Es emocionante terminar una carrera, ¿verdad? Nuestro cuerpo experimenta una sensación que no se consigue no si no es llegando a la meta de una competición. Y te pregunto: ¿qué haces al terminar? Estoy segura de que las respuestas serán: pararte a respirar, sentarte para ver el resultado o apartarte para charlar un rato.

El problema es que tu cuerpo no se ha recuperado del esfuerzo tan grande al que ha sido sometido. Por ejemplo, si eres un ciclista, tus piernas estarán llenas de sangre y necesitan un tiempo hasta restablecerse, por lo que quedarte quieto es una de las peores cosas que puedes hacer.

Te contamos por qué la vuelta a la calma es tan necesaria después de entrenar o competir.

¿Qué ocurre cuando te aceleras¿

Te lo explico a través de esta gráfica:
The Importance of Cooling Down After a Race or Workout - Fitness, Recovery, cycling, DOMS, cool down, heart rate

En esta imagen contamos con algunos datos de una prueba de tasa metabólica durante el ejercicio. Básicamente, la prueba comienza desde un nivel moderado y se vuelve mucho más difícil conforme avanza.
Como podrás ver, la gráfica está dividida en dos partes: la primera parte muestra una actividad en aumento y la segunda parte la recuperación mientras que el ciclista seguía pedaleando a baja velocidad.

La línea amarilla señala la frecuencia cardíaca. Como era de imaginar, el pulso aumenta constantemente y se estabiliza a medida que alcanza el umbral aeróbico. Durante la recuperación, disminuye.
La línea azul muestra la cantidad de oxígeno que inhala el ciclista. Necesitamos más oxígeno conforme más difícil se vuelve la intensidad. Observamos como la línea se mantiene estable durante un tiempo y luego tal cuándo comienza la vuelta a la calma.
Por último, la línea rosa muestra la cantidad de dióxido carbono exhalado. Conforme el entrenamiento se vuelve más difícil, la cantidad aumenta y luego disminuye durante la vuelta a la calma.

Si observamos bien, hay un punto dónde la línea rosa cruza con la línea azul conforme la cantidad de dióxido de carbono supera a la entrada de oxígeno. Una demasía de dióxido de carbono es señal de que tu cuerpo no puede quemar eficientemente el combustible. Así que comenzará a acumularse y el exceso se metabolizará cómo lactato en el torrente sanguíneo.

¿Qué sucede en la vuelta a la calma?

Si observas la parte de recuperación en la gráfica, puedes ver que después de realizar un esfuerzo máximo (incluso durante la recuperación activa) la línea rosa tarda unos 7 minutos en caer por debajo de la línea azul. Durante ese tiempo, tu cuerpo manejará la acumulación de exceso de lactato y desechos en el torrente sanguíneo. Tu corazón intentará extraer sangre de las piernas y hacer que vuelva a la normalidad la distribución del flujo por todo el cuerpo.

Cuando terminamos una competición o un entrenamiento de alta intensidad, los desechos metabolicos se alojan en el cuerpo, concretamente en las células musculares individuales. Tanto los capilares, las venas, los pulmones y el líquido que lo rodea deben “enjuagarse” antes de descansar.
De quedarte quieto, el corazón tiene que hacer todo el trabajo él solo. En cambio, si continúas moviéndote, los músculos ayudarán a bombear líquidos por todo el cuerpo. El movimiento hace que los músculos se contraigan y ayudan al corazón a bombear sangre.

La vuelta a la calma debe durar entre 5 y 10 minutos dependiendo del nivel de actividad que hayamos realizado. Un buen indicativo sería sentir que el ritmo cardíaco comienza a estabilizarse.