El tahini es una pasta elaborada con semillas de sésamo, tradicional de la cocina de Oriente Medio. Además de ser deliciosa, tiene muchas propiedades que debes conocer. Es muy fácil de elaborar y podrás dotar a tus platos de ese toque tan característico de los países orientales.

¿Cómo se elabora?

Es tan sencillo como moler las semillas de sésamo y añadirle aceite y agua hasta lograr la textura adecuada. Las semillas tienen que estar tostadas, si no lo están lávalas con abundante agua fría y escurre. Más tarde ponlas en una sartén a fuego medio y déjalas unos minutos hasta que observes que se han dorado ligeramente.

Debe quedar una pasta densa y cremosa. Una vez hayas conseguido la textura adecuada y tengas la pasta tahini hecha, puedes añadirle unas gotitas de limón, ajo o perejil para potenciar su sabor.

¿Qué propiedades tiene?

  • El tahini contiene vitaminas, principalmente del grupo B, primordiales para mantener los tejidos en buen estado.
  • Tiene un alto aporte mineral, debido a su contenido en hierro, magnesio, calcio, fósforo y zinc.
  • Destaca su contenido en ácido oleico y linoleico, ácidos grasos esenciales. Los ácidos grasos del sésamo, añadido al aceite de oliva con el que elaboramos el tahini, lo convierten en un alimento muy beneficioso para la salud de nuestro corazón.
  • Supone un importante aporte de proteínas vegetales.
  • Se trata de un preparado muy digestivo y que ayuda a la correcta asimilación de nutrientes.
  • Mantiene el colesterol en óptimos niveles y ayuda a que las arterias permanezcan fuertes y flexibles.

Se trata de una sencilla receta muy aconsejable en deportistas. Puedes untarla en pan, añadirla a tus bocadillos o sándwiches. El tahini es un ingrediente necesario para elaborar la crema de garbanzo o hummus, otro preparado lleno de beneficios e ideal en el mundo del deporte.