Sopa de ajo fácil y nutritiva

Sopa de ajo fácil y nutritiva

Sofía Pacheco

La sopa de ajo suena poco apetitosa, pero es todo lo contrario. Se trata de una sopa rica en nutrientes y muy sabrosa, perfecta para el invierno y para recuperarse después de un duro entrenamiento. Vamos a aprender a hacer sopa de ajo light, sabrosa, nutritiva y saludable, tanto para una dieta normal, como para un deportista que lleva a cabo una alimentación más exigente.

En este texto vamos a ver por qué esta receta de sopa de ajo es saludable; los ingredientes que tenemos; el tiempo que tardamos en hacerla; las vitaminas y los minerales del ajo y el proceso para hacer la receta.

Desde ya decimos que es tan sencilla que la haremos varias veces a lo largo del mes. Es una fuente de vitaminas y minerales perfecta como primer plato en el almuerzo o como cena acompañada de alguna pieza de fruta, ensalada o algo de pescado.

Nuestra receta es una sopa, pero si la queremos más espesa podemos lograrlo reduciendo el caldo y aumentado algunos ingredientes como los huevos o el pan. Nuestra receta es para dos personas o, mejor dicho, para dos raciones, así que si queremos más cantidad habrá que duplicar las cantidades. En este texto también aprenderemos a conservar todo lo que nos sobre.

¿Por qué es una receta saludable?

Esta receta que traemos hoy es saludable por dos motivos. Por un lado, todos los ingredientes que usamos son 100% naturales y, por otro lado, es una receta baja en calorías. Esta sopa de ajo tiene un total de 130 kilocalorías, ya que en nuestra receta solo hay huevo y pan como ingredientes extras, no hay jamón ni ningún tipo de fiambre, así que con eso reducimos el aporte calórico y de grasas.

Sopa de ajo con queso

Otra cosa distinta es cómo decoremos el plato después, ya que hay infinidad de opciones y cada una es más o menos saludable. Por ejemplo, podemos decorar esta sopa con pescado, chorizo, fideos, queso gratinado, champiñones, espárragos, etc.

Dejando a un lado las calorías y los ingredientes principales, esta sopa es saludable por la multitud de beneficios que aporta el ajo. No se queda en un mero condimento como la sal o el aceite de oliva virgen extra, sino que, en este caso, y siempre que se usa ajo, podemos aprovechar todos sus beneficios, los cuales vamos a detallar en el apartado siguiente.

¿Qué aporta el ajo?

El ajo tiene fama de dar mal olor de boca, y es cierto, pero en realidad debe su fama a sus propiedades preventivas y curativas. El ajo es originario de Asia y es una hortaliza de la misma familia que las cebollas, las liliáceas, es por esto por lo que comparten ciertas vitaminas, minerales y beneficios.

El ingrediente principal de esta sopa se lleva usando miles de años, de hecho, los egipcios ya le atribuían propiedades medicinales. En la actualidad se sabe que consumir ajo ayuda a eliminar el mal aliento; para curar los callos; es bueno para nuestro hígado; se debe usar en resfriados y afecciones pulmonares; ayuda a reducir el colesterol; favorece la digestión, etc.

En la actualidad el ajo se usa como condimento, y se usa poco para lo beneficiosos que es, por eso queríamos darle a esta sopa el lugar que se merece. Asimismo, lo más importante es que el ajo aporta a nuestro organismo ciertas vitaminas y minerales muy importantes para poder funcionar adecuadamente todos los días.

El ajo es rico es vitamina A, grupo B y C, de ahí que haya funciones de mejora de la salud del hígado, beneficios antinflamatorios, dilata los bronquios, desintoxica el organismo, etc. Con respecto a los minerales, el ajo aporta calcio, hierro, yodo, magnesio, zinc, sodio, potasio, selenio y fósforo.

Cómo conservarla en el frigorífico

La receta de sopa de ajo que dejamos al final del texto está prevista para que salgan 2 raciones. O bien para comer dos personas, o bien para que sobre un plato para el día siguiente. Sea cual sea la opción, es importante aprender a conservar la comida en el frigorífico, por eso vamos a dar unos consejos muy básicos, pero que a veces no cumplimos.

Sopa de ajo con champiñones

Para empezar, la comida ha de estar siempre en las baldas interiores de la nevera, nunca en la puerta, ya que ahí se producen grandes cambios de temperatura. Otro consejo básico es que esas sobras deben guardarse en un tupper de cristal y estar bien cerrado.

Nosotros recomendamos una tapa hermética, ya que usar papel de plata o papel film no es suficiente. Distinto es que queramos solo guardar la comida en la nevera unas pocas horas, ya que solo tiene que enfriar, como puede ser el caso de una ensaladilla.

Aun así, siempre en tupper de cristal y con tapa hermética y en las baldas interiores de la nevera. Es la única forma de que la comida dure en buenas condiciones unas 72 horas.

Al importante es usar un utensilio que esté limpio y sin restos de comida. Aparte de algo muy lógico y es NO comer directamente del tupper, sino servir en otro plato o cuenco, para no contaminar lo que nos sobre. Solo podremos comer directamente de ahí si nos lo vamos a comer todo.

Consejos para la sopa de ajo

Esta receta es de tradición humilde y antes se hacía con lo mínimo que se tenía en casa, ahora se le puede agregar desde jamón, hasta queso, pan, huevos e incluso verduras crujientes para remover y acompañar.

Para crear una sopa de ajo buena lo que tenemos que hacer, aparte de respetar los pasos de la receta, es no quemar los ajos, ya que eso estropeará toda la receta, ni mucho menos dejarlos crudos. Tampoco se debe usar pan de mala calidad, es decir, aquel de miga blanca y color amarillo en el exterior, hay que usar hogaza de buena calidad.

Otro consejo sencillo es no inventarnos pasos durante la receta, y mucho menos si es nuestra primera vez, o si cocinar no es nuestro fuerte. También hay que añadir el agua a temperatura ambiente y si podemos usar agua filtrada, mejor, así aumentamos la calidad de la receta.

En el caso de usar caldo de verduras o caldo de pollo, éste sí podemos echarlo caliente. Por calidad, es preferible usar caldo casero, o uno de bote que sea de buena calidad y tenga buenos ingredientes en lugar de usar una pastilla de caldo.

Dificultad Facil
PlatoÚnico
Tiempo30 minutos

Ingredientes

  • 5 ajos
  • 2 huevos frescos
  • 4 rebanadas de pan duro
  • Caldo vegetal o de pollo (se puede cambiar por cubito de caldo)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de agua (opcional en caso de no usar caldo)
  • Sal al gusto

Preparación

Saltear los ajos
Lavamos, pelamos y cortamos los ajos, echamos una cucharada de aceite de oliva en la sartén y salteamos hasta que se doren.
Echar el caldo
En una olla echar los ajos y el caldo vegetal o de pollo, o en su defecto el litro de agua y el cubito de caldo. Dejar que hierva y echar trozos de pan duro. Debe hervir hasta que el pan se deshaga.
Echar los huevos
Aquí hay quienes echan los huevos duros a trozos o muy picaditos y quienes los rompen dentro y lo remueven con el caldo. También está la opción de echar solo las claras, o 2 claras y una sola yema. Nosotros preferimos la opción de picar los huevos duros, así no desaprovechamos nutrientes. La otra opción es reservar las yemas para cuando vayamos a servir y se usan de decoración, así no perdemos nutrientes y ganamos en aspecto.
Finalizar
Cuando todo esté bien integrado, echamos sal al gusto, probamos, dejamos enfriar y servimos.
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