¿Es el Actimel un súperalimento?

¿Es el Actimel un súperalimento?

Carol Álvarez

Son muchos los productos que las empresas introducen en el mercado como súperalimentos imprescindibles para tener una buena salud. Desde su lanzamiento, Actimel se presentó como necesario para fortalecer nuestras defensas; incluso los médicos lo mandaban a los niños en épocas de refriado y gripe. ¿Es cierto que debemos desayunar Actimel para que nuestros sistema inmunológico esté preparado frente a cualquier alerta? ¿Qué es L Casei Inmunitas? ¡Te lo contamos todo!

¿Qué es Actimel?

Aunque en este caso hablemos del producto de Danone, este artículo es válido para cualquier «Actimel» de marca blanca. Estamos ante un producto lácteo compuesto por leche pasteurizada y azúcar (8’3%) en mayor cantidad. Sin duda, ya es mucho más preocupante que un yogur por su alto contenido en azúcar y glucosa, aunque está pensado estratégicamente para que los niños lo devoren sin hacer ascos. Además, incluyen unas bacterias llamadas L-Casei Inmunitas, que elevan el precio de este lácteo.

En cuanto a las calorías, por unidad (100 gramos) nos aporta entre 34 y 84 calorías, dependiendo de la versión que adquiramos.

L-Casei Inmunitas: el aumento de defensas

Aunque erróneamente, en los anuncios siempre nos lo presentaban como 3 superhéroes, L-Casei Inmunitas es un pack. Estas bacterias se hallan de forma natural en la saliva y el intestino y son necesarias en la digestión y en la producción de amilasas (enzima de la saliva que digieren los azúcares).

¿Y los yogures convencionales no contienen estas bacterias? Pues no, contienen otra llamada Lactobacillus Bulgaricus, que también es beneficiosa para nuestra flora intestinal. La desventaja es que esta bacteria apenas llega al intestino, puesto que no es tan resistente a los jugos gástricos. En cambio, las L-Casei Inmunitas, sí y gran parte de ellas llegan intactas al intestino. Es por eso que dicen que ayudan a reforzar las defensas.

Lo cierto es que todo depende de nuestro intestino y de si funciona bien o está demasiado sucio. Las bondades de los alimentos dependerá de nosotros mismos, por lo que aunque el Actimel tenga vitaminas mágicas, no las notaríamos. Además, es un error administrar en un periodo prolongado las bacterias que nuestro propio cuerpo crea. Esto provocará que se relaje la creación natural, y de hecho existen estudios que no aconsejan ingerirlos durante más de 15 días seguidos.

bote de actimel

¿Cuántos Actimel se pueden tomar al día?

La OCU realizó una investigación sobre el mito de considerarlo un súperalimento. Según la organización, desde estrictamente un punto de vista nutricional, necesitaríamos tomar 3 botecitos de Actimel para que fuera equitativo a un vaso de leche. Así que la broma empieza a salir algo cara.

Danone asegura en sus anuncios que es necesario desayunar bien para que nuestras defensas puedan afrontar el día con fuerzas, pero la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria no ha encontrado propiedades milagrosas en el Actimel. Es por eso que Danone solo puede publicitarse con etiquetas genéricas y haciendo ciertos cambios.

Antes focalizaba mucho la atención en L Casei, pero ahora la deriva a la vitamina B6, que es la que realmente ayuda a tener un buen funcionamiento del sistema inmunitario.

¿Es necesario en nuestra dieta?

Para nada, como os solemos decir: no existen los súperalimentos. Hay alimentos que ayudan mejor a nuestro organismo, pero ninguno es mágico. El Actimel no es, en absoluto, mejor que un yogur tradicional; de hecho contiene mucho más azúcar.
Lo único que nos hace tener unas defensas fuertes es tener una alimentación saludable y variada; además de acompañarla de actividad física. Este producto de Danone no lo necesitas para tener más energía, estas menos cansado, aliviar el estrés o dormir mejor; lleva hábitos de vida saludable y huye de productos «milagrosos».

Alternativas al Actimel

A pesar de los esfuerzos de Danone por hacernos creer que este producto era necesario en la vida de niños y adultos, en la actualidad sabemos que no es más que una estrategia de ventas. De hecho para poder alcanzar el contenido nutricional de un vaso de leche, harían falta 3 botes. Así que no, el Actimel no mejora tus defensas y hay opciones más rápidas y baratas.

Por si fuera poco, la nueva imagen apuesta por la presencia de la Vitamina B6, que es bien sabido que mejora el funcionamiento del sistema inmune. Sin embargo, aunque realicen cambios es sus envases, sigue siendo un producto poco recomendable para una dieta saludable. No sentirás más energía, ni reducirá la sensación de cansancio.

Tener una buena salud y alimentación no depende de un único producto, si no de unos hábitos saludables y equilibrados. Por supuesto, el ejercicio físico debe ser la un factor fundamental.

Algunas alternativas al Actimel son los alimentos con probióticos, como los que te proponemos a continuación.

yogur como alternativa al actimel

Yogur natural

Es una de las mejores fuentes de probióticos, que son bacterias beneficiosas que pueden mejorar la salud. Está hecho de leche que ha sido fermentada por bacterias amigables, principalmente bacterias del ácido láctico y bifidobacterias.

Comer yogur se asocia con muchos beneficios para la salud, incluida una mejor salud ósea. También es beneficioso para las personas con presión arterial alta.. En los niños, el yogur puede ayudar a reducir la diarrea causada por los antibióticos. Incluso puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable.

Además, el yogur puede ser adecuado para personas con intolerancia a la lactosa. Esto se debe a que las bacterias convierten parte de la lactosa en ácido láctico, razón por la cual el yogur tiene un sabor agrio. Sin embargo, ten en cuenta que no todo el yogur contiene probióticos vivos. En algunos casos, las bacterias vivas han muerto durante el procesamiento.

Por esta razón, asegúrate de elegir yogur con cultivos activos o vivos.

Kéfir

Es una bebida láctea probiótica fermentada. Se elabora agregando granos de kéfir a la leche de vaca o de cabra. Los granos de kéfir no son granos de cereales, sino cultivos de bacterias del ácido láctico y levadura que se parecen un poco a la coliflor.

La palabra kéfir supuestamente proviene de la palabra turca keyif , que significa «sentirse bien» después de comer. De hecho, se ha relacionado con varios beneficios para la salud. Puede mejorar la salud ósea, ayudar con algunos problemas digestivos y proteger contra infecciones.

Aunque el yogur es probablemente el alimento probiótico más conocido en la dieta occidental, el kéfir es en realidad una mejor fuente. Contiene varias cepas importantes de levaduras y bacterias beneficiosas, lo que lo convierte en un probiótico diverso y potente. Al igual que el yogur, es generalmente bien tolerado por personas intolerantes a la lactosa.

kefir en un bote

Kombucha

Es una bebida fermentada de té negro o verde. Este popular té es fermentado por una amigable colonia de bacterias y levaduras. Se consume en muchas partes del mundo, especialmente en Asia. Aunque en Internet abundan afirmaciones sobre los posibles efectos en la salud de la kombucha, se carece de evidencia de alta calidad sobre la kombucha.

Los estudios que existen son estudios en animales y en probetas, y es posible que los resultados no se apliquen a los seres humanos. Sin embargo, como la kombucha se fermenta con bacterias y levadura, probablemente tenga beneficios para la salud relacionados con sus propiedades probióticas.

Suero de leche

Con esto nos referimos a una variedad de bebidas lácteas fermentadas. Sin embargo, hay dos tipos principales de suero de leche: tradicional y cultivado.

El suero de leche tradicional es simplemente el líquido sobrante de la elaboración de la mantequilla . Solo esta versión contiene probióticos y, a veces, se le llama «probiótico de la abuela». Este se consume principalmente en India, Nepal y Pakistán.

El suero de leche cultivado, que se encuentra comúnmente en los supermercados, generalmente no tiene ningún beneficio probiótico. Es bajo en grasas y calorías, pero contiene varias vitaminas y minerales importantes, como vitamina B12, riboflavina, calcio y fósforo.