Me resulta bastante divertido ir al gimnasio después de cualquier fecha destacable, como las Navidades o el verano. Es cuánto más espécimen suelto encuentras en la sala de musculación. Vas a ver a los cuatro de siempre, que no fallan en su compromiso con el entrenamiento, y luego están los principiantes y los posturitas. Este último tipo de deportista se establece en todos los gimnasios. Son reconocibles por sus camisetas ajustadas (de tirantas, posiblemente), un perfecto conjunto de pantalón y zapatillas de marca, auriculares grandes y…¡gorra!

Sí, te resultará tan extraño como a mi. Pueden darme todas las razones que quieran, pero entrenar con gorra me parece un estorbo. ¿Piensas que solo son hombres lo que llevan este accesorio? Te equivocas, cada vez hay más chicas que se unen a la moda de usar gorra en un local techado. ¿Podría ser el equivalente a ir con gafas de sol por la noche?
Además, no todo el mundo puede permitirse el lujo de ir con gorra. Tienes que tener un máster en fitness y pasearte por la sala como si te doliera andar. No falla.

¿Es necesario su uso?

Tampoco quiero volverme una hater de las gorras, que demasiado apañadas son cuando hacemos deporte al aire libre. Quienes las usan defienden tres razones:

  • No tienes que preocuparte por el peinado. Si eres de los míos, que va al gimnasio a primera hora de la mañana, entenderás que ni te apetece peinarte ni te preocupas por la imagen. Yo me hago una coleta y salgo, pero hay personas que prefieren taparse y olvidarse del pelo. Eso en el caso de que tengas melena, porque también puede servir para cubrir el complejo de alopecia.
  • Contiene el sudor. Entiendo que es un rollo tener que secarse la cara continuamente o ver cómo caen los goterones de sudor por tu frente. La gorra puede servir como un muro que evite ese sudor en la cara y en tu pelo.
  • Te centras más. Si te cuesta mantener la concentración, puedes optar por la técnica de los caballos. Te colocas tu gorra y evitas perder la mirada en otras cosas. Eso sí, despídete de la socialización.

Consejos a la hora de usar gorra

Personalmente, no me llama la atención usar gorra en el gimnasio. Imagina la de bacterias acumuladas que puede contener después de una sesión de entrenamiento. Además, tampoco me parece útil. Aun así, defiendo a muerte a todos los que la quieran llevar. ¡Vístete como quieras siempre!

Lo que sí deberías es tener ciertas pautas para evitar desastres y poca higiene. Evidentemente, el mito de que usar gorra acelera la calvicie es totalmente falso. Así que no temas por eso. Pero sí tienes que lavar muy a menudo este accesorio, tanto por higiene como para evitar que la suciedad te haga acumular grasa en el pelo limpio.

Algo que no se aconseja nunca es usar gorra con el pelo mojado, ya que puedes dañar la raíz fácilmente. Asimismo, tampoco tienes que ponértela a presión, ni llevar una talla pequeña.