En verano se incrementa el consumo de bebidas alcohólicas porque estamos de vacaciones, nos desentendemos de problemas y sentimos más liberación de responsabilidades. No es la primera vez que te decimos que el alcohol no aporta nada más que calorías vacías, y que al mezclarlo con un refresco potenciamos la ingesta de calorías y azúcares. En definitiva, podemos aumentar de peso casi sin darnos cuenta.

Hay quienes se aficionan a una copa a media tarde o por la noche en la playa, pero si eres abstemio o quieres evitar arruinar tu dieta, la marca Gordon’s ha lanzado una vesión de Gin Tonic sin alcohol. ¿Merece la pena?

Gordon’s sin alcohol (pero no mucho)

Se anuncia como una bebida para los días en los que no quieres tomar alcohol, pero en realidad sí contiene un 0’5% de esta sustancia. La marca vende ginebras con un 40% de alcohol, por lo que esta versión es lo más cercano a tomar una sin. Aseguran que tiene el mismo sabor a un gin-tonic, por lo que convencerá a los más gourmet de la ginebra original. Aroma de enebro con extracto de la clásica Gordon’s London Gry Gin, y justo «este extracto se mezcla posteriormente con sabores naturales y extractos de frutas que, junto con la tónica, consiguen fusionar a la perfección y aportar una bebida con equilibrio perfecto de sabor«, explican desde la marca. «Las alternativas que existen hoy en día en el mercado para este tipo de situaciones como, por ejemplo, las bebidas sin o bajas en alcohol, resultan poco inspiradoras, contienen demasiado azúcar y carecen de complejidad y personalidad«, comentan.

Que contenga una baja cantidad de alcohol no la convierte en una bebida recomendable. Aporta 68 calorías, pero sigue teniendo un contenido en azúcar muy poco interesante. Puede ser conveniente en momentos puntuales si quieres evitar consumir una bebida destilada, pero no descuides el contenido calórico que podrías introducir en líquidos.

Las bebidas sin alcohol serán el futuro

A los consumidores no les importa solamente el contenido en azúcar o calorías, el alcohol comienza a ser una sustancia a evitar. La consciencia por una buena salud (o la huida de la resaca) hace que cada vez seamos más reticentes a tomar varias copas en una noche. A muchos no les agrada beber agua en una discoteca, pero tampoco quieren un refresco normal, por lo que las marcas comienzan a adaptarse a las demandas.

Es muy habitual ver todo tipo de cervezas sin alcohol, por ejemplo. No es necesario estar ebrio para pasarlo bien, ¿será el futuro una fiesta sin personas borrachas?