos se presentan también episodios de naúseas, ardor de estómago, dolor abdominal, sudor frío, fatiga, falta de aire o mareos repentinos.

Lógicamente, los síntomas de un ataque cardíaco varían entre las personas y no todos tienen los mismos, ni presentan la misma gravedad. Hay quienes notan un dolor leve, mientras que otras presentan uno más grave. Incluso, hay quienes no presentan síntomas y se encuentran con un ataque cardíaco repentino.
Algunos ataques cardíacos aparecen de repente, pero muchas personas tienen síntomas de advertencia horas, días o semanas antes. La más conocida es la angina de pecho, que se produce con una disminución temporal del flujo de la sangre hacia el corazón.

Tanto si has tenido síntomas previos como si no, debes actuar de inmediato y acudir al médico urgentemente. Si piensas que estás teniendo un infarto, llama a emergencias o pide que alguien te lleve al hospital más cercano. Es recomendable que no conduzcas, ya que los síntomas pueden empeorar y ponerte en peligro a ti y a los que te rodean.

¿Qué debes hacer si otra persona lo está sufriendo?

Si ves que alguien está inconsciente o crees que está sufriendo un ataque cardíaco, los primero que tienes que hacer es llamar a los servicios de emergencia. Después, comprueba si la persona tiene pulso y respiración. En el caso de que no respire o no le encuentres el pulso, realiza la reanimación cardiopulmonar (RCP) para ayudar a mantener el flujo sanguíneo. Presiona rápido y con fuerza el pecho de la persona, a un ritmo relativamente rápido: entre 100 y 120 compresiones por minuto. Algunos expertos recomiendan llevar el ritmo de La Macarena para marcar los tiempos.

¿Cuáles son los factores que contribuyen al ataque cardíaco?

Algunos factores contribuyen a la acumulación de grasa no deseada (aterosclerosis) que estrecha las arterias en todo el cuerpo. Los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer un ataque cardíaco son:

  • La edad. Los hombres de más de 45 años y las mujeres de más de 55 años tienen una mayor probabilidad de tener un ataque cardíaco que los hombres y las mujeres más jóvenes.
  • El tabaco. Tanto por fumar en primera persona como por ser fumador pasivo.
  • Presión arterial alta. Con el tiempo, la presión arterial alta puede dañar las arterias coronarias. Cuando la presión arterial alta aparece junto con otras enfermedades, como la obesidad, el colesterol alto o la diabetes, aumenta aún más el riesgo.
  • Niveles altos de triglicéridos en la sangre. Es muy probable que un nivel alto de colesterol LDL («malo») estreche las arterias. También, un nivel alto de triglicéridos aumenta el riesgo de un ataque cardíaco.
  • Obesidad. La obesidad está relacionada con un alto nivel de colesterol en sangre, el nivel alto de triglicéridos, presión arterial alta y diabetes. No obstante, reduciendo simplemente un 10 % del peso corporal puede reducir el riesgo.
  • Diabetes. No producir suficiente insulina o no responder de manera adecuada provoca que los niveles de azúcar en sangre del cuerpo aumenten, lo que incrementa el riesgo de tener un ataque cardíaco.
  • Síndrome metabólico. Esto aparece cuando tienes obesidad, presión arterial alta y nivel alto de azúcar en sangre. El síndrome metabólico hace que seas dos veces más propenso a tener un ataque cardíaco que las personas saludables.
  • Antecedentes familiares. La genética también puede influir en los ataques cardíacos a una temprana edad.
  • No hacer ejercicio físico. Un estilo de vida sedentario favorece a tener un nivel alto de colesterol en la sangre y obesidad. Las personas que hacen actividad física con regularidad tienen un mejor estado físico.
  • Estrés. Es posible que tu cuerpo responda al estrés aumentando el riesgo de tener un ataque cardíaco.

¿Se puede evitar?

Por supuesto, nunca es demasiado tarde para adoptar medidas que prevengan un ataque cardíaco, incluso si ya has tenido uno. Lo principal es replantearte tu estilo de vida. Debes mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada, no fumar, controlar el estrés y realizar ejercicio físico habitualmente.