Desde hace pocos años, el mercado se ha revolucionado con la intromisión de la Sal del Himalaya entre las estanterías del súper. Empezó haciéndonos gracia por su color rosa, pero a día de hoy está considerada como más saludable que la sal blanca que solemos usar.
Según dicen las creencias populares, esta sal está compuesta por 84 elementos que provienen de las minas de Khewra (a 300 km de distancia del Himalaya). ¿Es cierto que es una sal que nos aporta beneficios o es una moda? ¿Es rentable pagar más caro?

Diferencias de la sal normal con la sal del Himalaya

La diferencia más evidente entre la sal normal de mesa y la de Himalaya es el color rosado. Su color no es impuesto por estética, sino que se debe a los diferentes componentes que la crean. La sal del Himalaya tiene mayores impurezas que la sal blanca, y estas son las responsables de que luzca ese color rosa tan poco discreto.

Además, la sal del Himalaya alberga minerales que no encontramos en la sal normal, como el potasio, el calcio o el hierro. Quizá lo que más incite a su consumo es su bajo contenido en sodio (84%) frente a la sal de blanca (98%). Para más inri, a la sal blanca se añade un anti-aglomerante llamado aluminosilicato de sodio para evitar que la sal se pegue entre ella.

Beneficios de la sal rosa

Es cierto que para notar los beneficios de esta sal, tendríamos que tomar grandes dosis y erraríamos en el alto consumo de sodio. Si bien es cierto que no hay estudios que certifiquen al cien por cien que la Sal del Himalaya es mucho mejor que la blanca, existen beneficios considerables que deberías conocer.

  • Mejora los problemas respiratorios. La sal es antibacteriana, antiinflamatoria y favorece la eliminación del moco. Además, expulsa los patógenos en el aire como el polen y fortalece nuestro sistema inmunológico.
  • Mejora el sistema digestivo. Equilibra el ácido del estómago, ayuda a la producción de fluidos digestivos en el hígado y el páncreas y estabiliza el metabolismo.
  • Purifica el aire. Si la utilizamos para crear una lámpara, se dice que favorece a limpiar el aire. La lámpara absorbe el vapor de agua y los contaminantes del aire. Seguidamente, el vapor se evapora por el calor de la lámpara, pero el polvo se queda en la sal.
  • Previene el insomnio. Su alto contenido en minerales nos ayuda a promover el sueño.Si llevamos una dieta baja en sodio, podemos sufrir episodios de sueño irregulares o insomnio. Tener un consumo moderado de sodio es bueno para regular los problemas de sueño.
  • Otros. Favorece la digestión, disminuye el riesgo de sinusitis, reduce los calambres musculares y dolores óseos, lucha contra el envejecimiento…