Hay quien se obsesiona con tener un abdomen definido y para ello se machacan realizando ejercicios de abdominales y llevando una dieta estricta. Tener marcado el abdomen requiere de un esfuerzo y sacrificio. ¿Eres de los que entrena y aun así no nota los “cuadraditos”? Eso es debido a que tienes una capa de grasa que no deja verlos, pero créeme que están ahí. Todos tenemos abdominales, solo que dependiendo de nuestro porcentaje de grasa, serán más o menos visibles.

Te contamos algunos errores que puedes estar cometiendo y que impiden que tengan definido tu abdomen durante todo el año.

Entrenas abdomen todos los días

Tus abdominales también son un grupo muscular que necesita recuperarse después de cada entrenamiento. Al igual que no entrenarías piernas dos días seguidos, con tu abdomen debes hacer lo mismo. Puedes activar la musculatura antes de entrenar realizando planchas o ejercicios de estabilidad, pero nada de matarse a hacer crunches. Es recomendable que dejes dos días entre las sesiones de cada músculo.

No varías tu rutina

Tu abdomen necesita cambiar de rutina cada cuatro o seis semanas, como cualquier otro músculo. Tu cuerpo se acostumbra a los movimientos y al peso con el que trabajas, por lo que debes mantenerlo activo cambiándole la rutina.
No creas que existen tan solo tres o cuatro ejercicios para entrenar tu core, pregunta a tu monitor de gimnasio o prueba en alguna clase dirigida para buscar ideas.

Pasas un poco de la alimentación

No entiendes cómo entrenando cinco días a la semana, tus abdominales no están marcadas. Muy posiblemente, la causa esté en la alimentación. Si no llevas una alimentación saludable, es muy difícil que logres tus objetivos. Quizá estás comiendo demasiado o muy poco, a lo mejor no mantienes un equilibrio en tus comidas o consumes en exceso algún macronutriente. Lo ideal es que acudas a un dietista nutricionista para que te aconseje y tome medidas de tu grasa corporal.

Te machacas haciendo abdominales

Entrenas abdomen como si no hubiera un mañana. Si quieres tener un core fuerte y corregir tu postural, lo mejor es realizar ejercicios que impliquen otros músculos. Aunque no lo creas, las sentadillas, las flexiones, las zancadas o las dominadas son algunos de los ejercicios que también fortalecen tu abdomen. También son bastante recomendables las planchas, ya que estarás fortaleciendo tu core sin forzar movimientos que puedan lesionar tu cuello.

Bebes alcohol habitualmente y haces dietas milagro

Beber alcohol no debe ser un hábito, más bien debemos evitar su consumo o tomarlo de forma ocasional. Ya sabes que el alcohol nos aporta demasiadas calorías, que encima no aportan nutrientes. Además, es un peligro la comida con la que acompañamos esa cerveza, vino o cóctel, ya que normalmente también son altas en calorías.

Asimismo, realizar dietas milagro o de choque no aporta ningún beneficio a la salud. Es posible que notes resultados de manera rápida, pero a largo plazo sufrirás problemas y seguramente tendrás un efecto rebote. ¡No cometas locuras y come saludable todo el año!