Muchas personas se muestran reacias a introducir especias picantes en sus platos por miedo a posibles molestias digestivas. Sin embargo, no solo no tienen por qué causarnos problemas, sino que sus beneficios son muy numerosos.

Beneficios de las especias picantes

Mejoran la circulación

Las especias picantes contienen capsaicina, una sustancia que combate la inflamación de las arterias y mejora la circulación, por lo que es recomendable para prevenir enfermedades del corazón. Cuando consumimos picante, aumenta el flujo sanguíneo, estimulando así nuestro sistema circulatorio. De este modo, también puedes prevenir problemas de varices y pesadez de piernas.

Aceleran el metabolismo

Gracias a que el picante acelera el metabolismo, es capaz de acelerar también el gasto de calorías. Esto puede resultar de gran ayuda a personas que quieran perder peso, ya que se queman grasas con mayor facilidad. Además, tiene efecto saciante, por lo que será útil a la hora de controlar la ingesta de alimentos innecesarios.

Aportan energía

Al acelerar el metabolismo, aumentan los niveles de energía y vitalidad. Por ello, estas especias, son una eficaz alternativa a la cafeína y otros estimulantes, ya que combaten el cansancio sin alterar el sistema nervioso. Asimismo mejoran el estado de ánimo, generando endorfinas e induciendo a una sensación de bienestar.

Buenas digestiones

Estimulan la producción de jugos gástricos, por lo que ayuda en el proceso de digestión. No obstante, personas que sufran algún tipo de afección estomacal o del aparato digestivo, deberá tener cuidado con el consumo de picante.

En alergias o resfriados

La capsaicina ayuda a abrir los conductos nasales, mejorando estados de congestión, sinusitis, bronquitis o, incluso, el asma. Además, incluyendo estas especias de forma habitual en pequeñas dosis, estarás contribuyendo a la eliminación de mucosidad.

Hay teorías que demuestran que el consumo de picante es un efectivo anticancerígeno, ya que la capsaicina ayuda a eliminar las células enfermas. Asimismo es excelente a la hora de regular el azúcar, haciendo más lenta la llegada de glucosa a la sangre y favoreciendo la acción de la insulina.