¿El yogur griego es de Grecia? Y otras curiosidades

Normalmente el yogur griego suele gustar más que el normal, ya que su textura es más cremosa y agradable, además es más bajo en grasas y azúcares, con un sabor más intenso y suele ser más versátil que el yogur clásico. A pesar de sus virtudes, hay multitud de curiosidades del yogur griego, por ejemplo, ¿su origen es Grecia? Si seguimos leyendo lo averiguaremos.

El yogur griego es fácilmente reconocible, además, dado su bajo contenido en azúcar y grasas, lo convierten en el ingrediente perfecto para recetas dulces y saladas. Lo que más caracteriza a este tipo de alimento es que tiene un sabor más intenso porque no se cuaja a altas temperaturas.

El gran misterio de la humanidad es saber qué fue primero, si el huevo o la gallina. Ahora queremos descifrar otro gran misterio y es que hoy sabremos si el yogur griego realmente viene de Grecia o es más cosa de una bonita casualidad.

No, este yogur no tiene su origen en Grecia

Grecia es un país fascinante y desde aquí animamos a visitar sus ciudades, y no solo su capital. Un país donde disfrutaremos de una gastronomía exquisita, con gente muy amable, paisajes de cuento, un clima excelente y donde tendremos la sensación de que el tiempo transcurre a otra velocidad, por la cantidad de paz que genera el entorno.

A pesar de las bondades de Grecia, tenemos una noticia regular, tirando a mala. El yogur griego no es de Grecia. El origen de este alimento aún es confuso, ya que se sabe que llegó al Mediterráneo a lo largo de la Edad Media gracias a los turcos. El producto se extendió tanto que se creó una variedad propia y autóctona.

Un bol de cristal con yogur griego, frutas y frutos secos

Aun así, de aquella variedad se derivó al yogur que conocemos actualmente. Es más, en Grecia no le denominan yogur griego, sino que allí se le llama straggisto que viene a significar «yogur filtrado». Se le denomina yogur griego gracias a que una empresa griega empezó a vender ese producto en Estados Unidos y en la etiqueta ponía «greek strained yogurt», de forma que hacía referencia al país de origen.

Otras curiosidades del yogur griego

Este alimento está repleto de misterios, ya que mucha gente lo consume sin saber realmente a qué se debe su fama. Por eso hoy vamos a explicar por qué deberíamos cambiar el yogur convencional por el griego, a partir de sus muchas curiosidades.

  • Es bajo en sodio, lo cual es un alimento apto para quienes tienen la tensión alta, enfermedades renales o insuficiencia cardíaca.
  • El yogur griego sí puede ser apto para intolerantes a la lactosa porque tiene un bajo porcentaje de esta proteína de la leche.
  • Este tipo de yogur se puede considerar vegetariano, si no contiene gelatina.
  • Contiene gran cantidad de probióticos que ayudan a regular la flora intestinal y refuerzan nuestro sistema inmune, sin llegar a ser tan beneficioso como el kéfir.
  • Un yogur griego tiene aproximadamente la mitad de carbohidratos (7%) que un yogur normal.
  • A esta variedad se le retira el suero de la leche, de ahí que sea más cremoso, denso y suave.
  • Este yogur tiene 2 veces más proteína que un yogur convencional.
  • Una gran fuente de calcio, un mineral que ayuda a los huesos y a los dientes.
  • Está fabricado a partir de leche de vaca o cabra y contiene más grasa láctea, lo que se traduce en una mayor concentración de bacilos, es decir, que es un yogur muy saludable.
  • Se le considera snack inteligente porque al contener tantas proteínas, da más sensación de saciedad y evita los picoteos a deshoras.