«No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes» es un concepto bastante universal. Ya sea en transporte público, una mañana húmeda de verano o incluso agua corriente, hay muchas cosas que todos damos por sentado de vez en cuando. Un gimnasio cerrado seguramente te hará darte cuenta de que has dado por sentado el banco de pesas, y lo difícil que es recrear un banco de pesas en casa.

Aunque no hay nada que realmente pueda reemplazar un banco de pesas cuando se trata de entrenar, hay algunos artículos comunes para el hogar que pueden hacer un intercambio temporal excelente (y seguro). Antes de desanimarte, prueba estas cuatro alternativas de banco de pesas para casa.

Piano o banco de mesa de comedor

¿Recuerdas esas horas que tú (o tus hijos) pasaste practicando el piano? O tal vez la mesa del comedor combina con un banco en lugar de sillas. Es hora de poner esos bancos para otro uso.

En la mayoría de los casos, un banco de piano probablemente será más corto que tu banco de pesas estándar, por lo que es posible que no te quepa todo el cuerpo. Pero la clave es asegurarte de mantener la cabeza y la parte superior de la espalda apoyadas en el asiento. Tus caderas y pelvis pueden colgarse del extremo.

Concéntrate en involucrar tu core y glúteos, manteniendo una buena contracción para que las caderas no caigan hacia el suelo.

Reposabrazos del sofá

Aunque puedes usar el borde del sofá como banco, es mejor optar por el reposabrazos, ya que proporciona más firmeza. Cuando levantas pesas, querrás sentirte lo más estable posible, algo que los cojines típicos no proporcionan.

Sin embargo, es probable que tu reposabrazos soporte incluso menos de tu cuerpo que un banco de piano, por lo que es especialmente importante centrarse en tu técnica. Aprieta tu core, los glúteos y los isquiotibiales para mantener las caderas elevadas mientras haces ejercicio con el sofá apoyando la parte superior de la espalda y la cabeza.

Además, mantén tu cabeza apoyada, sin permitir que la cabeza se extienda hacia atrás. Mantén el cuello largo y mete la barbilla ligeramente durante el ejercicio. Por último, considera usar pesas más livianas de lo habitual. Como tienes menos apoyo con un reposabrazos, estás usando más fuerza para sostener tu cuerpo.

BOSU o balón de pilates

Si tienes un BOSU o una pelota de estabilidad en casa, estos también pueden funcionar como banco de pesas. Solo hay una gran diferencia: son inestables. Aunque eso dificulta los ejercicios, también ayuda a construir el equilibrio.

Eso también significa que la técnica es crucial. Querrás descansar la parte superior de la espalda y la cabeza sobre la pelota, usando el core, los glúteos y los isquiotibiales para mantener las caderas elevadas y paralelas al suelo. Dado que la pelota hará que te balancees ligeramente, es posible que desees plantar los pies un poco más separados para brindarte una base de apoyo más amplia.

Cuando te acuestas sobre una pelota de estabilidad en lugar de un banco de pesas, los músculos centrales deben trabajar horas extras. Tanto es así, que querrás levantar pesas más livianas hasta que domines este nuevo desafío. También puedes pedirle a un miembro de tu familia que te ayude a estabilizar la pelota al principio o encajarla entre dos sillas.

El suelo

Cuando todo lo demás falla, puedes usar el suelo en lugar de un banco. Esta es probablemente la alternativa más segura si no hay un banco de pesas adecuado, aunque sacrifiques cierto rango de movimiento, ya que los brazos no pueden moverse debajo de tu cuerpo.

Pero esta limitación en realidad puede beneficiar tus ganancias de fuerza. Si realiza un press de pecho, por ejemplo, no podrá bajar las pesas o la barra a la altura del pecho. Pero el rango de movimiento más corto también evitará que uses el impulso para levantar las pesas. Además, tu impulso de pierna se reduce con un press desde el suelo, lo que significa que debes usar más fuerza en la parte superior del cuerpo para levantar y bajar las pesas.

También puedes ajustar los ejercicios de suelo para compensar el rango más corto. Si estás realizando un press de pecho o un fly de pecho, levanta la parte inferior de tu cuerpo hacia un puente de glúteos, presiona los talones contra el suelo y levanta las caderas hacia el techo. Este ajuste recluta más músculos en todo el cuerpo, lo que hace que el ejercicio sea más desafiante.