Cuando no estamos acostumbrados a realizar ejercicio físico, encontrar una motivación para levantarnos pronto e ir a entrenar no es tan fácil como parece. Crear un hábito tarda alrededor de 21 días, así que si te sientes en baja forma y no saber por dónde empezar, entiendo que te agobie la idea de volver a ser activo. ¿Qué puedes hacer al respecto?

Cualquier obstáculo que te encuentras en la vida puedes superarlo, y más siendo esto algo tan sencillo. Te damos 8 consejos para encontrar la motivación que te haga romper ese freno y le devuelva la alegría a tu cuerpo. Y, como bien sabes, tu mente también te estará agradecida.

Olvida todas las excusas

Para todo lo que no nos beneficia somos capaces de encontrar excusas de forma rápida y fácil. Pero las excusas son solo eso. Todos tenemos tiempo y lugar para realizar ejercicio físico si lo consideramos una de nuestras prioridades en la vida.Es fácil encontrar excusas para no hacer ejercicio, pero las excusas son solo eso. La media hora que te tiras en el sofá mirando las redes sociales o el maratón de capítulos de alguna serie también pueden invertirse para mantenerte activo. Claro que tiene que ser tu prioridad para que eso suceda.
Una buena idea es programar tu tiempo de actividad para “obligarte” a cumplirla. ¡Y sin excusas!

Cambia tu hábito de transporte

¿Por qué no aprovechas tu viaje diario a la oficina o clase para convertirlo en una oportunidad de ser activo? Ve andando, usa la bicicleta o, incluso, intenta optar por el transporte público. Te aseguro que aumentarás tus pasos diarios tan solo andando hasta la parada del autobús o la estación de tren.
Además, doy por hecho que siempre debes prometerte subir las escaleras en lugar de usar el ascensor. Incluso si tienes prisa, usar las mecánicas para llegar antes, pero no te quedes quieto esperando a que te suba. ¡Mueve esos glúteos y piernas!

Disfruta del ejercicio físico

Una de las excusas más mencionadas por la mayoría de personas que no se animan a hacer ejercicio físico es que no disfrutan de la actividad. ¿Pero qué te hace pensar que tienes que estar a disgusto y amargado? Existen miles y miles de tipos de actividades que te harán pasar un rato divertido y creativo. Busca el que más se adapte a tus gustos y disfrutalo. Es la única forma de acabar enganchándote.

Te aconsejo que no te cierres a nada sin probarlo antes. A lo mejor descubres que te encanta el tai chi, el senderismo o el yoga en telas aéreas. Existe una actividad para ti, seguro.

Aprovecha tus descansos para moverte

Durante tu jornada laboral o estudiantil, es muy tentador aprovechar el descanso para desconectar o tomarte algún tentenpié, ¿pero y mover el cuerpo? Levántate de la silla, sal, camina, haz unas sentadillas o flexiones… Lo que sea para mantener tu cuerpo activo dentro de esas 8 horas sedentarias. Te sentirás mucho mejor y descubrirás que estás más concentrado y eres más productivo en tu trabajo.

Trabaja tu consciencia

En la mayoría de las actividades de relajación y meditación nos ayudan a trabajar la consciencia de nuestro cuerpo para conectar con la mente y conocer cómo nos sentimos. Es muy importante cultivar la consciencia para prestar atención a las demandas de nuestra mente y cuerpo, tanto cuando estamos entrenando como en nuestro diario.
Si te duele la espalda, ¿qué ejercicio crees que sería beneficioso para ti? Aprenderás a moverte y tomar perspectiva para identificar cualquier señal.

No te obsesiones con sudar

Muchas veces cometemos el error de ceñirnos a una hora determinada de ejercicio físico y el resto del día nos lo pasamos de forma sedentaria. Encuentra cualquier motivo para mantenerte activo y moverte más: subir escaleras, evitar conducir, caminar más, pararte de pie en lugar de sentarte…

Está muy bien que consideres necesario el entrenamiento aeróbico, pero hay muchas formas de seguir activo sin la necesidad de romper a sudar. Muévete mucho y encontrarás el objetivo que deseas lograr.

Estira, aunque sea tu día libre

A veces parece que pertenezco a una secta que recomienda encarecidamente estirar. El estiramiento es fundamental para tu bienestar, casi tanto como crear músculo. Gozar de una buena flexibilidad es esencial para reducir el riesgo de lesiones, mantener las articulaciones y músculos flexibles, lograr mejores movimientos y mantener un buena rango de movimiento.

Además te ayudará a sentirte mejor. ¿No has experimentado la sensación relajante que se queda una vez finalizada la sesión de estiramiento? No importa si es tu día de descanso o si solamente has salido a dar una vuelta. Estirar te hará disminuir el estrés, relajarte y mover tu cuerpo.

Busca un compañero de fatigas

Quizá la solución a tus excusas y la falta de motivación sea tener un compañero de entrenamiento. ¡Ojo! No te servirá un compañero con la misma mentalidad que tú, búscate uno que nunca falle a su palabra de entrenar y que te mantenga motivado.

Se te hará mucho más divertido, aprenderás junto a él y te “comprometerá” a no dejarlo tirado.

Incluso, ese compañero puede ser un entrenador que además te asesore para lograr tu objetivo físico. No importa en quién encuentres la motivación.

Puedes lograrlo

¿En serio te parece complicado añadir actividad en tu día a día? ¿Vas a permitir que tu mente, tus miedos o tus excusas puedan contigo? Utiliza estos consejos para incorporar maneras diferentes de luchar contra todo aquello que te hace ser más sedentario.