¿Con qué bebidas puedo mezclar el café?

¿Con qué bebidas puedo mezclar el café?

Sofía Pacheco

El café es ese alimento al que la mitad de la población mundial se siente adicta, pero es que no solo podemos tomar café solo, con leche, nata, cacao, caramelo o nubes. Es que hay infinidad de bebidas con las que se pueden mezclar, incluso alcohol o zumo de frutas. No, no nos hemos vuelto locos, es la verdad u te damos todos los detalles.

Tomar café es saludable, siempre y cuando no nos pasemos de las 4 tazas diarias, ya que sería un exceso de cafeína en el cuerpo y puede traer consecuencias muy negativas como taquicardia, insomnio, dolor de cabeza, etc. Aparte de que el café es muy fuerte, y algunos estómagos se pueden ver resentidos.

A lo largo de este texto vamos a descubrir que hay infinidad de combinaciones para nuestro café diario. No solo se trata de variar, sino de mejorar los valores nutricionales y agregar un plus de vitaminas, minerales e incluso un toque dulce que nos ayudará a afrontar las primeras horas de la jornada.

Recordemos que no debemos permanecer toda la mañana con un solo café en el estómago, debemos darle al organismo alimentos consistentes que aporten energía y nutrición, como, por ejemplo, huevo cocido, aguacate, algo de pan, cereales integrales, bizcocho casero, mantequilla, lácteos, frutas, tortitas de avena, etc.

¿Se puede mezclar con alcohol?

Claro que se puede mezclar, otra cosa es que nos siente bien y otra aún más distinta es que se recomiende o no a nivel de salud. Hay una bebida muy famosa que se llama el «carajillo», que es café solo con algún chorro de licor que normalmente suele ser whisky, coñac, aguardiente, anís, orujo o ron. Es muy típico en España, y a veces se flambea con una cucharada de azúcar e incluso se aromatiza con canela, limón o naranja y recibe el nombre de café brûlée.

También hay otros estilos como el café tonic que es la versión cafetera del gin tonic. Se elabora echando ginebra al café filtrado en frío. Por otro lado, también tenemos Espresso Martini que se sirve en copa de Martinicon café expresso con vodka, licor de café mexicano Kalhúa, sirope de azúcar y un poco de hielo picado.

No nos podemos olvidar del negroni, que es de las combinaciones más populares. Se consigue mezclando Campari, café, vermut negro y ginebra en un vaso ancho con hielo y limón. Otro muy famoso es el café irlandés que intenta equilibrar el sabor del café americano caliente con el licor de whisky calentito, después azúcar y nata con cacao o canela, depende.

Café con alcohol

Leche y zumos de frutas

L aleche es la bebida que más se combina con el café, no solo por suavizar el amargo del café, sino para aumentar el valor nutricional. Lo que nadie sabe y nadie nos ha contado es que mezclar café y leche puede resultar muy indigesto. Los taninos del café y la caseína de la leche dañan el estómago y el hígado. A veces usamos leche para rebajar el alto pH del café, pero ya sabemos que podemos estar haciendo más mal que bien.

Y sí, con zumos de frutas también se puede. Algunos ejemplos son cappuccino con fresa, café frio con melocotón, frappé de café con sandía y caramelo, café caliente con zumo de melón y rodaja de limón, etc.

Hay que tener cuidado con estas combinaciones, ya que algunas pueden resultar muy indigestas para algunas personas. Por ejemplo, el café y la naranja con una mezcla terrible, y más si agregamos leche, ya que podemos terminar con vómitos y diarrea aguda.

Infusiones

Agregar una infusión al café, puede parecernos una locura, pero si lo hacemos de forma controlada y sin usar ingredientes que nos irriten, puede ser el despertador perfecto para empezar cada día con toda la energía.

Si combinamos el té con el café, éste último con alto contenido en cafeína, la L-teanina del té rebaja el poder del café y mejora la concentración en jóvenes y adultos. Además, no nos altera ni nos irrita, como cuando tomamos solo café.

Por ejemplo, el spreeze es preparar una infusión y endulzarla con azúcar para finalmente agregar un café corto e intenso. También tenemos el yuenyeung originario de Hong Kong que combina té negro tradicional con leche condensada y cuando la mezcla ya es homogénea se agrega el café concentrado.

También podemos añadir café a un té matcha, a un té verde, a uno con canela, a una infusión de limón, negro, menta, etc. Hay infinidad de combinaciones y si por separado ambos nos gustan y nos sientan bien, suelen ser mezclas sabrosas y seguras, pero mejor no excederse.

Chocolates y otros dulces

Evidentemente, podemos mezclar café con todo tipo de chocolates, así como nubes, caramelo, helado y hasta pica pica. Las combinaciones parecen que nunca terminan, pero como ya hemos dicho anteriormente, hay que tener cuidado, ya que podemos terminar en urgencias por una gastroenteritis agua.

Al café le encaja perfectamente todo tipo de chocolates, ya sea blanco, negro, con leche, con cookies, con todo lo que queramos. De hecho, animamos a probarlo con una onza de cacao negro con avellanas molidas. Vamos a disfrutarlo muchísimo, además, la onza debe derretirse a la vez que se llena la taza. Luego podemos ponerle más polvo de avellanas, o nata, o algo similar que nos guste.

Otra opción es agregar helado al café, es decir, una bola de café de vainilla. Eso nos va a alegrar las mañanas calurosas del verano. Otra buena combinación es agregar leches de sabores y ponerle un toppings de frutos secos o caramelo. Esto no es tanto para beber, pero sí para comer, y es que el café se puede mezclar con queso crema para hacer mousse.

La cuestión es crear un café que nos haga felices, que disfrutemos desde la preparación y que no sea un proceso automático que iniciamos porque necesitamos un chute de cafeína. Por supuesto debe ser una mezcla que nos siente bien y no ponga en riesgo nuestra salud y no pasemos un mal rato.

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