La tecnología evoluciona a la velocidad de la luz y los wearables deportivos son cada vez más meticulosos. Desde la Universidad de Wisconsin nos llega un dispositivo portátil que es capaz de medir la tensión que sufre el tendón cuando realizamos alguna actividad física. El cuerpo humano es demasiado complejo para entenderlo, por lo que este nuevo avance podría ayudar a los investigadores a medir y comprender las fuerzas que inciden en los músculos durante el movimiento.

Información necesaria para tratamientos personalizados

Este wearable no es tan solo un aparato para curiosos, sino que los profesionales podrán diseñar prótesis y tratamientos más personalizados. A penas le damos importancia a la tensión que sufren nuestros tendones, por lo que una correcta medición puede ayudarnos a saber si el tendón que teníamos lesionado se ha curado correctamente.

Los científicos querían ser capaces de observar cómo la vibración cambia durante la actividad física, para así calcular la tensión del tendón en el movimiento. ¿Cómo lo han logrado? Poniendo un pequeño dispositivo sobre la piel de un tendón. Este dispositivo realiza unos 50 golpes ligeros por segundo en el tendón, provocando que las ondas vibratorias se trasladen por el tendón. Serán dos acelerómetros en miniatura los encargados de medir la velocidad de esta onda.

Gracias a conocer cómo la vibración varía durante la actividad, los expertos pueden conocer la tensión sobre el tendón durante el movimiento.

La presión es diferente cuando se cambia de velocidad

La rótula, los isquiotibiales y los talones de Aquiles han sido las zonas en las que han probado este dispositivo. Llama la  atención cómo los tendones sufren diferentes presiones dependiendo de la longitud del paso y de la velocidad a la que se muevan.

Puede ser un avance muy aprovechable por parte de los deportistas. No solamente pueden detectar el grado de lesión o la evolución de la rehabilitación, sino que también podría llegar a corregir la pisada.