Desde bien pequeños, a muchos niños se les clasifica en aptos o no para el deporte. Esta idea crece con ellos, dejándoles una huella negativa en su percepción de sí mismos. Si bien es cierto que hay quienes presentan unas habilidades deportivas mayores, esto no excluye a nadie de realizar actividad física. ¿Crees que el triunfo deportivo es cuestión de actitud o de aptitud?

¿Es más importante la actitud o la aptitud en el deporte?

La famosa clasificación entre aquellos pequeños que “son válidos” para el deporte y los que no, es un hecho. El problema es las consecuencias que esto deja en nuestras mentes. Es obvio que se puede llegar a identificar a una promesa desde muy pequeña. Sin embargo, este hecho no significa que alguien que, a priori, presenta menos aptitudes, no pueda ser un gran profesional del deporte.

Porque si algo es cierto, es que el deporte no excluye a nadie. A NADIE. Es cierto que las aptitudes son muy importantes y pueden determinar hacia dónde decantarse. Pero la actitud, en este sentido, manda.

La falta de aptitud, ¿una excusa?

A menudo, muchos adultos que perciben su cuerpo como “no apto para el deporte”, dejan de lado la práctica por inseguridad o por vergüenza; cuando la realidad es que de este modo favorecen un estado de sedentarismo, sobrepeso y disminución de las condiciones físicas. Da igual si eres futbolista profesional, si empiezas en el mundo del balonmano o si acabas de apuntarte al gimnasio por primera vez. Debes saber que la actitud que presentes frente al reto, te hará vencedor o perdedor en tu propia batalla.

Si el no creerte apto para practicar el deporte que más te gusta o, simplemente para mantenerte en forma en el gimnasio, te va a servir como excusa, estás perdido. La constancia, la disciplina, la responsabilidad, el compañerismo, la capacidad de enfrentar victorias, y derrotas, y la positividad, son los elementos clave para una actitud indestructible. Esa que te hará ganar,aunque pierdas.

Si presentas grandes aptitudes deportivas, el camino puede parecerte más llano al principio. Sin embargo, es probable que tu exigencia sea mayor y, finalmente, tengas que echar mano a una buena actitud para sobrellevar las circunstancias que te puedan llegar.

Así que a la pregunta de si el triunfo es cuestión de actitud o aptitud, te diríamos que, existiendo o no aptitudes, la actitud es una herramienta indispensable.