Seitán, ¿se puede comer a diario?

Seitán, ¿se puede comer a diario?

Sofía Pacheco

El seitán es un alimento procesado de alto valor proteico muy usado por veganos y vegetarianos. A lo largo de este texto vamos a ver todo lo que nos puede aportar este alimento, cómo se cocina, cómo lo podemos comer, los beneficios que tiene y si esconde alguna contraindicación importante. Es muy conocido por su alto aporte de proteínas, de hecho, en los últimos meses se ha vuelto un constante en las dietas de millo9nes de deportistas.

Lo bueno del seitán es que es un procesado de calidad, siempre y cuando sepamos elegirlo a la hora de comprarlo ya preparado. Se hace a base de trigo y es bajo en grasas e hidratos, pero muy rico en proteínas llegando a rozar los 25 gramos de proteínas por cada 100 gramos de seitán.

Un alimento que combina a la perfección con infinidad de guisos, verduras, carnes, pescados, etc. tal y como veremos a lo largo de este texto. Empezaremos viendo qué es y terminaremos con las principales contraindicaciones que este alimento tiene, y no son pocas.

¿Qué es y cómo se hace?

El seitán es un preparado a base de gluten de trigo, y su aspecto es muy similar a la carne, de ahí que se le conozca como la carne vegetal. Además, este alimento es muy sabroso, siempre y cuando sea de calidad y sepamos cocinarlo bien, ya que no solo es vuelta y vuelta en la sartén, sino que podemos picarle un ajo y perejil, como se hace con la ternera, por ejemplo.

El seitán se hace con salsa de soja, algas kombu y jengibre, aparte del gluten de trigo. Esa mezcla perfecta es la que le aporta sus valores nutricionales y ese rico aporte de proteínas. Se consume cocido y nos permite mezclar con otros alimentos, sean de origen animal o vegetal. Es un alimento sabroso, sano y rico en proteínas, tal y como veremos en el siguiente apartado.

Valores nutricionales

Los valores nutricionales del seitán son bastante buenos. Por un lado, 100 gramos de este alimento solo tienen 120 calorías, casi 25 gramos de proteínas, 3,60 gramos de hidratos de carbono, 1,50 gramos de grasas, medio gramo de fibra y nada de colesterol ni azúcares. Estos dos últimos componentes se refieren al seitán solo, si lo mezclamos con salsas ultraprocesadas, carnes, frituras y demás, es normal que aporten grasas, colesterol y azúcares.

A grandes rasgos, lo cierto es que el seitán no es muy completo en vitaminas y minerales, ya que destaca principalmente por ser un aliento saludable, fácil de cocinar y muy rico en proteínas. En cuanto a vitaminas y minerales, sabemos que es una fuente de vitaminas del grupo B y de hierro, un mineral esencial para el normal funcionamiento del organismo.

También tenemos 150 mg de potasio y 60 mg de sodio, por lo que, si tenemos una dieta baja en potasio y/o sodio por problemas renales, el seitán igual no es del todo recomendables.

Un filete de seitán

Beneficios

El principal beneficio del seitán y por lo que se debe su fama es porque se ha convertido en el sustituto perfecto de la carne animal. También es habitual consumir seitán en dietas normales (sin ser vegano ni vegetariano) por su alto aporte de proteínas de cara a los entrenamientos.

Ayuda a adelgazar gracias a su bajo aporte calórico, de ahí que se use en dietas de adelgazamiento, pero lo mejor es combinarlo con verduras para aumentar el valor nutritivo, de lo contrario, podríamos sufrir ciertas deficiencias a largo plazo.

Puede parecer una broma, pero el consumo de seitán podría mejorar la salud de nuestro corazón, dado el bajo porcentaje de sal y que está exento de colesterol. Siempre y cuando lo combinemos bien, ya que no es lo mismo comer seitán con verduras y arroz, que seitán con macarrones, bacon, salchicha, etc.

Contraindicaciones

Si somo celiacos, no debemos consumir seitán, dado que está elaborado con el gluten de trigo, por lo que es 100% gluten y no apto para celíacos. Si solo somos sensibles al gluten, podremos desarrollar efectos adversos como distención abdominal, fatiga, heces blandas, dolor de estómago, gases, malestar general, etc.

Tampoco es un alimento muy nutritivo, así que precisa de ser combinado con otros, y aunque parezca carne animal, no lo es, y por lo tanto no cuenta con los aminoácidos de la carne de origen animal.

Cuidado con el seitán que compramos en tienda, ya que la gran mayoría es poco natural y cuenta con aditivos, colorantes e ingredientes innecesarios como saborizantes y demás. Cuanto más natural sea, mejor. Lo notaremos en sus valores nutricionales y en su sabor, por supuesto. Los de baja calidad suelen ser secos e incluso con bordes gelatinosos.

Si somos diabéticos, tampoco debemos consumir seitán. Además, seamos diabéticos o no, no se recomienda consumir esta carne vegetal ni ninguna otra sola n en grandes cantidades, sino que es mejor combinarla con cereales, vegetales, legumbres y demás. Por el bien de nuestra digestión y por aportar valor nutricional a nuestro organismo.

¿Cómo comer?

El seitán se consume de mil formas diferentes. Hemos visto que es un alimento muy beneficioso para el organismo, siempre y cuando sea de calidad y sepamos combinarlo bien y no abusemos de las cantidades. Los expertos señalan que no deberíamos comer más de 100 gramos de seitán al día y que lo ideal son raciones de 80 u 85 gramos combinados con alubias, garbanzos, menestra de verduras, estufado, cereales, pasta, etc.

También podemos empanarlo, pero eso suma calorías extras, así que cuidado. Hay quienes lo empanan con queso, pero todo eso son calorías de más que después deberemos gastar manteniendo nuestra rutina de ejercicios.

También podemos comer seitán hervido, rebozado, guisado en lugar de usar carne de animal, en horno, como relleno de empanada, en pizzas, revueltos de verduras, con huevo, en wrap al estilo kebab, etc. Hay infinidad de posibilidades a la hora de consumir esta carne vegetal, más allá de vuelta y vuelta en una sartén. Es más, si lo hacemos así, tenemos que acordarnos de condimentarlo en condiciones para que exploten todos los sabp0res en nuestra boca.

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