En muchas ocasiones, ciertos estiramientos y ejercicios, pueden parecernos algo monótonos. Por ello, añadir variantes que nos permitan disfrutar más del entrenamiento es muy necesario. Utilizar materiales de apoyo es una opción súper recomendable, tanto para añadir intensidad, como para innovar. A continuación, te hablamos de algunos ejercicios que podrás realizar con Fitball y que seguro te encantarán.

Enfrentar el entrenamiento con motivación y entusiasmo es vital para que éste pueda dar sus frutos. Cuando lo hacemos desganados, aburridos o deseando terminar, no nos esforzamos como deberíamos. Por ello, si algo te aburre, cámbialo. Añade nuevas dinámicas, introdúcete en disciplinas novedosas. ¡Muévete!

3 Ejercicios con Fitball

Plancha sobre Fitball

Una magnífica manera de fortalecer el core de una forma dinámica. Trabaja profundamente la musculatura, ya que tiene que soportar la inestabilidad de balón. Por ello es todo un clásico para trabajar dicha zona del cuerpo utilizando este material.

  • Se trata de realizar una plancha tradicional, situando los codos y antebrazos sobre la pelota. Notarás cómo tienes que concentrarte y esforzarte para mantener el equilibrio sobre el Fitball. ¡Sencillo y efectivo!
  • También puedes realizar la plancha apoyando los pies sobre el Fitball, en lugar de los brazos.

La pirámide

Se trata de un ejercicio que resulta algo más costoso de lo que parece a simple vista. Por ello, es adecuado para personas con un mayor recorrido en trabajo del core. No obstante, puedes intentarlo, ya que no resulta arriesgado.

  • Apoya las palmas de las manos en el suelo, y los empeines sobre el Fitball con las rodillas flexionadas. A continuación, debes elevar las caderas hacia el techo, formando una pirámide. La cabeza debe permanecer entre los brazos, con la mirada hacia la pelota.

Extensión de pierna

Se trata de un ejercicio sencillo y muy eficaz al mismo tiempo. El trabajo es muy profundo gracias a la inestabilidad del balón.

  • Siéntate sobre el Fitball con las plantas de los pies apoyadas en el suelo, y las rodillas flexionadas en un ángulo de 90 grados. Alarga los brazos hacia adelante con las palmas de las manos enfrentadas. La espalda debe permanecer bien alargada y el abdomen activado.
  • A continuación, alarga una pierna hacia el frente al mismo tiempo que realizas un círculo completo con los brazos. Y vuelve a apoyar el pie. Repite con la otra pierna.