¿Es bueno beber leche de cabra?

¿Es bueno beber leche de cabra?

Sofía Pacheco

Desde hace décadas estamos acostumbrados a tomar leche de vaca, es la más consumida, la más habitual, la que más se usa en recetas e incluso es la que siempre se recomienda. Partiendo de la base de que el ser humano es el único ser vivo que toma leche en su edad adulta y que no es extremadamente necesaria para la salud, como apuntan numerosos estudios científicos, sigue siendo parte de la alimentación saludable, y la leche de cabra tiene mucho que aportar, a pesar de estar en la sombra de forma injusta.

Tomar leche es bastante habitual, sobre todo cuando somos niños, después parece que hay una especie de parón entre los 12 y los 16 años. Lo importante no es tomar leche de vaca, sino productos lácteos de calidad como yogures y quesos en la edad adulta. Los lácteos tienen calcio y vitamina D que es esencial para el correcto funcionamiento del organismo y nuestra salud en general, pero no solo hay calcio en la leche de vaca, queso, nata, etc., sino que este mineral también aparece en productos de origen vegetal y en otras leches de animal como la leche de cabra.

Una leche muy infravalorada, pero que hoy conoceremos en detalle, desde sus valores nutricionales, la cantidad máxima, cómo usarla en nuestra alimentación, los beneficios y, lo más importante, los efectos adversos o, dicho de otra forma, quién no debería consumirla.

Valores nutricionales

La leche de cabra tiene un papel importante en la alimentación de miles de pueblos y ciudades alrededor de todo el mundo, además, este alimento cuenta con propiedades nutricionales únicas que aportan beneficios muy importantes para la salud humana.

Los cálculos están hechos en base a 100 gramos de leche de cabra. Tenemos un 87% de agua, solo 69 kilocalorías, 3,60 gramos de proteínas, 4,15 gramos de grasas, nada de fibra, 4,14 gramos de azúcar y 11 mg de colesterol.

Por otro lado, también tenemos vitaminas y minerales que son claves para el funcionamiento de nuestro organismo y otros que son muy necesarios para que nuestra salud siga siendo buena. La leche de origen caprino tiene vitamina A, B (B2 y B3), C y D. Los minerales son hierro, fósforo, magnesio, calcio (con 134 mg), potasio (con 204 mg), sodio y zinc.

Una niña jugando con cabras

Cantidad máxima y cómo tomarla

Como vemos, la leche de cabra es muy rica en nutrientes, pero no por ello debemos tomarla a diario ni en muchas cantidades. Según la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, debemos tomar entre 2 y 4 lácteos al día, que no es lo mismo que tomar entre 2 y 4 vasos de leche al día.

Este mismo organismo hace hincapié en elegir los lácteos bajos en grasas y en mantener unos hábitos de vida saludables, ya que el abuso de los lácteos hace que aumentemos de peso y podemos desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Cada vaso de leche, o de leche de cabra, mide entre 200 y 250 ml, por lo que se pone un máximo de 2 al día en edad de crecimiento y en mayores de 65 años, y el resto que sean lácteos ligeros, como porciones de queso o yogur griego con frutas, por ejemplo.

Para incorporar la leche de cabra en nuestra alimentación podemos o bien comprar leche de buena calidad, u optar por yogures que estén elaborados con mínimo 80% de leche caprina. También podemos hacer postres como flanes con leche caprina; leche de cabra frita con moscatel; croquetas de champiñones y berenjena con leche caprina; arroz con leche de cabra; tortitas de avena, plátano y leche caprina; etc.

Beneficios

La leche de cabra tiene una serie de beneficios que conviene conocer para dale la oportunidad que se merece. Cuando los conozcamos, entenderemos por qué es tan necesaria y por qué debemos integrarla en nuestra dieta al menos 3 veces por semana, ya sea en formato leche, yogur u otros lácteos elaborados con leche caprina.

Apta para intolerantes a la lactosa

La leche de cabra tiene lactosa, sí, pero en mucha menor proporción que la leche de vaca. Es por esto que puede ser más digerible para los intolerantes. Aun así, no es seguro 100% y en caso de alergia a los lácteos, lo mejor es consultar con un especialista, ya que la leche caprina es baja en proteína caseína A1, pero aun así puede dar algún tipo de reacción.

Elimina la acidez estomacal

Siempre se dice que, frente a la acidez estomacal (tras una comida muy copiosa o picante), lo mejor es tomar un vaso de leche o un lácteo suave de buena calidad. Con respecto a este tipo de leche, tiene un pH algo alcalino en comparación con la leche de vaca. Esto significa que quienes sufren acidez estomacal pueden tomar leche de cabra, ya que estabilizará los niveles de acidez en nuestro estómago, permitiéndonos tomar lácteos de forma saludable y sin miedo a consecuencias.

Tipos de quesos hechos con leche de cabra

Fácil digestión

Hablamos de leche, sí, pero la caprina cuenta con un tipo de grasa más liviana comparadas con la leche de vaca, y eso se debe a que los ácidos grasos son de cadena corta. En consecuencia, la digestión se facilita y sienta mejor al organismo, pudiendo realizar todo el proceso de digestión.

La leche de cabra es muy similar a la humana, por eso nuestro cuerpo la acepta tan bien, pero no por ello es buena idea dársela a los bebés, salvo que un especialista lo vea oportuno.

Perfecta para nuestra piel

Al tomar leche caprina, dado sus buenos niveles nutricionales, no solo se beneficia nuestro interior, sino que también lo hace el exterior. Nuestra piel presentará un mejor estado de salud, estará más firme, hidratada, suave, tersa, etc.

El queso de cabra es un muy buen lácteo que podemos agregar a nuestra dieta diaria para favorecer a nuestro aspecto físico. Tampoco debemos obsesionarnos, ni creer que nuestro aspecto se rejuvenecerá de inmediato, ya que la piel depende de muchos factores como la exposición solar, el estrés, la genética, la alimentación, si bebemos mucha agua, etc.

Contraindicaciones

La leche caprina parece absolutamente perfecta, pero tiene algunas pequeñas contraindicaciones, aunque en realidad son apuntes. Por ejemplo, si tenemos problemas de colesterol, este lácteo, a pesar de tener solo 11 mg de colesterol por cada 100 gramos, es mejor evitarlo.

Si somos alérgicos a la leche, lo mejor será consultar con un médico especialista si podemos consumirla o no. Es muy baja en lactosa y en caseína, pero aun así podría provocarnos algún tipo de reacción, sobre todo en niños pequeños que aún no la han probado.

¡Sé el primero en comentar!