Una zanahoria al día previene el envejecimiento

Todos sabemos lo que es la zanahoria y todos estamos acostumbrados a comerla cruda, cocida o rallada. No importa la forma, lo que importa es comerla porque esconde multitud de beneficios que hoy hemos venido a desvelar para que le demos a las zanahorias la importancia que merecen.

Las zanahorias son hortalizas de color naranja, alargadas y sabrosas. Una hortaliza buena para niños, adultos y ancianos, hasta para perros. Lo bueno de las zanahorias es que se pueden comer hasta crudas, pero se recomienda lavarlas concienzudamente y si le quitamos la piel, mejor.

Las zanahorias están llenas de beneficios y eso se debe a lo completas que son. Por eso queremos empezar con el valor nutricional. Después veremos diferentes formas de añadirlas a la dieta y también la cantidad máxima diaria para un adulto medio. Aclarado todo eso, veremos los principales beneficios y también las contraindicaciones más severas de esta hortaliza.

Valor nutricional de la zanahoria

Para calcular los valores nutricionales de un alimento siempre se cogen la cantidad de 100 gramos a modo de representación. De esta forma los cálculos son más rápidos, pero no siempre coinciden esos 100 gramos con la cantidad máxima diaria que se recomienda.

En cada 100 gramos de esta hortaliza encontramos 41 kilocalorías, 9,6 gramos de carbohidratos, 4,74 mg de azúcar, casi 3 gramos de fibra dietética, nada de proteína y de 100 gramos de zanahoria el 88,29% es agua.

Aparte de esto, las zanahorias también tienen vitaminas y minerales esenciales. Tanto es así que esta hortaliza es alta en vitamina A, llegando a proporcionar el 557% de vitamina A por cada 100 gramos de zanahoria.

Entre las vitaminas y minerales de la zanahoria tenemos vitamina A, grupo B, C y K. Los minerales que nos aporta la zanahoria son calcio, potasio, magnesio, fósforo, sodio y flúor.

Un guiso de zanahoria con cebolla, tomate, ajo y romero

Formas de añadirla a la dieta y cantidad máxima

Las zanahorias son ricas, nutricionalmente hablando, así que es muy buena idea añadirlas a nuestra dieta diaria, o al menos comerlas muy asiduamente. Si queremos salir de la monotonía de comer zanahoria al horno, rallada, hervida o cruda, a continuación, vamos a dar algunas ideas interesantes.

Por ejemplo, en ensaladas, pastel de zanahoria, zumos, purés, cremas, asadas con carne o pescado, salsa boloñesa vegana, zanahoria frita, galletas, magdalenas, tortilla con zanahorias, empandas con queso, pasta rellena, mayonesa de zanahoria, buñuelos, etc.

Todo esto tiene una pitanza increíble, pero como hemos visto, quintuplica la cantidad diaria que el organismo necesita de vitamina A. Es aquí donde entra a importancia de no excederse, ya que podría haber ciertas consecuencias por exceso de vitaminas.

Los expertos recomiendan comer entre 1 a 3 zanahorias diarias, dependiendo de su tamaño. Si son pequeñas, podemos comer 3, si con muy grandes y gordas, solo una. En el caso en el que ya las compremos troceadas, o en conservas, hay que medir o media taza si va mezclada con más verduras o 1 taza si va con carnes o pescados. También depende del apetito de cada uno.

Propiedades y beneficios de las zanahorias

Las zanahorias están muy ricas, y no nos referimos solo a su sabor o a la forma en la que se cocinen, sino a sus valores nutricionales. En base a ellos llegan las propiedades beneficiosas de estas hortalizas y es en lo que nos vamos a centrar ahora mismo.

Mejora la salud visual

Las zanahorias siempre han dibujado como las aliadas perfectas de los ojos y es totalmente cierto. Las zanahorias pueden prevenir las cataratas y la enfermedad llamada degeneración macular que afecta a las retinas.

Esta hortaliza es muy buena cuando la agudeza visual escasea y cuando padecemos fotofobia, que es hipersensibilidad a la luz. La zanahoria es buena aliada también en procesos de conjuntivitis y cuando los párpados se inflaman.

Como vemos, en todos los procesos infecciosos, daños o enfermedades, las zanahorias pueden ayudarnos, aunque lo mejor es acudir a un médico especialista y que nos ayude.

Ayuda multiorgánica

Estas hortalizas no solo son buenas con los ojos y con la vista, sino también con otros órganos importantes como por ejemplo el hígado, los pulmones, los huesos y la piel en general.

Para ser más exactos, esta hortaliza contiene hipoglucemiantes, lo que la hace perfecta para diabéticos, es apta para patologías relacionadas con el hígado, así como problemas broncopulmonares, debido a la cantidad de calcio que aporta favorece la buena salud de los huesos y los dientes, reduce los niveles de colesterol malo, es buena contra el acné y los eccemas, quemaduras y úlceras.

Un puñado de zanahorias frescas listas para cocinar

Fortalece el sistema inmune

El sistema inmune es lo que nos protege de las infecciones víricas, las gastroenteritis, infecciones, y otros problemas de salud. El nuestro escudo principal frente a todo lo que hay en el exterior y si esa barrera se debilita empiezan los problemas de salud.

Las zanahorias son magníficas para las defensas, la astenia (falta de energía y vitalidad) y la anemia. Estas hortalizas naranjas tienen un alto contenido en hierro y cobre, dos minerales importantes en la formación de glóbulos rojos. Esta hortaliza suele recetarse en casos de anemia, infecciones, defensas bajas, astenia y similares.

La zanahoria previene la arterioesclerosis, por lo tanto, también nos ayuda a prevenir los infartos y otras enfermedades cardíacas. Como vemos es una hortaliza muy completa y llena de beneficios.

Ayuda a prevenir el cáncer

Debemos aclarar que, si estamos predispuestos a sufrir cáncer por herencia genética o por malos hábitos de vida, comer muchas zanahorias no retrasará la aparición de la enfermedad.

Aun así, esta hortaliza tiene propiedades antimutagénicas y antitumorales gracias al betacaroteno. Es decir, que en parte sí ayuda a que las células no muten y no se produzcan tumores.

Las cumarinas, son otros fitoquímicos de la zanahoria, así como la quercitina o los terpenos. Todo esto está demostrado que ayudan en la prevención del cáncer, sobre todo los de faringe, vejiga, estómago, próstata y colon. Pero volvemos a lo mismo, tenemos que acompañarlo de una dieta variada y equilibrada y unos hábitos de vida saludables como reducir el consumo de azúcar, eliminar los ultraprocesados de nuestra dieta, realizar ejercicio moderado varias veces por semana, etc.

Las zanahorias tienen efectos adversos

Realmente no son tóxicas no nada por el estilo, sino que esos problemas llegan por un consumo excesivo y tiene que ver por las cantidades de vitaminas y minerales, como la vitamina A que ya vimos que casi quintuplicaba la cantidad diaria recomendada por cada 100 gramos de zanahorias.

Uno de los efectos adversos de comer muchas hortalizas de este tipo es el aumento de la diuresis, ya que casi el 90% de una zanahoria es agua, por lo que estamos en riego de aumento de orina y eso se traduce en un sobresfuerzo de los riñones por lo que no es buena idea si tenemos algún problema en esos órganos.

Una ingesta excesiva de zanahoria puede amarillearnos la piel y eso se debe a los betacarotenos que, a su vez, ayudan al bronceado. Pero un exceso de zanahorias puede amarillearnos la piel y eso se conoce como hipercarotinemia.