¿Cuántas veces hay que lavarse el pelo a la semana?

¿Cada cuánto hay que lavarse el pelo? Esta duda lleva años dando vueltas entre blogs de Internet, debates en peluquerías, consultas de dermatólogos, cotilleos de amigas, etc. Tenemos la respuesta y estamos convencidos de que la gran mayoría lo está haciendo mal. No es solo el número de veces a la semana, sino que ahí entra cada tipo de cuero cabelludo y tipo de pelo. Coge papel y boli que empezamos.

No todos los pelos son iguales, los hay finos, gruesos, teñidos, cueros cabelludos grasos, secos, con caspa, dermatitis, alergias, picores, etc. Es importante determinar qué tipo de pelo y cuero cabelludo tenemos para ir uniendo las fechas y llegar a la frecuencia adecuada.

Si vemos que tenemos algún problema persistente, el cuero cabelludo doloroso, se nos cae mucho el pelo, o no se hidrata adecuadamente, lo correcto es acudir a un dermatólogo especializado.

¿Una o varias veces a la semana?

Una mujer que ha ido a la peluquería a lavarse el pelo

Partiendo de la base que tenemos un cuero cabelludo normal, un pelo normal y sin problemas de salud, ni alergias, ni ningún tipo de circunstancia que juegue en nuestra contra, la frecuencia media con la que nos tenemos que lavar el pelo es entre 1 y 2 veces por semana.

No es descabellado, pero hay gente que se lava el pelo una vez cada 15 días, e incluso más. Esto se debe a que su piel está sana, su PH regulado, su cuero cabelludo es normal tirando a seco (que no es lo mismo que seco), se protegen el pelo cuando cocinan, limpian, hace viento y demás, no se lo tocan asiduamente y apenas sudan por la cabeza. Si eres uno de ellos, eres un privilegiado o privilegiada, que lo sepas.

Además, esa gente suele ir a la peluquería a lavarse el pelo, por lo que la durabilidad del lavado aumenta considerablemente. Un sueño hecho realidad. Para qué engañarnos.

Lo más recomendable en situaciones normales, por generalizar un poco antes de entrar a tocar situaciones concretas, es lavarse el pelo unas 3 veces a la semana.

Algo muy importante, para todos los tipos de pelo y cuero cabelludo es usar los productos adecuados y cuanto más naturales e hipoalergénicos sean, mejor. Además de lavarnos con agua fresquita, todo lo que sea calor en la base del pelo es negativo.

Usar un champú no adecuado, puede darle la vuelta a la situación y pasar de un cuero cabelludo normal a tenerlo graso o sufrir caspa y picores. La crema suavizante se debe usar del medio pelo hacia las puntas, nada de tocar el cuero cabelludo, o la liamos. La mascarilla, si es extremadamente necesario en nuestro caso, solo se usa una vez a la semana, aunque lo mejor para nutrir el pelo (que no el cuero cabelludo) son los aceites secos y las queratinas líquidas.

Así mismo, el secador no ha de usarse de forma directa, sino que siempre con difusor, en temperatura media tirando a fría, con potencia media y a cierta distancia. De lo contrario, quemaremos el cuero cabelludo produciendo daños, heridas y secreción de grasa.

Una mujer dentro de una baeñera con espuma lavándose el pelo

Frecuencia de lavado en los principales tipos de pelo y cuero cabelludo

Como ya hemos adelantado, cada tipo de pelo y de cuero cabelludo tiene sus necesidades y si metemos la pata podemos darle la vuelta a la situación y pasar de tener un pelo normal a tenerlo seco o un cuero cabelludo con dermatitis seborreica.

Pelo fino

El cabello fino no es sinónimo de poca cantidad, más bien es un tipo de pelo sensible que se suele enredar con facilidad y tiende a romperse. Si tenemos pelo fino tenemos que optar por productos que den volumen y fuerza.

Unido a esto, tenemos que tener en cuenta el tipo de cuero cabelludo, ya que, si nuestro pelo fino tiende a engrasarse con facilidad, habrá que lavarlo unas 4 veces a la semana. No cometamos la locura de lavarlo a diario. Si la base del pelo es seca o normal, bastará con usar los productos adecuados y lavarse el pelo unas 2 o 3 veces a la semana.

Masajeamos el cuero cabelludo con mucho mimo, se aconseja usar productos naturales y agua fresquita, nada de restregar la toalla por el pelo o se romperá y el aire del secador debe ser fresquito y con difusor.

Pelo grueso

A diferencia del otro, el pelo grueso si suele ser sinónimo de mucha cantidad de pelo. No solo eso, sino que suele ser pelo áspero con tendencia al encrespamiento (falta de hidratación en la cutícula del cabello).

En este caso, se recomienda usar un cepillo ancho, anti enredos y cepillarnos antes de secar con difusor, usar champús y acondicionadores naturales de argán o karité, aceites hidratantes (sin rozar el cuero cabelludo), lavar con agua tibia o fresquita, etc.

La frecuencia de lavado en este tipo de casos es de unas 3 o 4 veces a la semana si tenemos la base del pelo con tendencia a graso, que suele ser lo más común. El pelo grueso dispone de un aceite propio y esencial que lo mantiene en buenas condiciones, así que no es recomendable lavarnos demasiado.

Una chica se cepilla su melena rubia

Cuero cabelludo seco

Hablamos de seco o normal, no reseco. Esto último es una sintomatología que debe revisar un profesional, de lo contrario podremos terminar sufriendo caspa, dermatitis, picores y similares.

Si tenemos un cuero cabelludo seco o normal, hay que lavarse el pelo unas 2 veces a la semana y con eso vamos bien. Eso sí, hay que usar productos adecuados, naturales, evitar el calor directo del secador, no restregar la toalla, cepillarnos antes y después de secar el pelo, etc.

Un dato importante, con respecto a los productos, no nos obsesionemos con la hidratación. El champú y el acondicionador deben ser adecuados. Es más, el acondicionador o mascarilla nunca deben tocar el cuero cabelludo, ya que podríamos fastidiar la situación y pasar al extremo opuesto que es el que viene a continuación.

Cuero cabelludo graso

Mucho cuidado con este tipo de situaciones, ya que son las más propensas a situaciones desagradables como las que enumeramos en el apartado siguiente.

Si este es nuestro caso, tenemos que lavarnos el pelo ni mucho ni poco, ya que poco, nos deja el pelo con aspecto sucio y mucho, aumenta la creación de cebo. Lo correcto es que lavarse el pelo unas 4 veces a la semana.

Si tenemos un pelo graso a causa de un cuero cabelludo grasiento, debemos cepillarlo antes de lavar, lavamos con agua fresquita, aplicamos un exfoliante (solo una vez a la semana), masajeamos bien, aclaramos, usamos un champú especial para grasos, masajeamos bien para que circule la sangre y volvemos a enjuagar con agua fresquita.

Con respecto al acondicionador o mascarilla hidratante, mucho cuidado. Solo de medio pelo hacia las puntas y una o dos veces a la semana el acondicionador, mientras que la mascarilla habría que espaciarla más en el tiempo. Para hidratar, mejor usar aceite seco de argán después de cada lavado y sin rozar la base del pelo.

Nada de restregar la toalla con el pelo, y mucho menos nada de secador directo. Usamos difusor, a cierta distancia y con temperatura media tirando a fría.

Una mujer sonríe a la cámara tapándose un ojo con una piruleta

Consulta con un dermatólogo especializado en caso de:

  • Caspa.
  • Escamas.
  • Picores.
  • Escozor.
  • Dolor.
  • Heridas.
  • Líquido blanquecino o amarillento.
  • Pelo que se ensucia fácilmente.
  • Granitos y granitos con punta de pus.
  • Ronchas.
  • Caída de pelo.
  • Dermatitis seborreica.
  • Cuero cabelludo con bultitos blanditos (puede ser el principio de la dermatitis seborreica).

¿Qué sucede si lavamos mucho o poco nuestro pelo?

Las consecuencias son obvias, y más habiendo leído todo lo anterior. Para empezar, hay que tener claro el tipo de pelo y de cuero cabelludo que tenemos.

En el caso de lavarlo mucho, podemos resecar nuestro cuero cabelludo o, en caso de tenerlo graso, aumentar la secreción de grasa y pasar de tener un pelo sano o medio controlado, a provocar algunos problemas como picores, caspa, descenso del brillo, mayor aspereza, más caída del cabello, dermatitis seborreica, etc.

También está el lado contrario. Cuanto menos lavemos nuestro pelo más aumentarán las bacterias en el cuero cabelludo. Recordemos que hay gente que se lava el pelo una vez al mes, pero eso son casos excepcionales. Por norma general, la base del cabello suele ser seca o con tendencia a graso.

Cuanto más tiempo pasemos sin lavarnos el pelo, más probabilidad habrá de que las bacterias, la grasa, la suciedad y demás obstruyan los folículos provocando dermatitis, picores, caída excesiva del cabello, mal olor, irritación, dolor y situaciones similares.