La contaminación ambiental es un hecho cada vez más evidente en nuestro planeta. Ésta tiene efectos muy negativos sobre la naturaleza y es una realidad que, cuanto menos, preocupa. Además, dermatólogos advierten de los daños que puede ocasionar en el estado de nuestra piel. Puede causar sequedad, alergias, acné, envejecimiento o falta de luminosidad, entre otras. De hecho, muchas afecciones cutáneas, como la dermatitis, tienen su origen en factores ambientales como la contaminación.

Si vives en una ciudad con un nivel elevado de contaminación, y eres de los que disfruta practicando actividades al aire libre, no te quedes en casa. Te contamos algunos trucos que puedes seguir, para proteger tu piel y empezar a aportarle esos cuidados especiales que necesita. Para ello debes prepararla para enfrentar los daños externos y liberarla de impurezas y suciedad.

Pautas para proteger tu piel de la contaminación

La limpieza, un básico

Se trata de un hábito que no debes pasar por alto bajo ningún concepto. Cuando llegues a casa cada día, es de vital importancia que limpies tu piel para dejarla libre de impurezas y restos de maquillaje o suciedad. Es un paso imprescindible para mantener la piel en óptimas condiciones. Para ello, utiliza un disco de algodón con agua micelar, o agua termal, y deja tu rostro impecable. Si sueles maquillarte a diario, puedes lavarte la cara antes con un mousse limpiador o jabón específico. Encuentra el producto que mejor le siente a tu tipo de piel y recuerda no saltarte este paso. Puedes limpiar tu cara antes de acostarte y al levantarte. También por la mañana es el paso previo a el resto de productos que suelas aplicarte.

Protege tu piel, imprescindible

Si sales de casa sin aplicar una hidratante en tu rostro, estás dejándolo expuesto a los daños que la contaminación y otros factores ambientales pueden producir. Toma conciencia de la importancia de aplicar una crema hidratante, sea cual sea tu tipo de piel. Las pieles grasas también necesitan hidratación y protección. Además, intenta que tu crema sea nutritiva y aporte vitaminas (A, C y E), que permitan a tu piel lucir luminosa y vital. Aunque te maquilles a diario, recuerda que el maquillaje no sustituye nunca a la hidratación y protección previa.

piel rostro

Exfoliación natural

Al menos una vez a la semana, prepara tu propio exfoliante casero para eliminar las impurezas. Para ello utiliza aceite de coco, o de oliva, y añade una cucharadita de azúcar moreno. Hay muchos productos exfoliantes, pero abusar de algunos de ellos puede ser contraproducente. Por eso, siempre es recomendable utilizar cremas con altos porcentajes en elementos naturales, que respeten tu piel con resultados reales desde el interior.

Limpieza profesional

Por mucho que nos cuidemos la piel del rostro, en centros profesionales tienen productos y técnicas cuyos resultados son muy buenos. No hace falta gastarse gran cantidad de dinero, ni realizarse tratamientos agresivos que puedan llegar a ser perjudiciales. Pero acudir una vez cada dos meses, aproximadamente, a disfrutar de una limpieza profunda debería ser un hábito.

Conclusiones para evitar los daños de la contaminación

1. Limpieza a diario, dos veces al día.

2. Hidratación nutritiva, sea cual sea tu tipo de piel.

3. Prepara tus propios exfoliantes.

4. Cada 2 meses, aproximadamente, realizar una limpieza profesional más profunda.

Cumpliendo con estos 4 aspectos, y tratando de encontrar los productos adecuados, con componentes para proteger la piel ante la contaminación, estarás regalando salud a tu piel. ¡No lo pases por alto!