Si estás pensando en iniciarte en la técnica del pilates, tal vez te interese saber más acerca de esta disciplina. Tiene innumerables beneficios para el cuerpo y, además de fortalecer la musculatura y trabajar la flexibilidad, es una actividad que favorece la relajación. A continuación veremos de qué se trata y las distintas opciones para practicarlo.

El pilates se centra, sobre todo, en el fortalecimiento del core o “power house”. Trabaja la zona abdominal y lumbar y, además de tratar algunas patologías, ayuda en la prevención y recuperación de lesiones.  Es por ello que, el pilates, dispone de muchas variantes para adaptar cada ejercicio de una forma individualizada. Es muy importante que adviertas a tu instructor/a si tienes alguna lesión. De este modo podrá personalizar los ejercicios en función de tus circunstancias.

Dentro del pilates, podemos distinguir entre la modalidad de suelo o de máquinas. Si estás dudando a la hora de elegir, porque no conoces las diferencias, te explicamos en qué consisten.

Pilates en suelo o Mat Pilates

Para la opción de suelo, únicamente se requiere una esterilla, también conocida como Mat. La clase comienza con un calentamiento inicial basado en la respiración y la toma de conciencia del cuerpo. Se realizan ejercicios tanto de pie, como en posición de sentados o tumbados. Los ejercicios se dividen en tres niveles según su dificultad: nivel básico, medio o alto. El instructor/a es el encargado de determinar cuál es tu nivel. De este modo, logrará que adquieras las capacidades necesarias para llevar a cabo la actividad de una forma segura. Además de requerir una esterilla o Mat, se trabaja con materiales de apoyo para complementar la actividad.

Pilates con máquinas

Muchos se preguntan si es más adecuado practicar Mat Pilates o máquinas y, la verdad, es que no son actividades alternativas. Ambas son creadas por Joseph Pilates quien, tras idear una serie de ejercicios en suelo, amplió las opciones mediante una serie de aparatos. Éstos pueden servir tanto de apoyo, facilitando los ejercicios, como de resistencia promoviendo el fortalecimiento de la musculatura. Por ello, es una opción muy buena, independientemente del nivel y la capacidad que tengas.

Debido a la disponibilidad de aparatos, las clases de pilates con máquinas suelen realizarse con un número reducido de alumnos. Por este motivo, el instructor/a presta mucha atención y da apoyo a cada uno de una forma más específica.

¿Por cuál me decanto?

Si dudas entre ambas formas de practicar pilates, lo recomendable es iniciarse mediante la opción de suelo. De este modo lograrás dominar el sistema de respiración que acompaña a los ejercicios y adquirirás una mayor conciencia corporal, antes de incluir las máquinas en tu rutina. Sin embargo, una vez te sientas integrado en la práctica, sería ideal complementar ambas opciones en lugar de descartar alguna de ellas.