Pancreatitis, así te afecta esta grave enfermedad

La pancreatitis tiene una serie de causas, factores de riesgo y síntomas muy característicos y se trata de una enfermedad grave, por lo que es de vital importancia que se detecte a tiempo. Existen dos tipos de pancreatitis, la aguda y la crónica, y a lo largo de este texto vamos a aprender todo sobre esta enfermedad, incluyendo su diagnóstico y sus principales tratamientos.

El páncreas es un órgano al que no se le echa mucha cuenta, y lo cierto es que el páncreas tiene algunas funciones muy importantes como, por ejemplo, funciones digestivas y hormonales, ya que en este órgano hay unas enzimas que ayudan a descomponer los carbohidratos, las grasas, las proteínas e incluso los ácidos del duodeno. Asimismo, en este órgano se desarrollan las funciones endocrinas y exocrinas tan claves para el organismo.

Cuando el páncreas falla, se convierte en una reacción en cadena donde empiezan a fallar otras funciones vitales, llegando incluso a que esas enzimas que ayudan en el proceso digestivo, empiecen a diferir al propio páncreas. Es ahí cuando surge la pancreatitis.

Causas de la pancreatitis y sus tipos

Esta severa afección tiene varias causas y vamos a enumerarlas a continuación. Esta enfermedad aparece cuando las enzimas digestivas se activan estando dentro del páncreas, causando irritación e inflamación.

Cabe decir que se puede desarrollar la enfermedad, aunque no cumplamos todas las causas, bastan con tener solo una para que esa enfermedad haga hago de presencia en nuestra vida. Es por esto por lo que al final del artículo vamos a explicar cómo prevenir esta enfermedad.

  • Cálculos biliares.
  • Alcoholismo.
  • Causas genéticas.
  • Medicamentos.
  • Infecciones, virus y parásitos.
  • Lesiones en la zona abdominal.
  • Posible cáncer de páncreas.
  • Consecuencia de una intervención quirúrgica llamada colangiopancreatografía retrógrada endoscópica.

Una mujer con dolor de pancreatitis

Causas de la pancreatitis aguda

Consiste en un tipo de pancreatitis causada por cálculos biliares. Estos cálculos provocan la inflamación en el páncreas cuando los cálculos se atascan en el conducto biliar. A este tipo de afección se le conoce como pancreatitis por cálculos biliares.

Si nuestra enfermedad no tiene que ver con los cálculos biliares, entonces habremos desarrollado otro tipo de pancreatitis con otras causas, otro tipo de sintomatología y otros tratamientos más específicos con los que tratar las dolencias.

Causas de la pancreatitis crónica

Es el tipo más común y es solo por una cosa, y es que para llegar aquí hay más probabilidades porque hay más causas detrás. Las principales causas del tipo crónico son:

  • Exceso de alcohol.
  • Trastornos genéticos.
  • Obstrucción del conducto del páncreas.
  • Altas concentraciones de lípidos en sangre.
  • Exceso de calcio en la sangre.

Síntomas indicativos de pancreatitis

Si tenemos esta enfermedad, lo sabremos fácilmente si cumplimos algunos de los síntomas que enumeramos a continuación. Debemos aclarar que esta sintomatología puede confundirse con otras enfermedades, por lo que lo mejor es que el médico nos haga un diagnóstico completo y así salir de dudas.

  • Dolor en la parte superior del abdomen, pudiéndose extender hasta la espalda.
  • Fiebre.
  • Náuseas y vómitos.
  • Latido acelerado.
  • El dolor puede surgir de repente o ir acrecentándose con los días.
  • Inflamación del abdomen y sensibilidad.
  • El dolor empeora tras las comidas.
  • Heces grasosas y malolientes.
  • Diarreas.
  • Pérdida de peso.
  • Hipo con bastante frecuencia.
  • Abdomen lleno de gases.
  • Indigestiones frecuentes.
  • Piel levemente amarilla.
  • Distención abdominal.

Diagnóstico y tratamiento

En lo que respecta a esta enfermedad hay un pilar muy importante y es detectar los síntomas a tiempo y acudir al médico con urgencia. Una vez que el médico nos pregunte y veamos que, entre los síntomas y la exploración básica, todo encaja y apunta a una pancreatitis, el siguiente paso sería realizar una ecografía o escáner, un análisis de sangre u otras pruebas que el especialista determine oportuno.

Los tratamientos para esta afección son de lo más variopintos, ya que será el especialista el que determinará qué debemos atacar primero. De hecho, en casos de pancreatitis aguda, hay hospitalización para intentar adelantarnos a los siguientes síntomas.

Entre los tratamientos está la administración de medicamentos para el dolor, las náuseas, las infecciones, para bloquear la secreción gástrica, etc. También se intentará mantener hidratado al paciente de forma constante y la nutrición será intravenosa para no perjudicar más al páncreas.

Como vemos, consiste en hacer uso de tratamientos paliativos, ya que la pancreatitis crónica, como su nombre indica, no tiene cura en la actualidad, así como tampoco la aguda grave. Simplemente se intenta mitigar los efectos, para mejorar la vida del paciente. Cuanto antes se detecte, antes se podrá actuar, de esa forma el tratamiento retrasará los peores síntomas.

En caso de una pancreatitis no grave, y detectada de forma temprana, se soluciona con medicación y a partir de ese momento, el paciente deberá realizar una serie de cambios en sus hábitos para el resto de su vida. De lo contrario, la enfermedad volverá de nuevo y está vez podría convertirse en crónica.

Una mujer con sobrepeso que es un factor de riesgo de la pancreatitis

Factores de riesgo y prevención

Conocer los principales factores de riesgo de la pancreatitis nos ayuda a no cometer esos errores y a prevenir esa enfermedad tan desagradable y que no tiene cura. Si hemos prestado atención a las causas, sabremos qué NO tenemos que hacer para sufrir pancreatitis, aguda o crónica.

  • Tener sobrepeso u obesidad.
  • Beber mucho alcohol.
  • Comer alimentos altos en grasas.
  • Sufrir cálculos biliares.
  • Tener los niveles de triglicéridos muy elevados.
  • Enfermedad hereditaria.
  • Tabaquismo.

En base a esto, ya sabemos cómo prevenir la pancreatitis, básicamente tenemos que evitar estos factores de riesgo que hemos enumerado. Cabe decir que, eliminarlos aumenta las probabilidades de NO sufrir la enfermedad, pero si estamos programados genéticamente, eso no se puede prevenir, solo nos podemos anteponer, en caso de que sepamos que tenemos algún familiar cercano con esta enfermedad.

Si tenemos antecedentes familiares y a la vez sufrimos de sobrepeso, o bebemos mucho alcohol, o tenemos los triglicéridos altos, sería conveniente realizar chequeos puntuales para asegurarnos de que todo está bien, y plantearnos mejorar nuestros hábitos de vida con cierta urgencia. Puede que, afortunadamente no suframos de la enfermedad del páncreas, pero esas causas también derivan en problemas de diabetes, accidentes cardiovasculares, problemas de hígado y riñones, algunos tipos de cánceres, etc.

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