Estamos en una era en la que hay personas que toman conciencia de los animales y deciden no tomar alimentos procedentes de ellos. Es por eso que muchos deciden sustituir sus raciones de leche por bebidas vegetales, que comúnmente vemos en los supermercados como leche de avena, soja o almendras. En realidad, estas “leches” son bebidas que no sustituyen a la leche animal desde un punto de vista nutricional.

¿Por qué no pueden sustituir a la leche?

Según un estudio que realizó la Fundación Española de Nutrición junto a la Fundación Iberoamericana de Nutrición, las bebidas vegetales no aportan las cantidades necesarias de vitamina D y calcio que sí están presentes de forma natural en la leche.
Son muchas las personas que han dejado de consumir leche, tanto por factores de veganismo como por intolerancias. Este último caso no tiene por qué acogerse a las bebidas vegetales si se trata de una intolerancia a la lactosa, puede ser una opción pero no un hábito.
La demanda manda y los supermercados se han hecho eco de que los usuarios quieren tomar “leche” de avena, arroz, soja, almendras, avellanas, alpiste, etc. Muchos lo ofrecen como un producto fitness, fundamental para la vida saludable; mientras que otros le dedican un reducido espacio.

¿Debemos cambiar nuestros hábitos?

La leche puede no ser un alimento fundamental si encontramos otros alimentos en nuestro día a día que nos aporten las mismas vitaminas y minerales. Hay etapas de la vida, como la infancia y la adolescencia, donde hay que alimentarse correctamente y tomar suficiente vitamina D. Hay bebidas vegetales que carecen de ciertas vitaminas, por lo que un vaso de bebida de soja nunca podrá estar a la altura de uno de leche.
Los lácteos son alimentos que no deberíamos excluir de nuestra dieta diaria.

Además, debemos prestar especial atención al azúcar que aportan. Muchas bebidas vegetales añaden esta sustancia para otorgarle un rico sabor. Sí, la leche también contiene azúcar (lactosa), pero está presente de forma natural y no añadida a drede.
Así que si optas por estas bebidas, vigila que sea sin azúcares añadidos.

Las bebidas vegetales no son malas

Que nadie se alarme si está leyendo que la bebida de soja no aporta la misma (o más) cantidad de calcio que la leche porque en el envase lo especifica. Hay que entender que ese calcio es añadido y no aportará los valores necesarios diarios, como sí logra la leche. Las bebidas vegetales no son malas, pero nutricionalmente no pueden ser comparables a la leche.

Es importante que los niños consuman lácteos para un perfecto desarrollo de su organismo. En los adultos es recomendable que no se eliminen de la dieta, pero ocasionalmente o para salir de la rutina podemos incorporar bebidas vegetales. Siempre que mantengamos y equilibremos los aportes de calcio y vitaminas con otros alimentos, no existirá ningún problema. El problema aparece cuando nos centramos en estas bebidas pensando que nos hacen mejor a la salud.

Por ejemplo, si tomamos leche en nuestro desayuno y para merendar queremos usar alguna bebida vegetal para nuestro batido de proteínas, estará genial. No hay que entenderlas como un sustituto, a ser posible.