Sopa de pescado baja en calorías para después de entrenar

La sopa de pescado es de las recetas más clásicas que tenemos en la actualidad. Una receta que se mantiene desde hace siglos, pero en esta ocasión la haremos baja en calorías para que todos podamos tomarla sin miedo a subir de peso. Lo mejor de esta receta de sopa de pescado es que conseguiremos recuperar todos los minerales que hemos perdido durante el entrenamiento.

Cuando se trata de hacer recetas saludables, hay varias premisas que siempre se deben cumplir como son que haya poca sal, que sean ingredientes frescos, sustituir el azúcar por algún tipo de edulcorante saludable, evitar las frituras, usar siempre aceite de oliva virgen extra y conocer la mejor forma de conservarlas en la nevera.

Otra cosa importante es conocer qué aportan los diferentes ingredientes, y en base a eso podemos completar la receta para obtener más nutrientes. Por ejemplo, echar parmesano, en lugar de otro queso, puesto que es el queso que más proteínas tiene, unos 36 gramos por cada 100 gramos de producto.

A lo largo de este texto veremos por qué es tan saludable nuestra receta y por qué es tan interesante tomarla de cena o almuerzo después de entrenar. Al ser pescado, necesita ciertas medidas para ser conservada en la nevera, eso sí, no más de 48 horas.

Es muy saludable

La receta de sopa de pescado tradicional alcanza las 350 kilocalorías, mientras que esta receta que dejamos al final del texto, solo tiene 205 kilocalorías. Nosotros hemos elegido pescadillas y almejas como ingredientes principales, pero hay otras recetas que ponen langostinos, pulpo, mejillones, rape, cazón, sardina, bonito del norte, etc.

Cada pescado aporta sus nutrientes y eso lo veremos en el apartado siguiente. Ahora nos vamos a centrar en los ingredientes de esta receta y gracias a los cuales tenemos una sopa de pescado muy saludable.

Hemos eliminado multitud de ingredientes de la receta tradicional de la sipa de pescado como son la patata, que ayuda a espesar la sopa, tampoco lleva arroz blanco ni fideos, tampoco hay harinas ni ningún tipo de pan que nos ayude a espesar la sopa.

Otras opciones

En nuestra receta solo hay ingredientes naturales, económicos y fáciles de encontrar, ya que cuando creamos recetas tenemos siempre presente estas premisas. Asimismo, las intentamos hacer lo más saludables posible y evitamos los ingredientes extras.

Tal y como hemos explicado en el apartado anterior, en nuestra receta no habrá harinas ni arroz ni patatas, ya que nuestra intención no es espesar la sopa, sino crear un caldo delicioso, saludable y lleno de vitaminas y minerales. El cual, será acompañado de pescadillas y almejas que podremos comernos a la par que el caldo.

Hemos elegido las pescadillas y las almejas porque son alimentos ricos en proteínas, bajos en grasas y altos en vitaminas y minerales. Como ya hemos contado antes, podemos elegir casi cualquier tipo de pescado o marisco. Si queremos más proteínas, podemos decorar con anchoas, o comer anchoas con tomate y aceite como entrante. Otro pescado alto en proteínas es el salmón, también la palometa, el jurel, bonito del norte, atún, boquerón, dorada, caballa, etc.

Una olla de sopa de pescado

Qué nos aporta

Esta sopa de pescado nos aporta infinidad de nutrientes para nuestro organismo. Entre todos ellos queremos destacar algunos valores nutricionales de las pescadillas como son: los 16,68 gramos de proteínas por cada 100 gramos de pescadillas; 0 gramos de carbohidratos; 56,80 mg de colesterol; 73,90 kilocalorías y 0,80 gramos de grasas.

Con respecto a las vitaminas y minerales de las pescadillas, tenemos vitamina A, B1, B2, B3, B5, B9, B12, D, E y K. Los minerales son sodio, fósforo, magnesio, calcio, yodo, hierro y zinc.

Por su parte, las almejas, que son el otro ingrediente principal de esta sopa de pescado, también cuentan con unos valores nutricionales muy interesantes. Cada 100 gramos de almejas tenemos 48 calorías; 40 mg de colesterol; 1,61 gramos de grasas; 0 hidratos de carbono y 10,7 gramos de proteínas.

En lo que respecta a las vitaminas de las almejas, tenemos vitaminas del grupo B, especialmente B9 (ácido fólico) y B12. Los minerales son muy variados como hierro, zinc, potasio, calcio, cobre, yodo y magnesio.

Truco para la sopa perfecta

Se trata de una sopa, así que con el caldo bastaría para que esta receta estuviese lista, pero tal y como veremos en el desarrollo de la misma, al final cocemos todo junto y al servirla tendremos grumos y tropezones de verduras y pescados. Es por esto por lo que antes de echar las almejas a la cocción, podemos triturar el resultado.

Al hacer esto, en lugar de una sopa o caldo, obtendremos una textura más homogénea, pero algo más espesa. El aspersor en realidad dependerá de la cantidad de caldo que echemos en el vaso de la batidora. También podemos batir directamente en la olla, cuando estemos en el último paso, justo antes de añadir las almejas.

Cómo conservarla

Conservar la comida casera es sencillo, pero en este caso no recomendamos hacer muchas raciones. Con nuestra receta tenemos para 4 platos, por lo que, si solo somos una persona, habría que reducir las cantidades a la mitad para que salieran 2 platos.

De esta forma reducimos los desperdicios de alimentos y no nos vemos obligados a comer todos los días lo mismo. Si aun así seguimos la receta tal cual, y vemos que nos sobra 1, 2 o los platos que sean, entonces es hora de echar mano de nuestro mejor consejo.

Nosotros recomendamos echar lo que sobre, una vez esté frío, en un tupper de cristal con tapa hermética. Recordemos que se trata de pescado y que su tiempo de vida es muy corto, aunque esté bien cocinado y solo durará unas 48 horas.

Tenemos que cerrar bien la tapa para que no haya contaminación externa. Además, recomendamos servir del tupper solo lo que vayamos a comernos, ya que recalentar y volver a enfriar en la nevera será muy contraproducente.

No nos olvidemos de usar utensilios limpios, no sirve limpiar rápidamente con un paño o servilleta, ya que puede contener bacterias de nuestras manos o de otros alimentos. Eso contaminará la sopa de pescado y su periodo de vida será mucho más corto.

Dificultad Facil
PlatoÚnico
Tiempo40 minutos

Ingredientes

  • 4 pescadillas
  • 200 gramos de almejas
  • 2 cebollas blancas
  • 1 tomate
  • 1 zanahoria
  • 1 diente de ajo
  • Hoja de laurel
  • Perejil al gusto
  • Medio vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Preparación

Caldo de pescado
En una olla con 2 litros de agua echamos sal y las pescadillas enteras con una cebolla y la hoja de laurel. Lo llevamos todo a ebullición durante 8 minutos. Retiramos el pescado y lo limpiados y nos quedamos solo con la carne, las espinas y las cabezas. Ahora devolvemos las cabezas y las espinas al caldo anterior y cocemos durante 15 minutos.
Sofrito
En una olla rehogamos una cebolla que previamente esté lavada, pelada y picada. Agregamos el ajo y el tomate troceado. Seguimos removiendo y cuando vaya cociéndose todo echamos el vino. Lo dejamos a fuego lento unos minutos y paramos.
Colar el caldo
Retomamos la olla con las espinas y las cabezas de pescado, y colamos ese caldo. Después lo agregamos al sofrito y agregamos la carne de las pescadillas que habíamos reservado anteriormente. Salpimentamos. Cocemos durante 25 minutos.
Añadir las almejas
Mientras se cuece lo anterior, agregamos las almejas y las dejamos hasta que abran. En ese momento espolvoreamos el perejil picado y dejamos reposar unos minutos. Ahora solo queda servir en los platos y disfrutar.
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