Pese a que no es muy habitual ver a alguien entrenar con un chaleco lastrado, te presentamos un accesorio interesante para aumentar la intensidad de tus entrenamiento. No es normal verlo en los gimnasio comunes, pero sí suelen usarse en los BOX de Crossfit; ya sabéis, ahí no se andan con chiquitas.

¿Para qué sirve el chaleco lastrado?

Antes de adentrarnos en sus beneficios, es interesante que conozcamos en qué consiste este chaleco.

Estamos ante una prenda que debe ajustarse perfectamente a nuestro cuerpo para que nos permita realizar los movimientos sin problema. El peso que le añadamos debe estar repartido equitativamente y también debe permitirse añadir o quitar peso dependiendo del ejercicio. Además es importante que el material sea resistente, transpirable y lavable. Ten en cuenta que se va a acumular mucho sudor y olor corporal.

Principalmente, el chaleco lastrado sirve para aumentar la intensidad de tu rutina, con la posibilidad de ayudar a desarrollar músculo. Lo podemos usar en sentadillas, flexiones, dominadas, sprints, subir cuestas, burpees y todo lo que se te ocurra. Podemos compararlo con las tobilleras con peso que usamos para andar o para hacer zancadas. Se trata de trabajar con movimientos naturales, pero aumentando nuestro peso corporal.

¿Qué ventajas aporta a nuestro entrenamiento?

Aumento de la fuerza y resistencia

Al aumentar el peso en nuestro tronco, sentiremos que tenemos que hacer mayor fuerza. Lo podemos usar tanto en ejercicios anaeróbicos como aeróbicos. Al incrementar el peso, necesitaremos más oxígeno y energía. Así que, con el paso del tiempo, nuestros músculos se tendrán que adaptar y se verán “obligados” a crecer.

Un estudio de la Universidad Tecnologíca de Texas realizó un seguimiento a un grupo de jugadores de fútbol americano. Un primer grupo tuvo que entrenar de forma tradicional combinando ejercicios pliométricos y el segundo grupo hizo el mismo entrenamiento, pero añadiendo peso con el chaleco lastrado. Después de 6 semanas, el segundo grupo incrementó su resistencia y fuerza de forma destacable frente al otro grupo.

Mejora nuestra capacidad cardiovascular

Entrenar con peso extra nos hará fortalecer nuestra capacidad respiratoria y le daremos un mejor uso al oxígeno que consumimos. No nos lo inventamos, un estudio que publicó el European Journal of Applied Physiology and Occupational Physiology lo confirma.

No acostumbramos a nuestro cuerpo

Tener siempre la misma rutina, con el mismo peso, puede llevar a que nuestro cuerpo se acostumbre y no mejore sus resultados. Con el chaleco lastrado estaremos motivándolo para que se adapte a los cambios de peso en el entrenamiento.