Tortugas de agua y tortugas de tierra, todo sobre estas mascotas

Las tortugas son seres increíbles, con mucho carácter, independientes y son animales muy silenciosos, fáciles de cuidar y baratos de mantener. A lo largo de este texto vamos a explicar los tipos de tortugas más comunes que podemos tener como mascotas, ya sea de agua o de tierra y sus respectivos cuidados básicos.

Si estamos pensando en tener una tortuga como mascota, debemos saber que hay varios tipos diferentes, partiendo de la base de que hay tortugas de tierra y tortugas de agua, pero con una cosa en común, las dos necesitan agua y superficie de secano. Vamos a conocer todos los detalles a continuación, tanto de las tortugas de agua, como las de tierra y sus cuidados básicos.

Tortugas de agua

Suelen ser las más comunes como mascotas y hay diferentes tipos. Casi todas, al tratarse de una mascota, tienen los mismos cuidados, es decir, vivir en un espacio amplio, donde haya agua para poder nadar y zona de secano donde descansar y tomar el sol. En cuanto a la alimentación, lo veremos detalladamente en el siguiente apartado con los tipos y con sus respectivos cuidados.

Tortuga de Cumberland

Procede de Estados Unidos y es la más común entre los hogares con tortugas. Su caparazón verde oliva con manchas claras en tonos amarillos y también negro, la convierten en una tortuga inconfundible. Seguro que muchos de nosotros hemos tenemos una tortuga verde como estas en algún momento de nuestra infancia.

En la edad adulta puede alcanzar los 21 cm de largo. En su terrario debe haber espacio para nadar y una zona de secano donde haya sol directo, ya que le encantará pasar horas ahí. La temperatura del terrario debe oscilar entre los 25 y los 30 grados. Si estamos en invierno, será mejor que tengamos cuidado con los cambios bruscos de temperatura.

Suele alimentarse de algas, peces, renacuajos y cangrejos de río, pero en nuestra casa, tendremos que proporcionarle comida variada y de buena calidad. Para ello debemos consultar en un centro especializado y no darle solo camarones.

Dos tortugas pintadas

Tortuga pintada

Se trata de una especie de tortuga muy peculiar y es que realmente parece que está pintada. Tenemos una cabeza pequeña, un cuello con líneas amarillas y un caparazón negro con rayas rojas en los bodes. Suelen alcanzar los 40 cm, aunque las hembras son mucho más grandes, por lo que necesitaremos un terrario muy amplio.

Hay una norma no escrita que suele funcionar, sobre todo para los animales que viven la mayor parte del tiempo en una jaula o terrario, y es que el espacio ideal ha de ser entre 3 y 5 veces superior al tamaño que tendrá el animal en su edad adulta. Además, esta tortuga hiberna, así que deberemos prepararlo todo para darle esa posibilidad.

Es una tortuga de agua, mayoritariamente, y le gustan los espacios acuáticos poco profundos con mucha vegetación y se alimenta de algas, caracoles y renacuajos. Es por esto, que deberemos crear una alimentación muy variada y no ir a lo fácil con un bote de comida ya preparada. Lo mejor es preguntar a un veterinario experto en animales exóticos.

Tortuga de orejas amarillas

Otra clásica entre las clásicas, y es que este ejemplar es muy popular en numerosos hogares de todo el mundo. Se caracteriza por tener una franja de color amarillo a cada lado de su cabeza, es decir, en las orejas, y también por su cuello y su cuerpo. Es una especie procedente de México y Estados Unidos.

Pueden llegar a medir hasta 30 cm y, al igual que la especie anterior, les gusta nadar y bucear, pero más les gusta disfrutar de una zona de descanso y tomar el sol. Necesitan un terrario grande donde puedan disfrutar de sus dos pasiones, nadar y tomar el sol.

Es una especie que se adapta perfectamente a la vida doméstica, e incluso pueden llegar a interactuar con nosotros. Debemos asegurarnos que el terrario siempre tiene una temperatura cálida y ofrecerle una comida muy variada, en lugar de darle solo comida procesada en forma de bolitas como vemos en el supermercado.

Tortuga de orejas rojas

Muy similar a la especie anterior, pero con franjas de color rojo en sus orejas. Son especies tan parecidas que vemos que solo cambia ese color, aunque estas tortugas tienen un precioso caparazón con rayas amarillas que suele llamar mucho la atención de los niños, por eso son de las tortugas domésticas más comunes.

Debemos hacernos a la idea de que esta especie puede superar los 30 cm, sobre todas las hembras y viven bastantes años, algo común a todas las tortugas. Con respecto al terrario, debe ser amplio, luminoso, con temperatura cálida y una zona de secano con luz solar. La alimentación de esta especie ha de ser muy variada, no solo algas, o camarones, sino que necesitan mayor variedad para que su salud no se vea afectada, y solo en una tienda especializada encontraremos el alimento indicado o dejarnos aconsejar por un veterinario de exóticos.

Tortugas de orejas rojas

Tortugas de tierra

Ahora pasamos a esas especies que son mayoritariamente terrestres, pero que precisan de una fuente de agua en la que sumergirse de vez en cuando, beber e hidratarse. Así que son animales de tierra, pero que necesitan el agua para estar siempre al 100%. Su terrario debe estar al aire libre, principalmente y con mucho espacio para moverse y un pequeño rincón donde haya agua para sumergirse y beber.

Tortuga rusa

Se trata de un tipo de tortuga de tierra doméstica muy común. Con su caparazón oscuro y algunas manchas claras y redondeadas, si aspecto físico suele llamar la atención. Además, sus patas suelen tener colores claros y uñas fuertes en las patas traseras, algo típico de animales terrestres.

Suele tener una esperanza de vida de unos 40 años en la naturaleza, pero en un hogar sueñe llegar a los 100 años. Tienen una longitud aproximada de 22 cm, y algo muy característico de ella, aparte de su alimentación omnívora con insectos, plantas, algas y demás, es su visión. Esta raza tiene una vista esplendida y es capaz de llegar a reconocer personas y hasta olfatear zonas concretas para conseguir alimento.

Tortuga de bosque

Una especie muy bonita y que, como su nombre indica, se encentra en zonas de bosques, pero nunca muy alejada del agua. Una tortuga mayoritariamente de tierra en los meses de calor, pero que necesita sus paseos por el agua e incluso hibernar en agua en los meses de frío. Es originaria de América del Norte y se caracteriza por su caparazón grande y robusto de color grisáceo y sus patas anaranjadas, así como su vientre y su cabeza, y en esas zonas naranjadas también podemos encontrar manchas negras.

Como diferencia, en esta ocasión, los machos sí son más grandes que las hembras, llegando incluso a los 23 cm de longitud y superar el kilo de peso. Son animales omnívoros y se alimentan de insectos, frutos, plantas, setas, e incluso de carroña.

Tortuga de caja

Tortuga de caja común

Algo peculiar de este animal es que su caparazón es como una caja, de ahí su nombre. Es decir, si se esconde dentro, lo hace completamente, sin dejar ninguna parte de su cuerpo a la intemperie. Son originarias de Estados Unidos y México y no son de gran tamaño, ya que un ejemplar adulto mide unos 15 cm. Pasan mucho tiempo fuera del agua, ya que son mayoritariamente terrestres, pero necesitan un pequeño espacio con agua profunda donde poder nadar un rato, hidratarse y humedecer su piel.

En cuanto a su alimentación toma alimentos vegetales siempre limpios y frescos, así como insectos, lombrices, caracoles, etc. Un veterinario experto en animales exóticos nos podrá guiar mejor con las cantidades, dosis, tiempo, y demás.

Su comercio está muy regularizado porque está en peligro de extinción. Si vemos alguna tienda que las venda, debemos pedir información sobre el criadero, ya que podríamos estar participando en el negocio de trasporte de animales del mercado negro.

Tortuga mediterránea

Es una especie protegida, al igual que la anterior, solo que esta habita en toda la costa mediterránea. Comprarla es difícil, a menos que se trata de un criadero oficial. Aquí se repite la norma común, y es que las hembras son de mayor tamaño, y ambos sexos pueden superar los 18 cm aproximadamente en la edad adulta.

Algo característico de esta especie en concreto es que son muy longevas, algo común en las tortugas, pero esta especie en concreto supero hasta los 110 años de edad. Tiene hábitos de vida diurnos y en otoño empiezan a hibernar, es un proceso natural que mejora su salud y hace que vivan mejor y más felices cuando se trata de animales domésticos.

Con respecto a la alimentación, principalmente debe ser una alimentación de origen vegetal como insectos, pequeños moluscos, gusanos, lombrices, etc. Solo un veterinario de exóticos podrá decirnos con exactitud qué debemos darle de comida, cómo dárselo y cada cuanto tiempo. Por norma general suele ser repartir la comida en varias tomas y que esté todo bien limpio y fresco.

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