Si estás leyendo este artículo es porque estás buscando solución para prevenir los calambres musculares. Estoy segura desde más de uno se ha despertado a medianoche con un calambre horrible en el gemelo, y no sabe muy bien por qué, pero una sensación agradable no es.
Para conocer por qué ocurren los calambres musculares, un estudio del Journal of Strength and Conditioning Research encontró el vínculo entre el atletismo y los calambres.

Los investigadores aseguran que los calambres ocurren como resultado directo del atletismo. Al igual que los que nos ocurren en la noche, sufrir uno en mitad de un partido o una competición puede ser el mayor de los caos, incluso motivos de retirada. Parece que es mayor la frecuencia de calambres en personas que hacen ejercicio, incluso el consumo de creatina puede favorecer su aparición más frecuente.

¿Se pueden evitar?

Habrás escuchado eso de que un plátano puede ayudarte a evitarlo, gracias a su contenido rico en potasio. Ya sabes que los electrolitos tienen un papel fundamental en las contracciones musculares.
También es recomendable beber agua, sobre todo si consumimos creatina, ya que la demanda de líquido es mayor.

Los investigadores tuvieron en cuenta muchas variables para ver cuáles se relacionaban con los calambres musculares. Por desgracia, el factor más común responsable de los calambres (electrolitos) no estudiado… Pero os contamos cuáles fueron las variables que incluyeron: nivel de competencia, hidratación, años, posición de juego, historia de cólicos, dolor lumbar, uso de ortesis en el pie, etnia, pre calambres, postura del pie, flexibilidad muscular, cantidad de partidos jugados y golpe en el pie.

En esta ocasión, los voluntarios elegidos fueron jugadores de rugby. Se dividieron en dos grupos: los que habían padecido algún calambre en el gemelo durante el partido y los que no.
Los investigadores tuvieron en cuenta todos los datos anteriores y empezaron a relacionar cada factor con cada grupo para encontrar alguna asociación.

¿Qué factores son determinantes?

Se encontraron tres relaciones, aunque la hidratación no es una de ellas. Quizás el agua solo ayuda cuando existe un exceso de creatina.
Los resultados mostraron que los jugadores que habían sufrido cólicos, tendían a padecer más calambres. Aunque también influye el nivel atlético y el dolor en la zona lumbar.

Es de esperar que los calambres en el gemelo disminuyan con la experiencia, ya que se creará una mayor resistencia a efectos del ejercicio, pero realmente no ocurre así. Cuanto mayor es el nivel del deportista, mayor es el riesgo de sufrir calambres.
Y, como decíamos antes, el dolor lumbar también es un factor de riesgo. Aún habiendo examinado otros factores posturales, como la postura del pie o el uso de ortesis, tan solo el dolor de espalda se asoció con los calambres.

Así que hasta que otra investigación diga lo contrario, parece que la intensidad del ejercicio y la postura tienen una mayor relación con los calambres musculares. En cuanto a la intensidad, tendrás que aguantarte si eres un atleta profesional; pero la postura y la salud de la espalda puedes tratarla desde ya.