Hacer dieta no es tan sano como parece

Hacer dieta no es tan sano como parece

Sofía Pacheco

Hacer dieta se ha instaurado en nuestra sociedad como el hecho de bajar a por la presa diaria y a por el pan. Algo que se ha asumido como normal y que creemos que a todos nos va a funcionar, cuando la realidad es bastante distinta.

Cuando vemos que alguien de nuestro entorno ha adelgazado unos kilos, creemos que nosotros al seguir ese mismo régimen obtendremos los mismos resultados o mejores. Lo que no nos damos cuenta es que nunca será igual.

Cada cuerpo es distinto, y ya no digamos cada sexo. Además, al ocultarnos tras una dieta y poner el foco en ella con sus influencias, su marketing, sus comidas sustitutivas, y tal en realidad estamos ocultando un problema real. Un problema de salud que nos puede costar la vida si no solucionamos.

Los peligros de las dietas no profesionales

Si creemos que de verdad tenemos un problema y queremos bajar de peso, o queremos mejorar nuestro aspecto (las dietas también sirven para ganar masa), lo mejor es ponernos en manos de profesionales, pero cuidado con los profesionales que tanto se anuncian en las redes sociales y en la televisión. A veces no es oro todo lo que reluce…

El sobrepeso a veces no se quita haciendo dieta

Hacer dieta no está bien planteado en la sociedad actual.

Hacer dieta, salvo que sea un seguimiento médico profesional, se basa en redistribuir las comidas como nos dé la gana, privarnos de casi todo, hacer algo de actividad física y sentarnos a esperar que en 4 días hayamos perdido peso.

Se trata de un círculo vicioso que nos frustra y nos daña, ya que, al privarnos de todo, nuestro cerebro actúa insistiendo, terminamos cediendo, nos sentimos mal, empezamos de cero y vuelta a empezar el ciclo sin fin.

El sobrepeso puede tener muchas causas, ya sea un desajuste hormonal y eso no se soluciona solo con hacer dieta, puede ser genético, puede ser por problemas con el azúcar, por sedentarismo, y otras opciones que nos han llevado a estar por encima de nuestro peso idea, según los cánones de belleza actual.

Una mujer con sobrepeso

Las comidas sustitutivas no son la solución

Las buenas dietas son aquellas que van de la mano de un dietista – nutricionista profesional, a poder ser que no pertenezca a ninguna franquicia de dietas como NaturHouse, HerbaLife y similares, que nos informe en todo momento, que nos haga análisis médicos, que nos detalle una tabla de alimentación específica, que nos apoye y nos anime, que se alegre de nuestros avances.

Si vamos a alguna franquicia lo que conseguiremos será tirar el dinero a cambio de una dieta insulsa que ha impreso decenas de veces, no habrá tablas personalizadas, pero sí habrá muchas comidas sustitutivas, barritas, batidos y alimentos similares cargados de azúcares y grasas que prometen sustituir las comidas y ayudarnos a lograr nuestro objetivo.

Trastornos alimenticios

Uno de los mayores riesgos de hacer dieta de forma no profesional son los trastornos alimenticios. En la actualidad hay decenas de miles de tipos de alimentación desde aquellas que nos aportan proteínas y energía para entrenar, aquellas que no llevan productos de procedencia animal, las que nos ayudan a perder grasa, etc.

Algunos trastornos alimenticios son la bulimia (comer compulsivamente, arrepentirnos y vomitar) y la anorexia (dejar de comer creyendo que estamos gordos o que nuestro cuerpo es feo y no se corresponde con los cánones de belleza actual).

La anorexia y la bulimia, Ana y Mía, como se conocen en el Internet profundo, afectan sobre todo a gente joven, influenciable y manipulable, acomplejada, con miedo, falta de autoestima y que son la víctima perfecta de las grandes corporaciones o de influencers que en 15 segundos dicen que su cuerpo lo lograron siguiendo tal alimentación o tomando tal batido.

Pero hay todo un mundo más allá y que incumbe claramente a las dietas actuales. Hay muchos trastornos como, por ejemplo, permarexia que es la obsesión por seguir constantemente todo tipo de dietas, la vigorexia es una obsesión por verse siempre con músculos fuertes, ortorexia aquellos que se obsesionan por la comida saludable, etc.

Las buenas dietas no son dietas, son hábitos saludables

Lo hemos repetido cientos de veces y no nos vamos a cansar nunca, las dietas no son la solución. Si queremos poner remedio a un problema real (no causado por malas influencias o baja autoestima), tenemos que unir fuerzas entre varios aspectos como son los siguientes.

Unos pinchso de verduras en una barbacoa

Dieta equilibrada

Si nuestra intención es mejorar nuestra salud, uno de los hábitos esenciales que tenemos que cambiar es la alimentación. Nuestra dieta es la causante de más de la mitad de los problemas de salud que tenemos.

Una alimentación baja en fibra, escasa de minerales y vitaminas, donde hay poca variedad de frutas y verduras, donde hay escasez de legumbres y cereales, pero sí hay mucho azúcar, grasas, carnes, fritos, ultraprocesados, etc. da lugar a problemas de corazón, diabetes, colesterol, sobrepeso, dolores, síndrome del intestino irritado, etc.

Sin embargo, si nos ponemos en manos de un profesional y nos realiza una dieta personalizada podremos alimentarnos de forma adecuada aportando las vitaminas, fibras, minerales y otros nutrientes esenciales que nuestro cuerpo necesita para funcionar adecuadamente.

Si no tenemos dinero para acudir a un dietista – nutricionista independiente, podemos buscar información en nuestra web o en Internar sobre qué alimentos son los más sanos e ir introduciéndolos en nuestro día a día para crear una dieta variada y completa. Pero NUNCA dejar de comer o hacer dietas extrañas con batidos sustitutivos, gominolas dietéticas, comer solo frutas, o beber caldo de pollo.

Practicar deporte

Una dieta donde solo reducimos la ingesta de grasas no es adecuada, ya que, para obtener mejores resultados, físicos, mentales y de salud, es necesario practicar alguna actividad deportiva.

Podemos empezar por algo sencillo, como salir a pasear todos los días y cumplir mínimo con los 10.000 pasos que recomienda la OMS. Poco a poco podemos ir aumentado a la intensidad y si queremos, podemos crea un grupo de amigos para hacer deporte todos juntos.

La mejor opción siempre es ponerse en manos de especialistas, así que siempre recomendamos un entrenamiento guiado, en casa o en un gimnasio. De esta forma evitaremos lesiones por falta de experiencia, malas posturas o por querer ir deprisa y excedernos en el peso.

Un médico examinando la espalda de un joven deportista

Control médico

Si tenemos algún tipo de problema de salud lo más adecuado es consultar con el médico todos los cambios de dietas, ejercicios y cambios que notemos en nuestro cuerpo, para saber si estamos dando los pasos adecuados o no.

Las revisiones como análisis de sangre, de orina y otros chequeos básicos que deben hacer una vez al año, por muy sanos que creamos estar. De esta forma evitamos males mayores y podemos reaccionar a tiempo frente a problemas del corazón, cálculos en los riñones, hígado graso, colon irritable, etc.

Día Internacional sin Dietas

Cada 6 de mayo se celebra el Día Internacional sin Dietas y es una forma de recordar que todos esos procesos de dietas son ciclos sin fin, que pueden provocar trastornos mentales, problemas de salud por deficiencias de nutrientes, complejos, inseguridades, miedos, trastornos alimenticios, llegando incluso a casos muy extremos donde la persona sea ingresada en un hospital.

En este día tan señalado también se lucha por eliminar los estereotipos de belleza que se han anclado en la sociedad. Asimismo, se lucha contra todas las obsesiones sobre nuestro físico y el peso. Se hace conciencia de los peligros que pueden causar los productos que venden algunas multinacionales prometiendo perder peso.

Además, hacer dieta y todo lo que conlleva eso, así como la imagen pública y la publicidad hace que, de forma directa o indirecta, muchas personas se sientan discriminadas por su peso.