Basta que alguien ponga de moda algún alimento para que todos nos cuestionemos si es tan sano como lo pintan. El pan de masa madre ha tenido un auge importante en los últimos años. Nos hacen ver que es más saludable porque es más “artesanal”, ¿pero es esto cierto o es una estrategia de márketing?

¿Qué es la masa madre?

La masa madre no es más que el resultado de fermentar el agua con harina y no añadirle levadura. La propia harina posee bacterias y levaduras que producen la fermentación de forma natural. Su proceso es tradicional desde hace siglos, por lo que se suele vender como más “artesanal” al dedicarle más tiempo. Es resultado es espectacular. Tendremos un pan con un sabor y olor más intenso que el pan normal.

Si eres de los que tiene poca paciencia, olvida hacer pan con masa madre tú mismo. La calidad siempre requiere dedicación, y aunque existen varias técnicas, el proceso suele durar cinco días.

  • Día 1. Mezclamos el agua y la harina. La harina tiene que ser integral. Se deja reposar en las condiciones que se exijan.
  • Día 2. Añadimos harina de fuerza, azúcar y agua.
  • Día 3. Notaremos que la masa empieza a cambiar. Volveremos a poner más harina de fuerza y agua.
  • Día 4. Quitamos el líquido marrón de la superficie y añadimos más harina de fuerza, otra vez.
  • Día 5. Ya tendremos la masa madre lista para elaborar nuestro pan.

Beneficios que aporta

  • Nutre más que el pan normal. El pan de masa madre aporta minerales como el zinc, el hierro o magnesio. Además, los lactobacilos que encontramos en la masa madre ayudan a la absorción de estos nutrientes.
  • Neutraliza ciertos componentes del gluten. Es mucho más digestivo para aquellos que no lo toleran del todo bien, sin llegar a ser celíacos.
  • Índice glucémico inferior al pan normal e integral. Está bien indicado para las personas que sufren diabetes.
  • Es bastante digestivo. Sus bacterias hacen que se cree la fitasa, que es una enzima importantísima para el buen funcionamiento del intestino. Además, presenta un grado de acidez bajo.
  • Dura varios días en buen estado. Nos hará ahorrar tiempo y dinero.

¿Es mejor que el pan normal?

Hay medios que aseguran que estamos ante un súper alimento con poderes increíbles. ¿Es cierto? ¿Engorda menos un pan de pasa madre?

Amigos, la cuestión no está en la masa madre, sino en la harina que usemos al hacer el pan. Lo ideal es usar una harina integral, dando igual el cereal del que provenga. Lo que no es permisible es usar una harina blanca refinada, ya que no encontraremos ningún añadido de salvado y su digestión será igual que la de un pan normal blanco. El alto índice glucémico y sus calorías vacías acabarán convirtiéndose en grasa, dando igual la masa madre.

Cuando usamos harinas integrales,la fibra reduce la entrada del azúcar en la sangre y usará parte del almidón para pasar al intestino sin Si utilizamos harinas con un porcentaje significativo de salvado, la fibra reducirá la entrada de azúcares en sangre, entre otras cosas.

Así que podemos confirmar que es más sano que el pan normal si usamos harinas integrales. Evita que te tomen el pelo vendiéndote pan blanco con masa madre, puesto que esa masa no tiene ningún tipo de súper poder en nuestra salud.