Una vez pasadas las rachas de lluvia y el frío, la alergia primaveral llama a tu puerta. La primavera es una estación preciosa, llena de colorido, con olores a flores frescas…¡y con estornudos! Cada vez son más las personas que se ven afectadas por la alergia primaveral, algo que puede hacernos dudar sobre si podemos entrenar al aire libre o no.

¿Cómo afecta la alergia al deporte?

El más evidente quizá sea el estornudo. No solamente puede darse por el polen de las plantas, sino también por otras sustancias que pululen por el aire o por pelos de ciertos animales. Las personas alérgicas saben que este tipo de estornudos no tiene nada que ver con los típicos de los resfriados, pues no se producirán de forma aislada, sino que aparecerán de manera muy seguida. Así que cuando piensas en salir a correr, sabes que vas a tener que llevar contigo un armamento de pañuelos de papel.

En la piel también puede darse el caso de que aparezcan sarpullidos, picores o rozaduras. Normalmente este tipo de problemas se relacionan al tejido de nuestra ropa y a la influencia del sol, así que usa la adecuada y protégete de los rayos solares.

Y como no, la presencia de asma. Seguramente es el síntoma más grave que podemos sufrir cuando entrenamos, pues no podremos rendir en toda nuestra totalidad por falta de oxígeno. El asma dificulta el paso del aire, por lo que nuestros pulmones se ven escasos de oxígeno y nos obliga a parar para recuperarnos.

¿Entonces no puedes hacer deporte al aire libre?

Sí, claro que puedes, pero debes tener en cuenta una serie de consejos para minimizar tus estornudos, los ojos llorosos o la picazón en la piel.

  • Sal a entrenar primera hora de la mañana y evita los días de viento. El polen aún no está tan presente en el ambiente, por lo que no afectará demasiado a tu respiración.
  • Usa mascarillas y gafas. ¡No tengas vergüenza! Unas buenas gafas de sol, especiales para deportistas, protegerán tus ojos de cualquier sustancia que flote en el ambiente. Asimismo, las mascarillas o bragas servirán para filtrar el aire que respiras y facilitar el trabajo a tu sistema respiratorio.
  • Intenta no acudir a zonas con césped. En estas zonas existe una mayor cantidad de alérgenos y cualquier contacto con el suelo te podría provocar una reacción alérgica.

 

Evidentemente, acude a tu médico para que valore tu nivel de alergia y pueda recomendarte un tratamiento que apacigüe los síntomas.
De igual forma, siempre puedes acudir a entrenar a un gimnasio para evitar cualquier problema con la naturaleza.