¿El líquido de las conservas se puede comer o se tira?

En el mercado existen multitud de conservas, desde verduras y legumbres, hasta carne y pescado, e incluso frutas, y desde tarros de cristal, hasta latas. Todas esas conservas traen un líquido que en su gran mayoría es agua, aunque eso depende del tipo de alimento a conservar. Comprar conservas es muy útil ya que conseguimos productos frescos, de calidad y que se conservan por mucho tiempo sin necesidad de frío. Pero hay una duda universal, ¿el líquido de las conservas es apto para comer o se tiene que tirar?

El líquido de las conservas se conoce como cobertura y tiene una función muy importante, y es conservar el alimento dentro del envase. La gran mayoría de conservas suelen traer agua y otras aceites, pero en el caso de las frutas suelen ser almíbar o en su jugo. También hay latas y tarros con salmuera, vinagre o limón.

La intención es desplazar el aire del interior del envase, reduciendo al máximo las posibilidades de proliferación de bacterias y microorganismos. Por eso, cuando abrimos una lata o bote de cristal, tenemos que introducir antes un poco de aire, para que la tapa gire. Si tras comprar el bote, la tapa gira con facilidad y no se escucha un pop o clack, lo mejor será desechar esa conserva, puesto que tenía aire en su interior y el contenido puede estar contaminado.

3 botes llenos de líquido de las conservas

En el caso de los botes de legumbres, como los botes de garbanzos, alubias, lentejas y demás, al agitar un poco el bote, o a veces sin ese movimiento, vemos que hay una pequeña capa de espuma blanca en la parte de arriba. Eso suele hacernos creer que el contenido está en mal estado, pero no debería estarlo.

Si la capa es gruesa y tiende a ser amarillenta, y al abrir el bote el olor es agrio, entonces sí está en mal estado. Sin embargo, esa fina capa de espumita con apariencia gelatinosa es la mezcla del agua usada para la conserva y el almidón que sueltan las legumbres la su cocción.

Usar ese líquido o desecharlo, esa es la cuestión

Ya sea una conserva con salmuera, aceite, almíbar, vinagre, etc. a nivel de seguridad alimentaria todo está correcto y son líquidos que se usan para la conservación de los alimentos, puesto que queda en nuestras manos si usarlo o no. En un principio, no están ahí para cambiar el sabor ni mejorar el producto, solo para su conservación.

Es más, ese líquido de las conservas, suele ayudar después a terminar la cocción. Por ejemplo, ayuda a que las legumbres no se peguen al fondo de la olla, una lata de atún ya añade el aceite a la ensalada o al bocadillo sin necesidad de echar más, unos mejillones en su salsa no necesitan más parafernalias, etc.

Así pues, el misterio queda resuelto, y podemos usar el almíbar, aceite, vinagre, salmuera, etc. y no tirarlo si no queremos. A nivel de alimentación saludable, y en el caso del almíbar, sí recomendamos desecharlo, puesto que tiene un gran porcentaje de azúcar, pero si hemos abierto una lata en almíbar para seguir una receta, podemos usar ese líquido para mejorar el resultado y que el bizcocho sea más jugoso.

¡Sé el primero en comentar!