Cuando nos hacemos un tatuaje solemos prestar especial cuidado a que no nos salga costra, no esté deshidratado y se mantenga perfecto en el tiempo de curación. Lo cierto es que la moda de tatuarse por arte es algo muy reciente. Hasta hace escasos años, los tatuajes estaban mal vistos, se realizaban con tintas poco fiables y con un grosor espantoso. Somos la primera generación que acepta un cuerpo tatuado, por lo que solo el tiempo nos dirá qué supone la tinta en la piel.
Esto sucede también con la tecnología, nuestros abuelos no dormían con un smartphone al lado de la cama, así que en unos años sabremos los efectos negativos en su totalidad.

Pero a lo que íbamos, ¿pueden los tatuajes afectar al rendimiento deportivo?

Es muy normal ver a deportistas profesionales con el cuerpo tatuado, sobre todo futbolistas. Es por eso que nos planteamos si los tatuajes pueden afectarnos o no al realizar deporte. Esto mismo se plantearon en el departamento de Fisiología de la escuela universitaria Alma College (Michigan, EE UU), ya que realizaron un estudio a fondo. Quisieron conocer cómo influía en los deportistas y en los militares. ¿Y qué encontraron? Pues que la tinta bajo la piel altera el sistema natural de refrigeración del cuerpo y provoca que se sude menos. A su vez, estaremos perdiendo más sodio, algo muy importante para los intercambios celulares.

Concluyeron que la tinta coincide con la profundidad de las de las glándulas sudoríparas ecrinas (de 3-5 milímetros), e influyen en la capacidad de sudar. Para llegar a este resultado compararon voluntarios con cuerpos con una parte tatuada (por ejemplo, un brazo) y otros sin tatuar.

Les introdujeron el sudor mediante iontoforesis (aplican una corriente eléctrica de baja intensidad en una zona en concreto para introducir sustancias activas en la dermis). En las zonas donde había tatuaje solo se produjo 0,18 miligramos de sudor/centímetro² y por minuto, en cambio en las zonas no tatuadas se registró casi el doble (0,35 miligramos).

Vamos que vamos!! 👊🏼🙌🏻🏃🏽

A post shared by Joaquin Correa (@tucucorrea) on

La piel tatuada genera menos sudor

Aunque nosotros no lo notemos, es cierto que un cuerpo sin tatuar suda más que uno tatuado. ¿Es esto un problema como para evitar tatuarse? Aún no existe un estudio que lo certifique al cien por cien, pero sí es cierto que la capacidad de refrigeración es menor en personas tatuadas. Ya sabéis que el sudor es el método de autoregulación de temperatura que tiene nuestro organismo.

No es un problema como tal como para que afecte a tu rendimiento deportivo, de hecho conocemos a deportistas profesionales tatuados.