¿Cómo saber si eres alérgico al aceite de oliva?

¿Cómo saber si eres alérgico al aceite de oliva?

Carol Álvarez

La alergia al aceite de oliva no es desconocida, pero es extremadamente rara. Por el contrario, la exposición al polen de olivo comúnmente causa síntomas alérgicos estacionales.

Según los expertos, la ciencia contiene solo tres informes de una alergia grave por la ingestión de aceitunas, que se clasifica como una fruta en lugar de un fruto de árbol. Además, tiene un informe de una persona que desarrolla una alergia a la fruta después de recibir vacunas contra la alergia al polen, así como un informe de una enfermedad de las vías respiratorias en un trabajador de almazara.

Alergias a las aceitunas

La alergia al olivo ocurre, y no es poco común en nuestro país. La alergia más común asociada con las aceitunas es la alergia al polen estacional. Quienes viven en lugares que cultivan olivos pueden desarrollar una alergia respiratoria estacional al polen de olivo. A pesar de que la alergia al polen es la respuesta alérgica más común, también se han dado casos de dermatitis de contacto y alergias alimentarias.

Esto puede deberse a que hay 12 alérgenos asociados con el polen, mientras que solo uno asociado con el fruto. Es más probable que la aceituna genere una respuesta alérgica que el aceite de oliva, porque el aceite de oliva contiene menos proteínas. Sin embargo, también se pueden desarrollar alergias al aceite.

Existen algunos tratamientos para la alergia al polen de oliva. Aunque primero siempre debes consultar a un médico especialista para que valore tu caso y su gravedad. Se pueden usar antihistamínicos y esteroides nasales para aliviar los síntomas de una alergia al polen de olivo. Los descongestionantes o la irrigación nasal pueden eliminar la congestión nasal.

Algunas personas se benefician de la inmunoterapia o de las inyecciones para la alergia, que implican la aplicación de inyecciones de una pequeña cantidad del alérgeno del polen durante un período de tiempo. En algunos casos, el sistema inmunológico se desensibiliza y los efectos secundarios de la alergia pueden disminuir.

aceitunas en un arbol

¿Cómo saber si eres alérgico al aceite de oliva?

Las respuestas alérgicas del contacto de la piel con las aceitunas, como la urticaria o la dermatitis, también son muy inusuales. En contraste, las personas que viven en regiones donde se cultivan aceitunas comúnmente sufren síntomas alérgicos del polen de olivo inhalado.

Cualquier alergia alimentaria proviene de la sensibilidad a una proteína que se encuentra en los alimentos. La poca frecuencia de los informes de alergia a las aceitunas o al aceite de oliva probablemente se deba a que el contenido de proteínas de las aceitunas es de solo alrededor del 2 por ciento.

Cuando el aceite se extrae de las aceitunas, se separa de los sólidos de la fruta y el agua, pero es concebible que el aceite pueda contener proteínas. Sin embargo, entre los incidentes reportados de respuestas alérgicas a las aceitunas, pocos se asociaron con el aceite de oliva.

Si las pruebas muestran que una persona tiene alergia al olivo, es poco probable que también sea alérgico al aceite de oliva. Esto se debe a que gran parte del 2 por ciento del contenido de proteína en la fruta probablemente se ha eliminado durante el proceso de extracción. Sin embargo, en individuos sensibles, un alergólogo puede probar específicamente la presencia de una alergia al aceite de oliva.

Hay muchos síntomas que pueden resultar de una reacción alérgica a los alimentos. La mayoría de los síntomas de las alergias alimentarias aparecen en aproximadamente una hora después de consumirlo. Se pueden experimentar reacciones cutáneas, efectos gastrointestinales o síntomas respiratorios. Los síntomas de alergia alimentaria más comunes son respiratorios e incluyen:

  • Hinchazón de la cavidad sinusal
  • Aumento de la presión de la cabeza
  • Goteo postnasal
  • Estornudo
  • Congestión
  • Dolores de cabeza sinusales
  • Asma
  • Tos excesiva
  • Sibilancias

Los síntomas gastrointestinales más comunes son dolor de estómago, diarrea, náuseas y vómitos. Y en casos graves, puede producirse anafilaxia.

¿Qué efectos secundarios tiene este aceite?

Los informes de peligros del aceite de oliva o reacciones adversas no se encuentran en informes científicos. Tiene un efecto laxante suave que puede ayudar a aliviar el estreñimiento. Mientras la ingesta se limite a la cantidad diaria recomendada, no debería producir diarrea. Los expertos aconsejan tomar 2 cucharadas al día.

Dado que el aceite de oliva es rico en grasas saludables, es alto en calorías. La Facultad de Medicina del Sistema de Salud de la Universidad de Virginia afirma que 1 cucharada tiene 119 calorías. ¿Significa esto que el consumo regular puede conducir al aumento de peso? Lo cierto es que la ciencia no está de acuerdo con esta afirmación.

Hubo otro estudio que propuso a un gran grupo de participantes a seguir una de tres intervenciones dietéticas: una dieta baja en grasas, una dieta mediterránea con una ingesta abundante de aceite de oliva virgen extra y una dieta mediterránea con frutos adicionales. Después de cinco años, el consumo de grasas fue considerablemente mayor en aquellos que siguieron las dos dietas mediterráneas que en aquellos que se adhirieron a la dieta baja en grasas. A pesar de esta diferencia, no se registró ningún aumento de peso.

Sin embargo, también hay personas que sufren alergia al aceite de oliva. Normalmente aparece en forma repentina, a pesar de haberlo consumido durante años previamente.

ensalada con aceite de oliva

Beneficios del aceite de oliva en la dieta

La ciencia vincula al aceite de oliva con una serie de aspectos positivos, y uno de los beneficios más conocidos involucra la salud cardiovascular. Sobre todo se exploraron los efectos protectores del corazón de la dieta mediterránea. Este plan de alimentación es conocido en España y se centra en frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva y pescado graso. Aunque todos estos alimentos son ricos en nutrientes, los científicos descubrieron que el aceite de oliva virgen extra era el componente más relacionado con la reducción del riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Es conocido que el tipo principal de grasa en el aceite de oliva, la grasa monoinsaturada, puede mejorar los niveles de insulina y el control del azúcar en la sangre. Otro componente del aceite, la oleuropeína, promueve la secreción de insulina, por lo que podría ser beneficioso para ayudar a combatir la diabetes tipo 2.

El aceite de oliva también tiene propiedades anticancerígenas. Algunos estudios probaron el compuesto fenólico oleocantal en cultivos celulares de cáncer humano y descubrieron que el compuesto causó la muerte de las células cancerosas, pero dejó las células no cancerosas ilesas. Esto podría ser un avance para los tratamientos de cáncer.

Las ventajas de bienestar del aceite de oliva virgen extra incluyen la salud mental. Un estudio de junio de 2017 publicado en la revista Annals of Clinical and Translational Neurology incluyó ratones, pero vale la pena mencionarlo. Los resultados indicaron que el aceite protegió la capacidad de aprendizaje y la memoria y disminuyó la formación de placa en el cerebro, que es característica de la enfermedad de Alzheimer.

Alternativas al aceite de oliva para alérgicos

Aunque el aceite de oliva puede ser un producto muy beneficioso para la salud de la piel, hay otras alternativas saludables que pueden usar las personas con esta reacción o intolerancia:

  • El aceite de argán es rico en vitamina E, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Es un humectante no graso que mejora la elasticidad de la piel.
  • El aceite de semilla de rosa mosqueta es un aceite anti-envejecimiento que contiene vitaminas E, C, D y betacaroteno. Es nutritivo, protector e hidrata la piel.
  • Aunque no es muy conocido, el aceite de marula puede reducir la irritación y la inflamación, además de hidratar. Tiene propiedades antimicrobianas que lo hacen ideal para pieles propensas al acné .

En cuanto a las alternativas de este aceite para cocinar, no existen pocas. No es necesario recurrir al de girasol o a la mantequilla y margarina.

  • El aceite de coco es una grasa saturada que contiene ácido láurico, que puede elevar los niveles de colesterol «bueno». Además, es especialmente bueno para engrasar las sartenes o las planchas cuando queremos haces huevos a la plancha o tortitas.
  • El aceite de linaza es una gran fuente de fibra soluble y es una excelente opción para aderezos para ensaladas. No es estable al calor, por lo que no debe usarse para cocinar u hornear.
  • El aceite de aguacate contiene ácido oleico y es rico en antioxidantes. También puede ayudar a reducir la presión arterial. Se puede calentar a altas temperaturas y es bueno para asar, saltear, sofreír y hornear, así como para usar en adobos, aderezos y salsas.