El interés por la alimentación saludable y equilibrada ha promovido la búsqueda de información de la mayoría de alimentos. Hasta hace escasos años, comer integral era algo solo necesario en temporadas de “dieta”. Ahora estamos entendiendo que optar por alimentos integrales significa ganar en contenido nutricional. Algo así está pasando con el germen de trigo. Seguro que has visto en algunos panes o pastas una etiqueta que haga referencia al contenido de esta parte del grano.

Hoy te contamos qué es, por qué lo eliminan con el proceso de refinado y qué propiedades poseen.

¿Qué es el germen de trigo?

El germen de trigo es aquella parte del grano de trigo del que surgirá una nueva planta. Al ser uno de los componentes más importantes del cereal, alberga todas las sustancias necesarias para iniciar la creación de una planta completa; por lo que su contenido nutricional es inmejorable.
Los cereales son un alimento básico y muy interesante para la salud, el problema está en los procesos de refinamiento a los que se someten, eliminando el germen y gran parte de sus propiedades. Por eso, siempre es mejor optar por granos enteros.

¿Por qué se elimina en los procesos industriales?

Por desgracia, la sociedad está acostumbrada a tomar todo refinado (harinas, bollería, panes, pastas…) y tiene una explicación. El germen de trigo es muy rico en ácidos grasos y con el tiempo pueden volverse un poco “rancios”. Es decir, un pan hecho con germen de trigo mantiene menos tiempo su sabor y puede no ser agradable. En cambio, estaremos perdiendo la parte del cereal más rica en nutrientes.

En este proceso de refinado, al cereal se le eliminan las capas exteriores, que es justo donde más proteína y grasa encontramos. De esta forma, el grano se queda en un 80% de su peso y lo que queda está formado por hidratos de carbono (almidón) y proteínas.
Es una técnica pensada en mejorar el rendimiento de las cosechas y crear granos con mayor porcentaje de gluten; propiciando panes más esponjosos, pero menos nutritivos.

Propiedades y beneficios de su consumo

El germen de trigo tan solo constituye entre un 2’5 y 3% del peso total del grano, pero es donde más propiedades podemos encontrar.

Aporta muchos ácidos grasos esenciales

En cuanto a ácido linoleico (Omega 3), el germen de trigo contiene 9 veces más que la harina refinada. Ya sabemos que este aceite es fundamental para controlar el colesterol y los triglicéridos, así como evita la formación de coágulos en la sangre.
Mejora el sistema circulatorio, previniendo la aparición de enfermedades cardiovasculares. Además, tiene propiedades antiinflamatorias, por lo que es perfecto para combatir el dolor.

Es rico en vitaminas B y E

Tiene un gran contenido en vitamina B, siendo esta muy importante para la salud del sistema nervioso e inmunológico, así como para la producción de proteínas, hormonas y enzimas. El germen de trigo también es destacable por el ácido fólico, vital el mujeres embarazadas y lactantes. Si tenemos algún déficit de vitaminas, se pueden crear problemas digestivos e intestinales.

También es importante destacar la riqueza en piridoxina, encargada en aportar salud a nuestro cabello y piel. Y no podemos olvidar a la tiamina, niacina y riboflavina, que son tres componentes de la vitamina B, fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.

En cuanto a la vitamina E, el germen es uno de los vegetales que más contenido presenta. Es beneficiosa por su acción antioxidante.

Tiene un alto contenido en fibra

En una cucharada de germen de trigo podemos encontrar más de 1 gramo de fibra. La importancia de esta sustancia en el organismo es debido a una mejora en la flora intestinal y sistema digestivo. Nuestro cuerpo no puede absorberla, tan solo es una ayuda extra en la digestión y reduce la posibilidad de estreñimiento.

Posee casi la misma cantidad de proteínas que la carne

Las proteínas son necesarias para la regeneración y construcción de células. En el germen de trigo encontramos 23’15 gramos por cada 100; siendo superior al de la soja y rozando casi el mismo contenido que la carne de ternera (31’5 gr).