¡Cuidado! Puede que tu alimentación te haga tener insomnio

El ritmo de vida condiciona los horarios y muchas veces terminamos cenando casi a las 12 de la noche, cuando deberíamos haber cenado hace unas 2 o 3 horas en el mejor de los casos. Pero para más inri, no solo el horario afecta al sueño, sino también aquello que decidimos comer. Hay una serie de alimentos que están prohibidos si queremos dormir bien.

Dormir bien no es solo un capricho o algo a lo que no hay que darle importancia, sino todo lo contrario. Un buen descanso es vital para la salud, de lo contrario, podremos sufrir hipertensión, accidentes cardíacos, obesidad, diabetes, depresión, pérdida de memoria, sistema inmune debilitado, trastornos psiquiátricos, etc.

Alimentos que nunca debemos cenar

El dicho popular cuenta que hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Cuanto más cenemos y más cerca de la hora de acostarnos, peor será el sueño y el descanso.

Así que hay que tener mucho cuidado con lo que comemos, las cantidades y dejar, al menos, 2 horas entre el fin de la cena y el momento en el que nos tumbamos a dormir.

Un plato típico de México

Comidas picantes

Huye y no mires atrás. Este tipo de comidas forman parte de los alimentos prohibidos antes de dormir, ya que provocan acidez estomacal, aumenta la temperatura corporal, dan mucha sed, nos mantiene alerta, etc. Son muchos los inconvenientes de tomar alimentos picantes antes de dormir, y eso sim contar con sus efectos adversos, ya que, si no estamos acostumbrados al picante, o somos un poco sensibles, quizás hagamos varias visitas al baño a lo largo de la noche.

Unido a las comidas picantes también debemos hablar de las comidas muy especiadas o saladas. Estas nos harán tener sed durante toda la noche, además, las comidas saladas y especiadas favorecen los trastornos del sueño porque aumentan la presión arterial y la retención de líquidos. Todo esto propicia un descanso nulo y mucha irritabilidad por la mañana.

Alimentos azucarados

Todo lo que sean postres, bebidas azucaradas, batidos, dulces, chocolates, helado, etc. ¿Qué sucede? El azúcar nos activará e impedirá que tengamos sueño alargando el insomnio y empeorando el descanso. Además, muchas de esas bebidas tienen cafeína, así como el cacao que contiene teobromina un componente estimulante que no nos va a ayudar nada si lo comemos antes de dormir.

Los alimentos azucarados son muy estimulantes, así que también son alimentos prohibidos, y solo sería buena idea consumirlos por la tarde o a media mañana, por ejemplo, para no cortar la calidad de nuestro sueño y no sufrir los efectos adversos del insomnio.

Una mujer echando Coca Cola en un vaso con hielo

Lácteos

Estos alimentos prohibidos cuentan con lactosa y eso le supone mucho esfuerzo al organismo, así que, si tomamos productos lácteos como kéfir, yogures, quesos, leches, cuajadas, y tal antes de dormir, podemos sufrir dolores estomacales y, en el peor de los casos, hacer alguna vista inesperada al baño. Todo esto rompe el descanso normal y altera el estado de ánimo, provocando dolores de cabeza, falta de concentración, etc.

Los lácteos pueden comerse en la cena, pero siempre y cuando se respeten las 2 o 3 horas entre terminar de comer y acurrucarnos en la cama bajo las sábanas. De lo contrario tal vez no consigamos descansar al 100% como necesita nuestro cuerpo.

Comidas aceitosas, fritos y procesados

En este grupo se incluyen las patatas fritas, empanadillas, huevos fritos, croquetas, rollitos de primavera, pescadito frito, carnes empanadas y rebozadas, pizzas precocinadas, hamburguesas, etc. La lista es larga, pero tenemos que cortarla en algún momento. Todos estos alimentos que están riquísimos y los disfrutamos como si no hubiese un mañana, quedan prohibidísimos como opciones para cenar.

Solo cabría la pequeñísima posibilidad de tomar esporádicamente algunos de ellos para cenar, si dejamos pasar unas 3 horas antes de dormir, de lo contrario, sufriremos ardores, gases, dolor de estómago, indigestión, sed, etc.

Un menú completo de hamburguesa, con patatas y aros de cebolla

Carnes rojas

La carne ya de por sí provoca digestión pesada, así que mejor solo de forma ocasional y nada de comer carne roja de noche. Para cenar es mejor un filete de pollo al vapor con judías, y zanahorias, por ejemplo. ¿Qué pasa con las carnes rojas? En una dieta tradicional, la carne se incluye de forma asidua y, hasta cierto punto, es bueno comerla, pero este tipo de carne es rica en proteína animal y si la consumimos antes de dormir estamos obligando al estómago a hacer un sobreesfuerzo para digerirla.

Si no respetamos las 2 o 3 horas de descanso antes de irnos a dormir, podremos sufrir ardores, indigestión dolor, náuseas, incomodidad, irritabilidad, interrupción del sueño, sed etc.

Cereales

¿Quién no ha cenado cereales con leche calentita (o fría en verano) alguna vez? A priori parece una cena rápida, suavecita, ligera, y más o menos sana, pero la realidad es bien distinta. Los cereales forman parte de los alimentos prohibidos porque dan energía, y la gran mayoría son azucarados, esa mezcla, junto con los lácteos (si los comemos con leche o yogur de origen animal) impiden el descanso y dificultan que lleguemos a la fase REM.

Si hemos cenado eso alguna vez y, no hemos respetado las 2 o 3 horas entre la cena y el acostarnos, a la mañana siguiente seguro que nos hemos despertado cansados y sin saber qué ha hecho que no durmamos bien.

Un bol con cereales, semillas y frutas

Frutas y verduras

Sí, la fruta y la verdura es esencial para nuestro organismo y debemos comerla a diario, pero no por la noche. Para cenar, o como postre de la cena, no es recomendable tomar fruta ácida como piña, naranja, frambuesas, arándanos, y demás ya que provocan acidez estomacal. La fruta en almíbar es alta en azúcares, así que también está prohibida en la cena.

Con respecto a las verduras, lo mejor es poca cantidad y cocidas, así evitamos el sobresfuerzo que realiza el estómago al digerir los alimentos crudos. Hay algunas verduras prohibidas como el brócoli, la coliflor, cebolla y el apio debido a la gran cantidad de fibra difícil de digerir.