Hacer deporte al aire libre requiere de una protección solar, ya sea verano o invierno. ¡No os confiéis por que haga frío! Pero también seguro que te incomoda tener la típica línea en la piel que te hace parecer que llevas las mallas puestas. Las marcas de sol por la ropa, los calcetines o las gafas es algo muy común y casi inevitables, pero vamos a darte algunos consejos para que sean más leves.

Usa protector solar

Evidentemente, es la regla más fundamental para evitar quemarnos y que queden marcas rojas en nuestra piel. Usa protección con un factor entre el 25 y 80, dependiendo de tu tipo de piel. Échalo media hora antes de salir a hacer deporte para favorecer su absorción y expándelo por todas las zonas que lleves expuestas.

Haz deporte en determinadas horas

Salir antes de las 10 de la mañana y después de las 18 de la tarde ayudará a que el sol no pegue tan fuerte. No salgas nunca en las horas punteras de calor, ya que tu rendimiento también será menor y acabarás haciendo un mal entrenamiento. Entrenando a las horas que te hemos recomendado, la radiación solar será mucho menor y no tendrá el mismo efecto en tu piel.

Presta atención a la ropa

Apuesta por la ropa deportiva técnica. Favorece la transpirabilidad y muchas prendas contienen filtros solares. Infórmate bien antes de comprar unas mallas o una camiseta, así las típicas marcas de “moreno albañil” las reduciremos considerablemente.

Protectores resistentes al agua

Pensarás que es una tontería echarte protección solar si vas a nadar en el mar o en la piscina. ¡Error! El agua actúa como reflejo y favorece la potenciación de la radiación ultravioleta. Busca protectores que sean resistentes al sudor y al agua.
Es cierto que conforme vayamos sudando, iremos perdiendo protector. Por eso es conveniente ir reponiendo a lo largo del entrenamiento. Usa tus descansos para estirar o beber agua para volver a echarte crema.

No cometas locuras

¿A grandes males, grandes remedios? En el caso del sol, no. Que no se te pase por la mente usar potenciadores de bronceado, como aceites, para conseguir un moreno equitativo en aquellas zonas donde tienes marca de sol. Recuerda que ponernos morenos es un síntoma de quemar la piel, por lo que no favoreces nada a tu dermis usando productos que la “frían”.
Si no te gusta la marca, opta por autobronceadores de toallita o crema. Aunque siempre puedes presumir de que ese moreno irregular lo tienes por mantenerte activo y sano.