La hierbabuena es una planta conocida por su aroma y sabor, aunque también es muy usada en el mundo de la medicina tradicional. Su propiedades aportan una gran cantidad de beneficios en la salud, por lo que su consumo siempre ha sido muy recomendable. A continuación te contamos todo sobre la hierbabuena y las razones por las que deberías introducirla en tu alimentación (más allá de los mojitos).

¿Qué es la hierbabuena?

Hay muchas personas que confunden la hierbabuena con la menta, y es que realmente es una planta aromática del mismo género (“Mentha Spicata”). Su nombre proviene del latín “spica”, que significa “lanza” y que lo recibe por la forma de sus hojas. Parece ser que tiene origen europeo, africano y asiático, por lo que diferentes culturas se han aprovechado de sus propiedades durante siglos.

Es en sus hojas donde encontramos diferentes sustancias químicas naturales que aportan efectos saludables para el organismo. La hierbabuena es una planta muy fácil de cultivar (posiblemente tú hayas tenido en casa) y se puede añadir en la alimentación de una forma sencilla.

No tienes que temer por las calorías que aporta, porque son poquísimas al apenas contener grasas e hidratos de carbono. No contiene nada de azúcar, es rica en agua, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, sodio y Vitamina C.

Propiedades saludables de la hierbabuena

La mentha spicata posee tantas propiedades como beneficios aporta al cuerpo humano. Los más conocidos son el sabor y el aroma en las comidas, pero medicinalmente también podemos beneficiarnos.

Previene la diabetes

Los últimos estudios aseguran que la hierbabuena controla los lípidos que circulan por el torrente sanguíneo. Tomar esta planta reduce los niveles de colesterol y triglicéridos, por lo que puede influir positivamente en la prevención de la diabetes.

Favorece la digestión

Seguro que esta es una de las propiedades más conocidas. Tomarla en infusiones no es simplemente por el sabor que aporta, si no porque es eficaz para aliviar el dolor de estómago y la indigestión.

Alivia los síntomas del intestino irritable

Siguiendo en relación al sistema digestivo, también mejora los síntomas propios del intestino irritable. Es decir, reduce considerablemente el exceso de gases y el dolor estomacal. La menta relaja los músculos del sistema y permite que estos síntomas mejoren.

Tiene principios antioxidantes

Sus compuestos bioactivos ayuda a regular el proceso de oxidación celular, permitiendo que se eviten sucesos de inflamación. Lógicamente, ninguna de sus propiedades será efectiva si no la compaginamos con un estilo de vida saludable.

Posee efectos antiespasmódicos y analgésicos

El aceite de menta es un perfecto relajante muscular tanto en su consumo como en el uso cutáneo. Parece ser que la acción del mentol provoca una reducción del dolor, por lo que se la considera una planta con propiedades analgésicas.
Por este mismo motivo y por su efecto refrescante, aseguran que alivia el dolor de las quemaduras leves. Y, por propia experiencia, también reduce el picor de las ortigas. Son plantas que suelen crecer juntas, así que apúntate este consejo si eres asiduo al campo.

Reduce la actividad bacterial

La hierbabuena tiene diferentes modos de acción en las bacterias, pero sobre todo exhibe sus propiedades bactericidas. Esto se debe a la presencia de los fenólicos que actúan como prooxidantes, y reducen la actividad bacterial. Asimismo, el consumo de esta planta mejora el funcionamiento del sistema inmune y disminuye el mal aliento.

Mejora los síntomas del resfriado

Como decíamos antes, mejora el funcionamiento del sistema inmunológico, siendo una de sus mejores propiedades la descongestionante. De hecho, existen varios fármacos con mentol que no necesitan receta. Aun así, hay que admitir que la menta en sí no tiene una función descongestiva, sino que la sensación refrescante es lo que provoca ese efecto.

No tomar si…

A pesar de ser un alimento saludable, la hierbabuena presenta contraindicaciones en niños menores de 5 años, debido a los posibles efectos provocados por el mentol. Incluso el uso del aceite de esta planta de forma cutánea puede generar reacciones alérgicas, además de irritaciones en la nariz y los ojos.

Hay que tener especial cuidado también si sufres úlcera estomacal, acidez o problemas gastrointestinales. En principio, no se han demostrado problemas en mujeres embarazadas, ni en madres lactantes, pero no se recomienda su consumo por los efectos secundarios que pueda generar el mentol.

Lógicamente, la hierbabuena no es ningún súper alimento. Tomarlo en las cantidades moderadas, dentro de una alimentación equilibrada, hará que nuestro cuerpo pueda aprovechar todas estas propiedades. Así que olvídate de tu dosis de menta tomándote un mojito y añádela en guisos y ensaladas.