La lavanda no solamente le aporta olor al suavizante de tu ropa, sino que es una versátil planta de la que podemos beneficiarnos en nuestra salud. Seguro que has paseado por el campo y te has encontrado ciertas zonas teñidas de morado y con un olor especial. Principalmente tiene su origen en los países del Mediterráneo y el norte de África, y la llegaron a usar como fragancias y lociones. En cuanto a su nombre, algunos dicen que proviene del latín lavare y significa “lavar”; mientras que otros piensan que viene del latin livere y quiere decir “azulado”.

Sin importar mucho la procedencia del nombre, la lavanda es una planta con magníficas propiedades y beneficios para la salud. A continuación te los descubrimos todos.

Propiedades de la lavanda

  • Es un antiséptico natural. Es decir, con unas gotas de lavanda podrás disminuir el sangrado de una herida, la limpiará y evitará que se infecte.
  • Es anti inflamatoria. Sus propiedades pueden ayudar a reducir la inflamación con aplicación externa.
  • Es un perfecto relajante. Relaja el sistema nervioso central, y reduce el estrés, la ansiedad y el insomnio.
  • Contiene antioxidantes. La lucha contra los radicales libres hará que disminuya el envejecimiento celular.
  • Es antivírica y antibacteriana. Además de ser anti inflamatoria, también se recomienda en casos de faringitis, laringitis, gripe, bronquitis o cualquier resfriado común.

Beneficios que nos aporta

  • Disminuye el dolor. Una infusión de lavanda puede aliviar desde un simple dolor de cabeza hasta una lumbalgia.
  • Mejora la digestión. Sus antioxidantes interfieren para mejorar la digestión, ya que controlan las bacterias que tienden a causar problemas.
  • Tiene beneficios capilares. Hay quienes la usan como tratamiento para la alopecia areata, porque dicen que promueve el crecimiento de cabello. Realiza una infusión y aplícala en el cabello antes de lavarlo.
    También aseguran que evita la aparición de caspa. El aceite de lavanda es el ideal en estos casos.
  • Reduce el insomnio. Decíamos antes que es un relajante natural. Dormirás mejor si introduces unas hojas de lavanda entre tu almohada o aromatizas tu cama con su olor.
  • Alivia el picor de la piel. La aplicación de su aceite puede aliviar el ardor que provoca una picadura de mosquito, una quemadura solar o la irritación por la piel seca.

¿Existen contraindicaciones de su uso?

A pesar de no ser peligrosa si se utiliza de forma consciente y moderada, existen algunas contraindicaciones que deberías tener en cuenta para evitar reacciones adversas.

  • Hay personas que pueden tener alergia a esta planta, por lo que se recomienda utilizar el aceite de lavanda solo en zonas externas.
  • No se conseja su consumo en infusión en personas que están en un proceso de desintoxicación alcohólica.
  • No se debe aplicar en niños menores de 2 años.
  • Aunque tiene beneficios gastrointestinales y mejora la digestión, en pacientes con ciertas enfermedades (hepatitis, cirrosis, úlcera gastroduodenal, Parkinson o epilepsia) podría originar problemas mayores.
  • Usar el aceite de lavanda durante el embarazo puede provocar un aborto debido a los posibles componentes tóxicos. Tampoco se recomienda en periodos de lactancia.