Existen una infinidad de aplicaciones relacionadas con monitorizar nuestro ejercicio físico a lo largo de todo internet. Sin embargo, algunas veces estas aplicaciones vienen de la mano de grandes firmas que le dan un nombre especial y terminamos por probar por mero marketing. Así, a aplicaciones de grandes marcas deportivas como Nike, Adidas o Asics, desde 2014 se ha sumado al mercado Google, con su aplicación Fit.

Google, gigante del mundo del smartphone gracias a ser dueño del sistema operativo más usado del mundo, Android, con una cuota de mercado por encima del 80%, entra así en el mundo del fitness por la puerta grande.

No necesito pulsera

Si algo supuso un antes y un después con Google Fit fue el hecho de contabilizar todo tu movimiento y actividad física sin necesidad de llevar encima una pulsera cuantificadora. Contando nuestro teléfono con un giroscopio al igual que la pulsera, solo llevándolo encima la aplicación ya te indica cuanto has andado o corrido, qué aporte calórico has quemado, o cuanto te queda para finalizar tu objetivo.

Estabilizando el objetivo la aplicación en 25 minutos diarios de actividad, tú podrás regularlo tal y como quieras, recibiendo una notificación cuando concluyas el reto.

Perfecta conexión con Google Maps

Hemos de reconocer que a todos nos gusta un buen postureo, y desde la llegada de los navegadores GPS a los smartphones, registrar nuestra tirada y compartirla en redes sociales es un enorme placer. Sin embargo aplicaciones como Endomondo o Strava suelen sufrir precisamente con el navegador, usando muchas de ellas navegadores de terceros.

Sin embargo Google Fit podrá usar a su compañero Google Maps, probablemente el mejor navegador GPS del mercado. Con una perfecta coordinación entre el GPS y tu movimiento, no solo podrás registrar el camino que realizaste con el móvil encima, sino que sin él también será posible.

Si por ejemplo marchas a correr al parque y te pesa en exceso el teléfono, podrás dejarlo en casa, y registrar al llegar en la aplicación el recorrido que has realizado, la distancia y el tiempo para tener así contabilizado el número de calorías perdidas o la zancada, todo sin haber llevado nada al brazo o al bolsillo. Eso sí, ¡trata de ser sincero con el recorrido que hiciste!

Interfaz Google Fit

Una gran unión con Android Wear

Ya hemos indicado que con Google Fit la pulsera no hace del todo falta, pero oye, que también se puede disfrutar con ella. Y es que el ecosistema Google, al igual que hace Apple con su Apple Watch, cuenta con una amplia gama de smartwatches. Marcas como Motorola, LG o Sony se han subido al carro de los relojes con Android, y sin duda uno de los grandes factores de tener un reloj inteligente es para que te ayude en tu actividad física.

Entre las mejoras que te permitirá el reloj por sí solo encontraremos la medida del ritmo cardíaco gracias al lector que suelen llevar la mayoría de ellos, o el hecho de marchar solo con el reloj a entrenar y luego emparejarlo al llegar a casa con nuestro smartphone.

Decidir hacerte con él o no ya estará en tu mano, ya que hoy día un Android Wear requerirá de un desembolso económico importante.

Una cronología impactante

Por último, si por algo te aconsejamos hacerte con Google Fit es por su increíble memoria para guardar entrenamientos. Ofreciendo una infinidad de métricas y gráficos, es como si adaptáramos las aplicaciones de Google para medir visitas a una web a nuestro ejercicio.

Diversificadas por distancias, tiempo, calorías o unidades de tiempo como semanas, días o incluso meses, nada podrá escapársete si la tienes bien programada. Sin duda en esto no tiene rival.